Historia 


Historias y leyendas de Don Alvar Fáñez de Minaya (II)

En el artículo del mes pasado dejamos a Don Alvar Fáñez de Minaya, allá por el remoto año de 1085, guerreando y conquistando la estratégica plaza de Guadalajara a los musulmanes.

No obstante, de la conquista de esta ciudad realmente no queda registro documental alguno, ni fecha, adquisición, hora ni lugar. En este punto, cabe aclarar que el 6 de mayo de 1085, el rey de Toledo Yahya al-Qadir pacta la rendición de la ciudad de Toledo con Alfonso VI, a cambio de que éste le ayude a conseguir el reino de Valencia. Alfonso VI ocupa Toledo el 26 de mayo. En fechas y circunstancias que se desconocen se apodera también de otras poblaciones del reino de Toledo, Guadalajara entre ellas. La tradición atribuye la conquista de Guadalajara a Álvar Fáñez, pero es probable que la ciudad se entregara sin lucha, en cumplimiento del pacto acordado por Alfonso VI y al-Qadir.

Reconquista en Castilla-La Mancha hasta 1233

Sin embargo, entrando en el terreno de la leyenda, la tradición nos cuenta que la toma de la ciudad se desarrolló de la siguiente manera:en una noche resplandeciente de San Juan, cuando el verano se inicia y las estrellas son más altas y limpias que nunca, un grupo de cristianos se acercan a la fuerte y amurallada ciudad de Guadalajara, donde los árabes llevan ya más de trescientos años dando culto a Alá, y haciendo una cultura propia y magnífica. Se aproximan los soldados, guiados por su capitán Alvarfáñez, al costado sur de la muralla. Atraviesan un hondo barranco y entran sin fuerza por el portón agudo que nadie defiende. Tienen buen cuidado todos de poner las herraduras de sus caballos al revés, y se introducen sin ruido en las casas de la ciudad. A la mañana siguiente, los jerarcas árabes oyen algo de que durante la noche se vieron cristianos por las calles, pero observan que las huellas de sus caballos apuntan hacia afuera: es señal de que se han ido. Por si acaso, cierran las puertas. Y en ese momento las tropas de Alvar Fáñez salen de sus escondites y acaban con la vida de los jefecillos moros, quedando la ciudad conquistada, y como una perla más del reino de Castilla”.

En 1097 Los almorávides derrotan a Alfonso VI en Consuegra (Toledo). El hijo del Cid, Diego, muere en esta batalla. Otro ejército almorávide procedente de Murcia derrota a Álvar Fáñez en tierras de Cuenca. Álvar Fáñez era entonces “tenente” o gobernador de Zorita (Guadalajara) y ejercía el mando en esa zona, en la cual Zorita, Belinchón, Uclés y Huete (Cuenca) eran fortalezas avanzadas de los cristianos. El verso 737 del Cantar del Mío Cid hace referencia a la tenencia de Zorita: “Minaya Alvarfáñez que Zorita mandó”.

El alcázar sobre el barranco del Alamín, a la entrada de la ciudad de Guadalajara

La ciudad de Guadalajara tuvo como alcaide a Don Fernando García de Hita, familiar del rey, gobernando Alvar por delegación de poderes en las localidades de Medinaceli, Uceda, Talamanca e Hita entre otras.

En 1109 Muere Alfonso VI y comienzo del reinado de su hija Urraca I. Esta mantendrá disputas constantes con su marido, el rey Alfonso I de Aragón. En verano de este año, los almorávides saquean las tierras de Madrid y Guadalajara. Durante el reinado de Urraca, al menos, Álvar Fáñez figura en los documentos oficiales como gobernador militar de Toledo y su frontera, «princeps toletane militie» y «dux Toletule».

A comienzos de 1113, Álvar Fáñez recupera Toledo, controlado por Alfonso I de Aragón, para la reina Urraca. Este mismo año los almorávides toman el castillo de Oreja (Toledo) sin que Alvar Fáñez pueda evitarlo.

Alvar Fañez de Minaya murió en el año 1114, parece ser que en pelea civil con partidarios del concejo de Segovia, siendo enterrado junto a su señor Rodrigo Díaz de Vivar en el monasterio de Cardeña.

Ya sea historia, leyenda, o mezcla de ambas, la huella de este guerrero ha quedado perpetuada a lo largo del tiempo en algunas localidades alcarreñas como Alcocer, Horche, Romanones, Labros y finalmente Guadalajara, entre otras.

El torreón de Alvar Fáñez

De la vinculación de esta última con Alvar Fañez da fé la noticia de que en 1173 el rey dona a la Iglesia de Toledo y al arzobispo don Cerebruno <<unum in guadafaiara balneum circa portam de Albaro Fanez situm”: “un baño en Guadalajara situado cerca de la puerta de Albaro Fanez”.

Actualmente nos queda el torreón de Alvar Fáñez o del Cristo de la Feria, torre de la antigua muralla de la ciudad de Guadalajara (España), parte de la que era la puerta de la Feria, que recibe el nombre de Alvar Fáñez porque, según la leyenda, fue por esta puerta por la que entró este a conquistar la ciudad, aunque realmente la puerta y la torre se construyeron tres siglos después. Y el de Cristo de la Feria porque también sirvió de ermita dedicada a éste.

En colaboración con QAH| Rumbo a la Historia

Vía|  Antonio Herrera Casado, en Nueva Alcarria, 27.09.1980, Enwada

Imagen| zonu, wikimedia commons

En QAH| Historias y leyendas de Don Alvar Fañez de Minaya (I)

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