Historia 


Historias y leyendas de Don Alvar Fáñez de Minaya (I)

Estatua de Álvar Fáñez en la localidad de Burgos

Este año, la ciudad de Guadalajara celebra el 900 aniversario del fallecimiento de Alvar Fáñez de Minaya, a quien se atribuye la conquista de la ciudad a los musulmanes, descrito como hábil guerrero y político a partes iguales, y sin duda personaje clave en la tarea reconquistadora y repobladora de la comarca de la Alcarria allá por las postrimerías del siglo XI y los albores del siglo XII. Pero ¿quien fué este personaje de tanta raigambre en la zona?

En 1085, Guadalajara, que pertenecía al Reino musulmán de Toledo, fue incorporada por Alfonso VI al Reino de Castilla. La tradición atribuye la conquista a Alvar Fáñez de Minaya. Aunque esta afirmación pueda ser discutida, este personaje ha quedado ligado para siempre a la ciudad, ya sea a su historia o a su leyenda, siendo según la tradición el personaje que aparece en el escudo de la ciudad.

Exiguos son los datos biográficos disponibles, desconociendose incluso la fecha de su nacimiento. De hecho, es el “Cantar del Mío Cid” el que más datos aporta sobre nuestro personaje, con las naturales reservas que ello implica debido a la naturaleza épica del mismo.

Hay que aclarar llegados a este punto que, precisamente debido a la escasez de datos fiables, gran parte de lo expuesto en el presente artículo, incluso la pretendida conquista de Guadalajara, es discutible desde el punto de vista de la rigurosidad histórica, siendo probablemente las fuentes disponibles producto más de la tradición y la leyenda que de unos hechos ampliamente contrastados. Queda advertido el sagaz lector de que en adelante quizás estemos pasando del personaje épico al histórico varias veces, debido a la difusa línea divisoria existente.

Escudo de Guadalajara

Tan sólo daremos por cierto que fue uno de los principales capitanes del rey Alfonso VI de León tanto en la conquista de las taifas del norte de la península ibérica, como en la repoblación de los territorios así ganados a los musulmanes y en la defensa frente a la expansión del Imperio almorávide, así como su indiscutible vinculación histórica con la ciudad de Guadalajara que nos ha dejado la tradición.

Así pues, En la Crónica del Cid se afirma que Alvar Fáñez era “primo cohermano” del Cid: “Entonçes fabló Alvar Fáñez su primo cormano: / “convusco iremos, Çid, por yermos e por poblados”. En el Cantar de Mío Cid se presenta como su caballero de confianza, “su brazo mejor”, según reza el verso 3065: “Vos, Álvar Fáñez Minaya, que sois mi brazo mejor”.

La primera reseña fiable aparece en 1074. El 19 de julio Alvar Fáñez figura como confirmante de la carta de arras otorgada por el Cid a Jimena. En la carta, el Cid menciona a “Albaro Faniz et Albaro Albariz sobrinis meis”, es decir: “mis sobrinos Álvar Fáñez y Álvaro Álvarez”. Estos dos personajes podrían ser hijos de dos hermanas del Cid.

El “Cantar del Mío Cid” le señala una y otra vez por sus méritos y virtudes, recibiendo alabanzas del propio Cid Campeador, dejando claro su aprecio por Alvar Fáñez. El poema le describe como un hombre valiente, fuerte y de gran prestancia, dando fé con gran lujo de detalles de su participación en batallas como la que mantuvo contra los moros Galve y Fáriz en el valle del Jalón.

Primer folio del manuscrito del Cantar de mio Cid conservado en la Biblioteca Nacional de España

A sus virtudes como guerrero se unen sus cualidades como hábil político. En su momento, como hemos apuntando anteriormente, declara su lealtad inquebrantable al Cid durante el destierro, compartiendo el destino de su pariente y señor. Con el atraviesa la extremadura castellana, el Sistema Central y bajarán por el Henares para conquistar la plaza de Castejón de Abajo (hoy Jadraque), para bajar por Molina a la conquista de Valencia. Es a partir de aquí cuando Alvar demuestra sus dotes políticas, volviendo a Burgos para conseguir el perdón real para sí mismo y el Cid. Gestiona el matrimonio de las hijas de este con los infantes de Carrión, y termina convirtiéndose en capitán destacado de la corte castellana, alcaide de diversas plazas y hombre de confianza de Alfonso VI. Sin embargo no olvida su fidelidad al Cid Campeador, asistiendole eficazmente en la defensa de Valencia contra las huestes de los almorávides de Yusuf.

En el aspecto puramente militar, como capitán del Cid realiza diversas correrías Henares abajo asaltando Hita, Guadalajara y Alcalá, que si bien no dejan réditos tangibles, si le empiezan a granjear la figura de temible héroe legendario entre la población musulmana. Posteriormente, todavía al servicio del Cid, participa en la conquista de Alcocer y consigue que Molina rinda tributo a su señor…

Ya como capitán de Castilla al servicio del Rey despliega unas grandes dotes guerreras. En 1805 conquista la estratégica ciudad de Guadalajara, no sin antes rendir la localidad de Horche, según reza la tradición…

En colaboración con QAH| Rumbo a la Historia

Vía|  Antonio Herrera Casado, en Nueva Alcarria, 27.09.1980, Enwada

Imágenes| Wikimedia Commons

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