Cultura y Sociedad, Historia 


Historias del dinero: La Edad del Hierro y el origen de la acuñación de monedas

 

Monedas del reino de Lidia (actual Turquía) del siglo VII a.C

Monedas del reino de Lidia (actual Turquía) del siglo VII a.C

El hierro fue una innovación de ruptura, permitió labrar campos en terrenos duros, y la civilización urbana se extendió más allá de las planicies aluviales de Egipto, Mesopotamia, India y China. En relación con el dinero, la innovación más relevante fue que comenzaron a utilizarse monedas. Registros escritos hablan de su empleo en China en el tercer milenio antes de Cristo, o en Grecia en el siglo XIII a.C., pero existe cierto consenso entre historiadores y numismáticos acerca de que las primeras monedas aparecen en Lidia, en la costa occidental de la actual Turquía, en ciudades de cultura helénica como Éfeso y Mileto, hacía finales del siglo VIII a.C.

 ¿Cómo sucedió? Al igual que con el dinero tenemos otra versión, también de Karl Menger, que es de nuevo una novelización de las ventajas que ofrecen las monedas para el comercio. Menger cita a un antropólogo (Adolf Bastian) que supuestamente observó, en uno de sus viajes a Birmania, a un lugareño acudir al mercado con una pieza de plata, un martillo, un cincel y una balanza con sus pesas. A la hora de pagar el vendedor facilitaba un yunque donde el comprador se esmeraba con el martillo y el cincel en obtener la cantidad necesaria de plata. El origen de las monedas, es pues, vencer todas esas dificultades.

La historia no es ni siquiera verosímil, los metales por peso se usaban para el comercio “internacional”, pero no hay constancia de ningún mercado local que no haya funcionado a crédito o con monedas, de hecho, es evidente la incomodidad del yunque frente al crédito.

Se considera a los fenicios los grandes comerciantes de la Antigüedad, comerciaban con metales por peso y así lo siguieron haciendo hasta que la última de sus grandes ciudades (Cártago) fue destruida, seis siglos después de la aparición de la acuñación de monedas. Nunca acuñaron monedas, salvo para pagar mercenarios.

Hay además una cuestión esencial, que la teoría del comercio no puede explicar ¿Cómo llegaron los metales preciosos a manos de la gente común, para poder ser empleados en transacciones cotidianas? Hasta entonces la mayoría del oro y la plata estaba en manos de los ricos, en forma de brazaletes y cálices, o en lingotes en los templos religiosos, donde se usaba como garantía para los préstamos. Así era en Grecia:

Los únicos “grandes capitalistas” eran los santuarios panhelénicos de Delfos y Olimpia [1]

Y también en Persia. Sabemos que cuando Alejandro Magno conquistó Persépolis, se liberó el total acumulado de siglos a los mercados en cuestión de meses, una cantidad cercana a los 180.000 talentos, es decir, estimado en términos contemporáneos, 285.000 millones de dólares. Una explicación plausible, es que el proceso general de destesorización fue similar a lo ocurrido en Persépolis, la mayoría fue robado:

Los soldados, en el pillaje, pueden, en efecto, ir primero a por las mujeres, las bebidas alcohólicas y la comida, pero también buscarán cosas de valor y fáciles de transportar. Un ejército permanente acumulará, a lo largo de su marcha, muchas cosas valiosas y fáciles de transportar, y las más valiosas y fáciles de transportar son los metales y piedras preciosas. De modo que bien podrían haber sido las prolongadas guerras entre Estados de esas zonas las que dieran por resultado una gran cantidad de personas en posesión de metales preciosos y necesidad de mercancías cotidianas. [2]

Mapa del área geográfica de la civilización helena

Mapa del área geográfica de la civilización helena

De hecho, una teoría sobre el origen de la acuñación, respaldada por varios historiadores, antropólogos y economistas (David Graeber, Robert Manuel Cook, Geoffrey Ingham) es que se inventó para pagar mercenarios.

Pero lo realmente nuevo de las monedas, es su doble condición de pieza de metal valioso y algo más: estaban hechas de oro, pero eran valoradas por su forma y estampación oficial. Todas las monedas, y hablamos de más de cien ciudades-estado, cada una de las cuales acuñaba la suya propia (tenemos decretos prohibiendo la circulación de monedas extranjeras en Atenas), circulaban a un valor facial superior a su contenido en oro o plata. Según la teoría comercial del origen del dinero y la acuñación, esto sería un pequeño engaño del Estado a sus ciudadanos, pero no tenemos registros de que alguien se quejara. Si nos percatamos de que algunas de estas ciudades-estado se gobernaban directamente por asambleas de ciudadanos, la teoría del engaño se vuelve de repente inverosímil, al igual que la teoría comercial para el origen de las monedas.

[1] History of Greek Public Finance <<Andreas Andreades>>

[2] The Invention of Coinage and the Monetization of Ancient Greece <<David Schaps>>

En QAH| Historias del dinero: La edad de bronce, el error de usura y la restauración del orden natural mediante el jubileo| Historias del dinero: Origen de los sistemas monetarios| ¿Cuál es el origen de la moneda?

Está la belleza y están los humillados. Sean

cuales sean las dificultades que la empresa pueda presentar, jamás debería

desear ser infiel ni a los segundos ni a la primera.

Sea verdad o no, se nos dice continuamente que

las posibilidades son ilimitadas y que cuanto tenemos que hacer es elegir las

que nos vayan mejor; y lo que es más importante, se nos castiga por no

conseguir encontrarlas, como si lo que se nos había dicho sobre su

accesibilidad fuera cierto.

El capitalismo moderno volvió borrosas muchas

distinciones, incluyendo la que existía entre la miseria legítima y la

ilegítima, y las remitió al mercado de valores del poder para que encontrasen

su propia cotización.
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