Historia 


Historia, mito y leyenda de la tradición de San Valentín

El_cuento_de_San_Valentin_-San_Valentin_era_un_joven_muy_travieso,_le_gustaba_jugar_con_sus_flechas,_se_divertia_mucho_lanzando_flechas_en_los_corazones_de_todo_ser_vivo--Un_dia_un_hombre_muy_fastidiosoHoy se celebra el  tradicional día de San Valentín o de los enamorados. Como muchas de las tradiciones y festividades de Europa Occidental, esta hunde sus raíces en la ancestral cultura romana y el definitivo impulso que en el 325 DC, en el Primer Concilio Ecuménico de la Iglesia Católica, se dio a la definitiva “cristianización” de las fiestas paganas que seguían celebrándose en el Imperio Romano.

Sin embargo, es difícil, por no decir imposible, dilucidar el personaje rigurosamente histórico, pues para empezar, según la propia enciclopedia Católica, existen hasta tres mártires ejecutados un 14 de febrero de nombre Valentín: Uno sacerdote de Roma, otro obispo de Interamna (actualmente Terni), ambos al parecer martirizados en la segunda mitad del siglo III y sepultados en la Via Flaminiana. De estos el segundo parece ser el más probable. De un tercero, tan solo hay referencias a que fue martirizado en África junto con más personas pero no se conoce nada más. Además, aún cuando de los dos primeros parece ser que existe algún tipo de documentación, perece ser irrelevante desde el punto de vista histórico.

San Gelasio I, 49 Papa de roma

Como hemos visto, parece imposible saber quien fue realmente el San Valentín que celebramos, pues a falta de alguno, en este caso tenemos tres. Lo que sí tenemos claro es que la fiesta de San Valentín fue declarada por primera vez alrededor del año 498 por el papa Gelasio I.

Pero, ¿porque tanta confusión? Como hemos apuntado antes, la Iglesia Católica,  desde el siglo IV se había propuesto ir eliminando paulatinamente todas las celebraciones paganas, siendo sustituidas o reconvertidas en otras de carácter religioso. En su búsqueda por sustituir estos festejos, la iglesia propuso “transformar” la importante festividad pagana que tenía lugar el 14 de Febrero (Lupercalia) por la festividad cristiana de San Valentín, seguramente porque era uno de los pocos santos que no tenían ya ocupación en el calendario onomástico, pero pudo haber otra razón que veremos a continuación.

La festividad de Lupercalia, una de las más importantes del calendario de festividades romano, se celebraba en honor al Dios Lupercus, que los romanos veneraban como el guardián de los rebaños y también era el Dios de la fertilidad que otorgaba “licencia sexual” durante todo el mes de Febrero. Con motivo de esta y otras celebraciones paganas relacionadas con la sexualidad era habitual que los jóvenes romanos se encomendaran durante ese mes a Cupido, Dios del amor apasionado.

Reconvertir esta libertina festividad y hacerla encajar en la doctrina cristiana sin duda debió ser un importante quebradero de cabeza para las autoridades eclesiásticas. Sin embargo, un San Valentín que a ciencia cierta no se sabía muy bien quien era y sin un pasado riguroso, debió parecer el candidato perfecto para fabricar una historia acorde a los intereses de la Iglesia…

Moneda del Emperador Claudio II

Así, la leyenda difundida por la Iglesia católica, o una variante de ella al menos,  dice que San Valentín fue un sacerdote que en el siglo III ejercía en Roma. Claudio II decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras. El sacerdote consideró que el decreto era injusto y celebraba en secreto matrimonios para jóvenes enamorados. Claudio ordenó que encarcelaran a Valentín. Entonces, el oficial Asterius, encargado de encarcelarlo, quiso ridiculizar y poner a prueba a Valentín. Lo retó a que devolviese la vista a una hija suya, llamada Julia, que nació ciega. Valentín aceptó y, en nombre del Señor, le devolvió la vista. Asterius y su familia se convirtieron al cristianismo, pero Claudio ordenó que martirizaran y ejecutaran el 14 de febrero del año 270 a Valentín. La joven Julia, agradecida al santo, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba.

Juan XXIII, responsable de la convocatoria del Concilio Vaticano II

Desde luego, una historia mucho más casta que la libertina Lupercaria, y que además tenía la ventaja de permitir adaptar la festividad de manera poco traumática y con un santo que parecía hecho a la medida de las circunstancias. Sea como fuere, la festividad siguió oficialmente vigente  hasta 1969, año en el que en el marco del Concilio Vaticano II, se borró del calendario eclesiástico como parte de un intento por eliminar santos de un origen dudoso no contrastado, pasando a ser esta una fecha con santo pero sin celebración. No obstante, sigue siendo venerado como santo por la Iglesia Ortodoxa y por la Iglesia anglicana. En 2014, el Papa Francisco decidió participar de la celebración de San Valentín, en un intento por devolverle el sentido religioso a esta festividad.

En cualquier caso, con lo que no contó la curia romana en 1969 fue con la institucionalización a efectos comerciales de día de San Valentín o día de los enamorados. A veces una historia falsa a fuerza de repetirse toma tintes de veracidad…sobre todo en manos de un comerciante.

En colaboración con QAH| Rumbo a la Historia

Vía|Enciplopedia Católica, Ya está el listo que todo lo sabe

Imágenes| wikimedia commons, wikimedia commons, wikimedia commons, wikimedia commons

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