Cultura y Sociedad, Historia 


Historia de la Feria de Abril de Sevilla

Orígenes de la Feria de Abril de Sevilla

El origen de esta fiesta, conocida mundialmente, data de 1846. Cuando Narciso Bonaplata y José María Ybarra, catalán y vasco respectivamente, impulsaron su creación desde el Ayuntamiento, ambas personas eran concejales del consistorio. Su objetivo principal era potenciar las transacciones comerciales de ámbito ganadero en la ciudad hispalense.

Pero retrasándonos más en el tiempo, el origen de ferias de carácter comercial se detecta ya en la Edad Media, cuando el rey Alfonso X el Sabio concede a la ciudad de Sevilla, conquistada por su padre el rey Fernando III el Santo, el privilegio de celebrar dos ferias anuales, una en primavera y otra en otoño. Para más información sobre este tema recomiendo la lectura del clásico libro La ciudad medieval de Miguel Ángel Ladero Quesada, englobada dentro de la Historia de Sevilla publicada por la Universidad de Sevilla.

Volviendo a la Feria de Abril, su ubicación primitiva se situó en el Prado de San Sebastián, lugar muy apropiado para los animales, además de estar muy cerca del centro de la ciudad. A pesar de su marcado carácter comercial, ganadero principalmente, muy pronto comenzaron a surgir establecimientos donde se podían comprar todo tipo de artículos, desde vino hasta golosinas. Esta fiesta comercial alcanzó una fama considerable en muy poco tiempo, obteniendo una cifra de visitantes considerable.

Con el paso de los años la Feria de Abril se fue trasformando, cambiando su esencia ganadera por otra más urbana y turística, pareciéndose más a la que hoy conocemos. Comenzó a ser visitada por personajes ilustres de la época como la Reina Isabel II, Alfonso XIII o Jacqueline Kennedy, viuda del presidente J. F. Kennedy.

Otra característica que simboliza este paso hacia un evento mas urbano es el empleo de las últimas tecnologías de la época, sobre todo en lo referente a la iluminación. Se evolucionó de un alumbrado principalmente de petróleo a uno de gas para acabar con el eléctrico actual. Con estos avances la Feria ganó en belleza y en seguridad.

No se puede hablar de la Feria sin mencionar sus famosas “casetas”

No se puede hablar de la Feria sin mencionar sus famosas “casetas”. En un principio eran de tipo empresarial, pero con el transcurrir del siglo XX estas perdieron protagonismo a favor de otros de tipo privado o familiar, que son las más numerosas actualmente. Por otro lado las “casetas” no fueron siempre tal y como las conocemos. En un principio se llegaron a hacer concursos para premiar la caseta más original, apareciendo varios estilos de montaje, como el árabe o japonés. Finalmente a mediados del siglo XX se impuso el estilo de patio sevillano que es el utilizado actualmente.

Otro dato importante es el traslado de la Feria del Prado de San Sebastián a su emplazamiento actual en el bario de los Remedios en 1973. Muchos en la época pensaron que este era el fin de esta fiesta tan ilustre y con tanta solera, pero fue al contrario. La Feria gano en extensión y tamaño, haciendo aún más popular.

Como conclusión añadir que la Feria de Abril es una fiesta mundialmente conocida. Esto debe ser un orgullo para los sevillanos, pero también una responsabilidad, ya que tenemos el deber de cuidarla, manteniendo las tradiciones y costumbres que la hacen tan especial.

 

Vía| Sevilla Feria de Abril

Más Información| Sevilla en 360º

Imagen| Sevilla Feria de Abril, Sevilla Feria de Abril

 

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