Neurociencia 


¿Hasta qué punto somos diferentes hombres y mujeres?¿En qué nos diferenciamos desde la perspectiva cerebral?

2581d3lEl dimorfismo sexual ha sido altamente estudiado a lo largo de la historia a través de numerosos estudios e investigaciones. Este concepto puede ser definido como las variaciones existentes entre machos y hembras de una misma especie en relación a su fisonomía externa. Se presenta en la mayoría de las especies y no es más que el conjunto de diferencias morfológicas y fisiológicas que caracterizan y diferencian a los dos sexos en mayor o menor grado. Entre estas variaciones podemos encontrar diferencias en la forma, la coloración o el tamaño, entre otras.

En concreto, en la especie humana, la anatomía cerebral ha sido objeto de numerosas investigaciones, es decir, a través de estos estudios se han tratado de establecer las diferencias existentes entre hombres y mujeres en relación a su cerebro y las funciones que éste realiza; siendo el dato más relevante el relacionado con el tamaño cerebral, pues según han demostrado numerosas investigaciones el cerebro  de los hombres es un 10% mayor que el de las mujeres. No obstante, hasta el momento, los resultados en la literatura en cuanto a diferencias en los distintos subcomponentes cerebrales son inconsistentes ya que la mayoría de estos hallazgos podrían ser explicados parcialmente por la edad del sujeto y no debido a diferencias estructurales.

Resultados.                             

Un estudio reciente trató de analizar las diferencias existentes en los diferentes subcomponentes cerebrales, yendo más allá de las simples diferencias existentes en el volumen cerebral. Para ello, se analizaron un total de 829 neuroimágenes obtenidas en hombres y mujeres de diferentes edades, observándose diferencias relevantes entre ambos sexos.

En primer lugar se observaron claras diferencias en las trayectorias de desarrollo de la mayoría de las estructuras, siendo las mujeres las primeras en alcanzar el pico máximo de materia gris.  En concreto, las mujeres alcanzan este pico a los 10,5 años, mientras que los hombres lo hacen de forma más tardía, situándose la media de edad en los 14,5 años.

Asimismo, se han encontrado diferencias significativas en relación al tamaño de los ventrículos laterales, siendo mayor en los hombres que en las mujeres.

Además, parece ser que la trayectoria de desarrollo de la sustancia gris cortical y subcortical también exhiben diferencias significativas en ambos sexos, alcanzando el pico máximo en las mujeres a los 8,5 años y en los hombres a los 10,5 años. No obstante, a pesar de las diferencias encontradas en relación a la trayectoria, en ambos sexos la trayectoria sigue un patrón similar en forma de U invertida.

El volumen de la sustancia blanca total también fue objeto de estudio, pues se observó que aunque este  aumentó con la edad en ambos sexos, lo hizo más rápidamente en los hombres durante la adolescencia que en las mujeres.

Finalmente, se quiso comprobar si estas discrepancias eran debidas a las diferencias existentes en el volumen cerebral de hombres y mujeres o si por el contrario incidían otros factores en su aparición. Para ello, se comparó la forma y altura de las trayectorias, observándose diferencias significativas en el lóbulo frontal y occipital entre ambos sexos. No obstante, en relación a las trayectorias de desarrollo de los lóbulos temporales y parietales, no se encontraron diferencias significativas.

De estos resultados se desprenden múltiples cuestiones, como por ejemplo: ¿Qué factores inciden en las trayectorias de desarrollo?, ¿podrían esos factores explicar las diferencias existentes entre hombres y mujeres?. ¿Son esas diferencias estructurales dependientes del volumen cerebral?. ¿Incide la edad en la existencia de estas diferencias?. Cuestiones que continúan siendo objeto de estudio y debate.

 Conclusión.

Según el estudio las diferencias existente entre ambos sexos son dependientes de la edad, lo cual podría explicar parcialmente los resultados existentes hasta el momento en relación al dimorfismo sexual. Sin embargo, dicha cuestión aún continua siendo objeto de debate. ¿Son reales esas diferencias estructurales? ó ¿desaparecen con la edad?, ¿qué factores intervienen en su aparición y/o desaparición?.

Como podemos ver aún quedan muchas cuestiones por resolver, cuestiones fundamentales  para comprender mejor las vías de desarrollo, y en consecuencia, el desarrollo cerebral y los factores que influyen en las diferentes trayectorias existentes entre hombres y mujeres. Trayectorias que puede tener importantes implicaciones para la Neuropsiquiatría, ya que la mayoría de los trastornos tienen diferentes edades de inicio, prevalencia y  sintomatología en niños y niñas. Por ejemplo, sabemos que determinados trastornos como la ansiedad ó la depresión, son más prevalentes en niñas que en niños. Mientras que otros trastornos como la dislexia ó  los trastornos de la conducta son más prevalentes en niños. Por lo tanto, conocer las vías de desarrollo nos permitirá, en consecuencia, conocer y comprender los diferentes trastornos, desenmascarando todos aquellos factores y variables que intervienen en su aparición, proporcionando mejores tratamientos a los pacientes.

Vía|Lenroot, R. K., Gogtay, N., Greenstein, D. K., Wells, E. M., Wallace, G. L., Clasen, L. S., … & Giedd, J. N. (2007). Sexual dimorphism of brain developmental trajectories during childhood and adolescence. Neuroimage,36(4), 1065-1073.

Imagen| hombre-mujer, cerebro,

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