Salud y Deporte 


¿Has perdido o has aprendido? Mi historia de autosuperación

Oct Perez

Un valenciano en Otawa, Octavio Pérez

¿Estamos preparados para fallar y encajar una “derrota”?  ¿Cómo reaccionamos cuando esperamos que todo va a salir sobre lo previsto y no ocurre? A veces no pensamos en lo más importante, ¿realmente hemos fallado?, ¿he cometido errores? o ¿he aprendido?

Es perfecto cuando todo sale bien y tus mejores previsiones se cumplen. Os voy a contar mi pequeña historia:

Hace un tiempo me puse como objetivo deportivo ganar alguna medalla importante, finalmente mis resultados superaron mis expectativas más ambiciosas, gané tres medallas, dos de ellas de plata y una de bronce, en el Campeonato de España de Duatlón, europeo y en el mundial, todas ellas en mi categoría de GGEE M-35. Todo fue mágico e increíble, pero ¿qué  me ocurriría un año después?

Era mi primera revalida en Àviles, el Campeonato de España de Duatlón GGEE. Dos semanas antes de la competición, estuve 6 días sin poder correr por culpa de un esguince. ¡Pero no era excusa! Mi último entrenamiento específico de calidad fue el mejor de la temporada y tenía la confianza suficiente para sacar la mejor versión de mi mismo.

Nada salió sobre lo previsto

El preparador físico setabense Octavio Pérez, ofreciendo una conferencia en Lanzarote

El preparador físico setabense Octavio Pérez, ofreciendo una conferencia en Lanzarote

Finalmente fui sexto, y cuando crucé la meta empezó el baile entre la desmotivación y mi coraje para sobreponerme rápidamente. Al instante tuve que tomar varias decisiones importantes que sabía marcarían la línea de mis futuros pensamientos. ¿Pretendía hacer un drama de lo que realmente no lo era?, ¿me lamentaría y hundiría en la queja

estéril o, por el contrario, iba a razonar con perspectiva y relativizar la importancia de lo ocurrido?

Durante 48 horas analicé todos mis posibles fallos. Mis errores en la propia carrera, mis sensaciones, mi diálogo interno, mi motivación y concentración previa y durante la competición; el calentamiento…y todas y cada una de las variables físicas, ambientales, mentales e incluso emocionales que han influido en mi rendimiento.

El autoanálisis me llevó a la siguiente conclusión

Cuando “pierdes” es cuando tienes que ser un ganador. No hay que aprender a “perder”, hay que aprender a ganar cuando nada sale como esperas. Cuando “tropiezas”, el fracaso o el triunfo solo depende de tu actitud y de tu reacción inmediata. No hay más: si has aprendido, has ganado. Nada es tan fácil, ni tan difícil, ni tan importante como parece. Si has relativizado, has ganado. Si pierdes aprendes, si aprendes ganas.

Ahora me siento más fuerte porque he aprendido a ganar cuando mis previsiones no se han cumplido.Voy a doblar mi apuesta. Voy a sacrificarme más que nunca para conseguir todo lo que me proponga. Mi fe inquebrantable en mi mismo se ha elevado a la máxima potencia. Ahora voy a luchar con más determinación y confianza porque las adversidades ya no me asustan, porque ahora ya no tengo miedo a fallar, porque ocurra lo que ocurra siempre aprenderé y siempre ganaré.

 

Vía| octavioperez

En QAH| De campeón a héroe: Shavarsh Karapetyan, Sobreponerse a la derrota

Imagen| OctavioPerez

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