Coaching Profesional 


Hakuna Matata

A lo largo de nuestra vida todos vamos buscando algo. Hay quienes buscan trabajo, otros el amor y los hay que buscan preservar la salud.

Pero, ¿qué pasa cuando nuestros planes se frustran? Empezamos a sentir nudos en el estómago, nerviosismo, insomnio y algún que otro dolor de cabeza.

Quizás el primer día estos síntomas se vayan atenuando pero un mantenimiento de los mismos pueden hacer que nuestra mente termine enfermando.

¿Qué podemos hacer? Como dirían algunos “tomarnos las cosas con más calma” pero, ¿esto qué significa? La respuesta es sencilla: mindfulness.

Siddharta Gautama

Siddharta Gautama

A pesar de que no existe una traducción exacta del término, podríamos considerarlo como “tener la mente llena de la experiencia presente” en contraposición a la dispersión del pensamiento en eventos pasados o anticipaciones futuras.

John Kabat-Zinn (2003) lo definía como “la conciencia que surge de prestar atención de forma intencional a la experiencia tal y como es en el momento presente, sin juzgarlo, sin evaluarla y sin reaccionar a ella”.

Aunque en la actualidad esta práctica se encuentra en auge, el mindfulness no se trata de un descubrimiento moderno, de hecho existen evidencias de su práctica hace 2500 años de la mano de Siddharta Gautama (iniciador del budismo).

¿Cómo practicar mindfulness?

La práctica de mindfulness conlleva la presencia de unas determinadas actitudes:

Paciencia. La sociedad actual se caracteriza por su carácter instantáneo: queremos  y necesitamos las cosas “urgentemente”. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que no todo en nuestra vida opera con esa inmediatez. La consecución de determinadas metas conlleva su tiempo y proceso. En este sentido hablaríamos de la paciencia como la capacidad de saber esperar con tranquilidad para que las cosas ocurran a su debido tiempo. No debemos forzar las situaciones ya que esto solo nos llevará a un gran desgaste psicológico.

Debemos aprender a esperar.

Debemos aprender a esperar.

Confianza. Debemos creer en nosotros mismos y aceptar lo que sentimos y pensamos en cada momento. Esto nos permitirá tomar decisiones sin depender de “guías externas” aunque no nos garantiza triunfar. En este sentido debemos ver los errores como una fuente de aprendizaje.

Curiosidad. A menudo dejamos de hacer actividades o proyectos por ideas preconcebidas que vamos arrastrando. Sin embargo, debemos tener una mayor apertura y vivir cada momento de forma consciente e individual, es decir, experimentar la realidad a través de nuestros sentidos y percepciones.

Mente de principiante. Afirma que cada experiencia tiene su potencialidad pero, para saber apreciarlo, debemos afrontarla como si fuese la primera vez que estamos frente a ella. Para ello debemos olvidarnos de experiencias pasadas parecidas dado que la similitud no implica el mismo resultado.

Vivir la experiencia. En muchas ocasiones actuamos como auténticos robots: hacemos las tareas del día pero no somos conscientes de ello. Vivir la experiencia significa prestar atención a cada cosa que hacemos, sentimos y pensamos. Implica focalizar nuestra atención en el momento presente.

Aceptación de la experiencia. Esto no implica que seamos meros receptores pasivos ni que tengamos que resignarnos a la experiencia cuando esta no nos gusta. La aceptación requiere estar receptivos a las experiencias y aceptarlas tal y como se nos son dadas ya que solo así podremos mejorarlas o hacer algo para eliminarlas.

El compromiso con la práctica. Al igual que si queremos conseguir una figura saludable tenemos que cuidar nuestros hábitos alimenticios, deportivos…con la mente sucede algo parecido. Si queremos alcanzar una mente saludable, debemos entrenarla diariamente y para ello debemos comprometernos a hacerlo mediante el establecimiento de una rutina. De modo que nos propongamos meditar, por ejemplo en las puestas de sol.

Ahora que ya conocen cuáles son las claves para mantenernos sanos mentalmente ya saben: “hakuna matata” o, en este caso, “mindfulness”.

Vía|  Ramos, N., Enríquez, H., & Redondo, O. (2012). Inteligencia emocional plena. Mindfulness y la gestión eficaz de las emociones. Barcelona: Kairós / Ramos, N., Redondo, O., & Enríquez, H. (2012). Practica la inteligencia emocional plena. Mindfulness para regular nuestras emociones. Barcelona: Kairós.

Imágenes| Siddharta GautamaMindfulness, Paciencia

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