Economía y Empresa, Jurídico 


¿Hacia dónde se dirige la banca española?

Los últimos esfuerzos por proteger, agrupar, cohesionar  al grueso de las entidades crediticias en España vienen siendo fuertemente infundidos por las más altas instituciones gubernamentales. Resulta a todas luces obvio para el grueso de una población concentrada en mantener el empleo o en simplemente encontrarlo, que agruparse puede ser la mejor opción para resguardarse de la tormenta económico-financiera que está teniendo lugar, y que esta es una buena salida también para el sistema financiero.

Y es cierto que es claramente necesario coordinar el dimensionamiento de la banca, especialmente  dadas las circunstancias actuales. Con procesos como la llamada “bancarización” de las cajas de ahorro y la concentración de las mismas se han conseguido eminentes mejoras en la eficiencia operativa y en la solvencia del sector en términos generales.

No obstante, deben tenerse en cuenta las diferencias existentes en la gestión de su actividad entre las distintas entidades de crédito (bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito) y que como consecuencia de las mismas, las medidas a aplicar para cada una de ellas no tienen por qué ser necesariamente iguales.

Estamos haciendo referencia al proceso de concentración que también está teniendo lugar (de manera progresiva y desde 2008-2009) en las cooperativas de crédito (cajas rurales, en su inmensa mayoría, y cajas laborales).

Estas cooperativas se han visto de manera evidente golpeadas por la crisis financiera y económica, más no encontramos la causa principal de ello en un sobredimensionamiento de las mismas sino en causas más relacionadas con el devenir de la economía española e internacional. La gestión ha sido más saneada en éstas entidades que por ejemplo lo ha sido en las cajas de ahorro.

¿Entonces, por qué concentrarlas a ellas también?

No son pocas las voces que se remiten al concepto del tamaño para contestar a esta pregunta, incidiendo en el hecho de que es un proceso que facilitaría el enfrentamiento a grandes operaciones que pudieran ser necesarias. Pero si ha sido precisamente el sobredimensionamiento uno de los grandes lastres en el sector de las cajas de ahorro, cabe entonces cuestionarse por qué la voluntad de dotar de un gran tamaño a ciertos grupos a través de reestructuraciones en un sector en el que hasta la fecha no han tenido lugar compañías tan voluminosas, y que en parte gracias a ello han resistido mejor los obstáculos coyunturales.

Santander y BBVA, 2 de los protagonistas del mercado de crédito español.

Santander y BBVA, 2 de los protagonistas del mercado de crédito español.

Dejando a un lado incidencias positivas y negativas en los resultados de las cajas rurales como resultado de estos procesos para juzgarlos como favorables o desfavorables (cosa que el autor de este artículo quiere dejar claro que no concluye aquí), es un hecho que estas concentraciones están teniendo lugar en todo el sistema financiero.  Lo único que aquí se pretende es que el lector no pase por alto la existencia de un factor  que tiene gran relevancia para el desarrollo de la economía en general y que no resulta ser frecuentemente valorado: la  disminución de la oferta y el aumento paulatino de la concentración del mercado en cada vez menos compañías, en contraste con los principios de libre mercado y con las (relevantes) consecuencias que en el largo plazo  pudieran derivar de ello. Máxime cuando la actividad que concierne a estas compañías es la financiera.

Imagen| Antena3noticias

En QAH| ¿Qué es la unión bancaria?, ¿Qué banca teníamos y hacia qué banca debemos ir?, ¿Cuáles son las funciones del Sistema Financiero Español?

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