Coaching Profesional, Coaching y Desarrollo Personal 


Hablemos de sexo (I): introducción a las disfunciones sexuales

Cada vez son más las personas que acuden a la consulta médica por problemas a la hora de disfrutar de sus relaciones sexuales.

La contaminación, el tabaquismo, el alcohol, la diabetes…son solo algunos de los factores que se han asociado a estos problemas sexuales denominados “problemas de disfunción sexual”. Sin embargo ¿son estos los únicos?

En primer lugar tenemos que tener claro a qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de disfunción sexual y para ello es necesario saber cuál es el modelo de respuesta sexual humana.

Carrobles y Sanz (1991) proponen un modelo de cinco fases caracterizado por:

En la fase de deseo aparecen pensamientos o fantasías sexuales.

En la fase de deseo aparecen pensamientos o fantasías sexuales.

  • Fase de deseo: es la primera de las fases y hace referencia a la predisposición psicológica a mantener relaciones sexuales (“deseo tener sexo”). Este se hace patente cuando nuestra mente empieza a inundarse de pensamientos o fantasías sexuales y a nivel fisiológico mostramos cambios hormonales (por ejemplo aumento de la testosterona en los hombres).
  • Fase de excitación: se trata de la segunda fase de la respuesta sexual humana y se caracteriza porque empezamos a notar una sensación subjetiva de excitación.
    • En los hombres: se produce la erección del pene; agrandamiento de la próstata; engrosamiento, elevación y rotación de los testículos; incremento y coloración de la corona del glande y la secreción de las glándulas de Cowper.
    • En las mujeres: se produce una lubricación, engrosamiento y expansión del interior de la vagina; hinchazón y erección del clítoris; elevación del útero; alisamiento y separación de los labios mayores de la vagina; engrosamiento y coloración de los labios menores de la vagina; aparición al final de la fase de la plataforma orgásmica y la retracción del clítoris y la secreción de las glándulas de Bartholino.
  • Orgasmo: es la tercera de las fases de la respuesta sexual humana. Se trata de una descarga de la tensión sexual acumulada en forma de contracciones musculares rítmicas en la región genital y perineal (aunque también comprometen en su sensación al resto del cuerpo).
    • En los hombres: se produce una contracción de la próstata y por lo general se produce la eyaculación.
    • En las mujeres: se produce una contracción del fondo del útero y del esfínter rectal.
  • Fase de resolución: tras el orgasmo, cuando cesa la estimulación, el cuerpo intenta restaurar el equilibrio inicial a la respuesta sexual.
    • En los hombres: la erección va disminuyendo y los testículos así como el escroto van recuperando su posición inicial. Además, tras la eyaculación se inicia el periodo refractario, que es el tiempo que necesita el hombre para iniciar de nuevo la respuesta sexual.
    • En las mujeres: la hinchazón del clítoris y de los labios mayores y menores va desapareciendo y la vagina y el útero recuperan su posición habitual. En las mujeres no se da el “periodo refractario” de modo que, si si siguen siendo estimuladas pueden alcanzar diversos orgasmos.
  • Satisfacción sexual: es la última de las fases. Se trata de la evaluación que la persona hace sobre la experiencia sexual conformando de este modo su “memoria sexual”.

Teniendo esto en cuenta, una disfunción sexual sería considerada como la ausencia o alteración de una o varias de las fases de respuesta sexual humana.

Y, ¿cuáles son las causas? Lo más frecuente es que se dé una multicausalidad, es decir, una combinación de factores orgánicos (hipertensión,…), estilo de vida (tabaquismo,…) y factores psicológicos (estrés,…).

En este artículo nos centraremos en estos últimos.

¿Cuáles son las causas psicológicas más frecuentes de las disfunciones sexuales?

  • Factores predisponentes:
    • Educación restrictiva.
    • Información sexual inadecuada.
    • Experiencias sexuales traumáticas durante la infancia.
    • Inseguridad en el rol sexual.
  • Factores desencadenantes:
    Las expectativas poco razonables sobre el sexo pueden ser una de las causas de las disfunciones sexuales.

    Las expectativas poco razonables sobre el sexo pueden ser una de las causas de las disfunciones sexuales.

    • Disfunción sexual previa.
    • Problemas en la relación de pareja.
    • Infidelidad.
    • Depresión, ansiedad, estrés.
    • Expectativas poco razonables sobre el sexo.
    • Experiencias sexuales traumáticas.
  • Factores de mantenimiento:
    • Ansiedad ante la interacción sexual, anticipaciones de fracaso.
    • Miedo a la intimidad, sentimientos de culpa.
    • Problemas generales en relación de pareja (pérdida de atracción).
    • Juego erótico restringido.
    • Información sexual inadecuada.
    • Trastornos psicológicos.

¿Qué podemos hacer? Les daré la respuesta en el próximo artículo.

Vía|Barry R. Komisaruk, Carlos Beyer Flores, Beverly Whipple, et al. La ciencia del orgasmo: La naturaleza humana y los mecanismos del placer. Paidós Transiciones, 2008.

Carrobles, J.A. 1991. Biología y Psicofisiología de la conducta sexual. Madrid. Fundación Universidad y Empresa.

Imágenes|Deseo, disfunciones sexuales, hablemos de sexo.

RELACIONADOS