Cultura y Sociedad 


Hablemos de clásicos: El Lago de Los Cisnes

Nunca podremos negar que cuando pensamos en ballet nos imaginamos a una delicada y dulce bailarina interpretando con su tutú blanco y sus plumas en la cabeza uno de los grandes clásicos “El Lago de los Cisnes – Tchaikovsky”.

Todos en más de una ocasión hemos escuchado alguna de las piezas que componen esa obra y por descontado cabe decir, que todos, aunque no lo sepamos, hemos visto interpretar a alguna bailarina alguna de las partes clave de éste clásico, pero ¿conocemos su historia? ¿Qué nos cuentan los bailarines durante la hora y media de impecable representación?

El argumento es un cuento de príncipes y princesas con magia de por medio, aunque resumirlo así sería tan banal e injusto que le quitaría toda la elegancia a una de las mejores obras de la historia.

Estando la Princesa Odette junto al lago se le aparece Von Rotbarth, un brujo que la transforma en cisne. Mientras tanto, un palacio celebra el inicio de la temporada de caza que se hace coincidir con la presentación y veintiuno cumpleaños del Príncipe Sigfrido, por lo que la Reina tiene la esperanza de que su hijo elija a una chica con la que posteriormente debería contraer matrimonio. De pronto aparece un conjunto de cisnes blancos que se deslizan en lo alto arrebatando el arma portado por la Reina.

Paso a cuatro - Lago de los Cisnes

Paso a cuatro – Lago de los Cisnes

Todo esto hace que el príncipe salga corriendo persiguiendo a los cisnes y acabe, por la noche, junto al lago donde descubre, con gran estupefacción, a un cisne que se le acerca y se transforma en una bella dama.

Ésta le revela su identidad y que ha sido hechizada, encantamiento que solo puede ser roto por el hombre que le jure amor eterno.

Pero aparece, de pronto, el brujo al que Sigfrido intenta disparar, algo que Odette impide pues están enamorados y si él muriese, cisne sería para siempre.

Tras haberse prometido amor eterno y a pesar de las advertencias de Odette a Sigfrido de las consecuencias de que él la traicionase, ella se convierte en cisne nuevamente y es que Odile, hija del brujo Von Rothbart se hace pasar por Odette y engañan al príncipe obligándole a jurar su amor por la nueva dama.

Sigfrido, finalmente, se da cuenta de que ha sido engañado, y es ahí cuando Odette y sus damas reaparecen mientras el brujo está destruyendo el castillo.

La princesa perdona la traición del príncipe y ambos permanecen unidos hasta la muerte, lo cual enfurece a Von Rothbart que levanta una inmensa tormenta, pero el amor de Odette y Sigfrido es mucho más poderoso que la magia del mago y es destruido mientras la pareja regresa al lago.

Pelagia Kaskapova

Pelagia Kaskapov y Stanislav Gillert.

La primera vez que esta obra se interpretó fue en Moscú, en el Teatro Bolshoi, un 4 de marzo de 1877. Estaba compuesto por cuatro actos y cuya coreografía tiene como autor a Wendel Reisinger, quién confió el papel de Odette a Pelagia Karpakova y para el papel de Sigfrido, Stanislav Gillert. Al contrario de lo que pudiéramos pensar, el estreno fue una decepción lo cual no fue un impedimento para subir a escena más de cuarenta veces, razón por la cual Tchaikovsky empezó y terminó, al menos por el momento, su relación con la composición para el ballet.

No le llegaría la fama que hoy tiene hasta el 1 de marzo de 1894 de la mano de Ivanov, que había recibido la obra tras el rechazo por la misma de su maestro Marius Petipa quien sentía un profundo rechazo por Tchaikovsky.

Se presentó una obra cuyos bailarines principales habían cambiado, ahora Odette sería la italiana Pierina Legnani acompañada de un Sigfrido ruso de nombre Pavel Gerdt. Tuvo un éxito arroyador que hizo que en esta ocasión Petipa aceptase una nueva producción.

El nuevo Lago de los Cisnes fue presentado en tres actos, el Acto I estaría dividido en dos, el primero en el jardín del palacio, coreografiado por Petipa en su totalidad  y el segundo a la orilla del lago, donde el coreógrafo habría decidido mantener la coreografía tan exitosa de Ivanov.

Acto II que transcurre durante la recepción de Palacio culminando con la traición de Odile a Sigfrido durante el baile donde las princesas pretenden cortejar a Sigfrido. En este acto encontraremos un conjunto de danzas folklóricas a diferencia del Acto I donde veremos un gran “Pas de Trois”.

Traición de Odile al Principe Sigfrido.

Traición de Odile al Principe Sigfrido.

El segundo acto termina y nos reencontramos con Ivanov de nuevo, es el coreógrafo del Acto III, el mismo que devuelve la escena al Lago.

El escenario que albergaría el estreno de esta nueva interpretación del Lago de los Cisnes, con algunos que otros arreglos musicales realizados por el hermano del compositor, sería el Teatro Mariinsky en enero de mi 1895.

Se presenta como novedad la interpretación de la misma bailarina como cisne negro y cisne blanco, Pierina Legnani nos presenta un papel que interpretaría Natalie Portman en la película Cisne Negro. Esta brillante bailarina fue capaz de mostrarnos su perfección técnica al poder realizar treinta y dos Fouettés (giros realizados sobre una pierna y cuyo impulso proviene de la fuerza ejercida por la otra al estirarse y recogerse).

El lago de los cisnes alcanzó un éxito rotundo con esta nueva interpretación y de la que sin duda alguna es una de las mejores obras de las que podemos disfrutar en el ballet más clásico. Por suerte, a lo largo de la historia ha seguido habiendo coreógrafos que se han atrevido a coreografiarla, pues a pesar de ser tan famosa, no debemos olvidar que eso puede ser bueno pero también traer terribles consecuencias, pues las comparaciones son odiosas.

El Lago de los Cisnes

El Lago de los Cisnes

Vía| danzaballet, pianogratis, danzaycrítica

Imagen| Pelagia Karpakova, Paso a cuatro – Lago de los Cisnes, El Lago de los Cisnes

Vídeo| Gillian Murphy – Swan Lake – Black Swan

Más información|Pierina LegnaniPavel Gerdt, Marius Petipa, Lev Ivanov, Historia del Ballet

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