Tecnología y Social Media 


¿Ha fracasado el 3D?

3d1

La revolución del 3D en la industria del cine se inició con el estreno de Avatar de James Cameron, una de las películas más taquilleras de la historia. Aquella historia de amor, aventuras y ciencia ficción con aroma ecológico vino precedida de una gran campaña de marketing que difundía los presuntos beneficios de la tecnología 3D. Cameron, uno de los grandes genios de la promoción cinematográfica de las últimas dos décadas, no tenía dudas: en el futuro todo el cine sería en 3D. Ese futuro, de momento, no ha llegado.

En cuatro años aun se siguen estrenando películas en 3 dimensiones, pero los espectadores le están dando la espalda. Es evidente que la industria de exhibición cinematográfica tiene problemas graves, especialmente en países como España, que tienen poco que ver con el 3D. La crisis económica, el precio de las entradas y la subida del IVA ha perjudicado al sector que sigue perdiendo rentabilidad. Pero tal vez el 3D no ha aportado ese plus de calidad para considerarlo una revolución equiparable a la aparición en el cine del sonido sincronizado, el color o los formatos panorámicos.

El propio James Cameron auspició el reestreno de clásicos del cine en formato 3D con su Titanic (1997). Otros le siguieron. Pero tampoco este sistema ha logrado consolidar la tecnología. Los presuntos beneficios del 3D en la calidad y las sensaciones que depara siguen sin estar del todo claros. ¿Una mayor profundidad? Como siemp3d2re ha sucedido en el cine, los avances técnicos tienen que ir de la mano de proyectos de calidad y no solo de campañas de marketing.

Durante estos días, la BBC ha anunciado que dejará de emitir contenido en 3 dimensiones. La televisión era otro de los campos en los que esta tecnología pretendía asentarse entre el público. Pero los datos de venta de televisores para disfrutar de programación en 3D siguen sin ser positivos. Por un lado influye el alto precio de los aparatos, y por otro, el siempre complicado tema de las gafas. Son dos importantes gastos que deben llevar aparejados un beneficio para el consumidor. Y no parece que compense.

Y es que los consumidores parecen estar más interesados en otros conceptos como la alta definición o internet a través del televisor. Este último concepto sí que se antoja una verdadera revolución y las diferentes firmas del sector se afanan en completarla. En este caso lo que falta es ofrecer tecnologías eficaces y asequibles, algo que todavía no se ha conseguido.

Por otro lado, los diferentes canales de televisión, como muestra el caso de la BBC, no confían en el 3D como medio para atraer a los espectadores. En otros países como España, apenas hay canales que ofrezcan contenido para este sistema. En suma, la tecnología en 3 dimensiones, tanto para la industria del cine como para la televisión parece haberse dado un buen batacazo, a pesar de las largas colas que se formaron en las salas de cine para conocer el planeta Pandora con gafas…

Vía | cacharros.es

Más información | cacharros.es QAH

Imagen |   cacharros.es

RELACIONADOS