Historia 


¿Guerras de religión?

El tema de bienvenida para mi primer artículo como colaboradora de la sección de historia de “¿Qué aprendemos hoy?” no era este, pero después de los acontecimientos vividos el pasado viernes en París ha hecho que modificase mis planes iniciales. Me gustaría que mi andadura en este nuevo proyecto comience haciendo referencia a la labor más importante que tiene la historia para mí,como especialista de la misma. Por ello, podemos afirmar de manera indiscutible que gracias al estudio del pasado llegamos a comprender de forma exhaustiva y lógica acontecimientos de rabiosa actualidad. Así, podemos observar como la historia se va repitiendo. Por esta razón, pretendo que cada lector establezca en su pensamiento, la relación que puede llegar a existir entre el conflicto de las Guerras de Religión del siglo XVI centrándonos en Francia (haciendo referencia a la Noche de San Bartolomé que tuvo lugar del 23 al 24 de agosto de 1572) y la trágica noche del pasado viernes 13 de Noviembre parisino donde los conflictos políticos-religiosos volvieron a ser protagonistas 443 años después.

Para comenzar, debemos partir de la ruptura religiosa que se produce en el continente europeo a partir de 1517, momento hasta el cual el pensamiento medieval era partidario de la unidad religiosa y política, la cual reinaba en toda Europa con representantes devotos católicos que lo abanderaban como el Emperador Carlos V.  El resultado más espectacular de esta ruptura son sin duda los enfrentamientos entre las naciones católicas y protestantes que serán prolongados hasta 1648, año que finaliza la Guerra de los 30 años.

Martin Lutero de Lucas Cranach el Viejo

Martin Lutero de Lucas Cranach el Viejo

A comienzo del siglo XVI, comenzaron a surgir los primeros movimientos con el objetivo de llevar a cabo un proceso reformista en el seno de la Iglesia. Algunos de ellos conocidos como la  Devotio moderna. Muchos fracasaron ya que no recibieron el apoyo necesario. El caldo de cultivo estaba creado hasta la aparición del monje agustino más famoso que modificó la historia de la religión en Europa, el conocido Martín Lutero, quien rompió radicalmente con la tradición cristiana que hasta entonces existía. El conocido luteranismo que nació en 1517 en la Alemania actual se fue extendiendo al norte de Europa, Inglaterra, Suiza… Fue cogiendo formas diferentes en cada territorio aunque todos los que apoyaban el cambio religioso quedaban enmarcados dentro de un término: protestantes. El Emperador Carlos V, así como el Papa comenzaron a actuar para frenar este movimiento.

En la segunda mitad del siglo XVI los enfrentamientos continuaron aunque sus protagonistas cambiaron así como el campo de batalla. La labor del Emperador la cumpliría su hijo, Felipe II. Se llevaron a cabo una serie de medidas eclesiásticas y políticas para frenar el avanzado protestantismo. Esta época se conoce como la Contrarreforma.

Una mañana a las puertas del Louvre, pintura deEdouard Debat-Ponsan, del siglo XIX. Catalina de Médici aparece vestida de negro.

Una mañana a las puertas del Louvre, pintura deEdouard Debat-Ponsan, del siglo XIX. Catalina de Médici aparece vestida de negro.

Después de realizar esta introducción histórica del marco histórico, cabe centrarse en Francia, campo de batalla de calvinistas y católicos durante la segunda mitad del siglo XVI. En el año 1559, moría Enrique II. A su muerte se desencadenó una guerra civil. Surgieron dos grupos aspirantes al trono francés, por un lado los católicos dirigidos por la Casa Guisa-Lorena, cuyo poder estaba en el Este del país y por otro la Casa de Borbón, reinante en Francia cercana a los calvinistas, protestantes conocidos como  “hugonotes” en el territorio galo y que extendían su poder por el sur y el oeste. La reina viuda Catalina de Médicis convocó un consejo conocido como el consejo de Poissy (1560) sin un exitoso final. De esta manera, se dio comienzo a la primera fase del conflicto civil en 1562 y que duraría hasta 1570, año en el que la reina viuda promulgó el Edicto de Tolerancia de Saint Germain. A ese edicto solo se le podría llamar tregua ya que dos años después en una noche de verano de un 23 de agosto, la propia Catalina ordenaría la matanza de protestantes en la Noche de San Bartolomé. En París se asesinaron a 3000 hugonotes, mientras que en el resto de Francia el número de muertes alcanzó más de 10.000. Parecía que el triunfo lo tenía la Liga Católica aunque el apoyo de los rebeldes de Inglaterra y Países Bajos provocó que los hugonotes siguiesen teniendo el poder en zonas del país como el sur. Finalmente, la aparición de un partido político moderado como fue el llamado “ Políticos” al que estaba al frente el intelectual francés Jean Bodin , fue cobrando más fuerza por sus ideas de crear un estado soberano libre sin vínculo religioso. Esto unido a que los hijos de Catalina de Médicis no tuvieran descendencia provocó que el trono pasase al hugonote Enrique de Navarra coronado en 1594 como Enrique IV. Esta situación obligó al Papado y a España a sentarse para replantear la cuestión político-religiosa en el continente.

dessin-de-cabuHoy en día, muchos historiadores afirman de forma unánime que la religión estaba exenta de responsabilidad en los acontecimientos de la Noche de San Bartolomé. Las fuentes afirman que la explicación hay que buscarla en el terreno político

Claramente, se puede establecer una analogía entre la situación político-religiosa del siglo XVI y la situación actual mundial con el grave problema que el yihadismo supone más allá del terreno religioso. No cabe duda que existen numerosas similitudes salvando únicamente la distancia en años y siglos: fanatismo religioso, intereses políticos, económicos, territoriales…

Como bien decía el ilustrado Voltaire, y lamentablemente:

Cuando el fanatismo ha gangrenado el cerebro, la enfermedad es casi incurable.

Vía|LUTZ, H., Reforma y Contrarreforma. Editorial Alianza. Madrid.1995, Catholic

Imagen|Noche de San Bartolomé, Martín Lutero, Caricatura

En QAH|¿Qué ocurrió en Francia en 1789?

 

 

 

 

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