Historia 


Groenlandia y la publicidad engañosa vikinga

Los vikingos fueron una sociedad colonizadora que expandió sus redes comerciales y culturales mucho más allá de su Escandinavia originaria. Su dominio de las artes náuticas y su fuerza en el combate les llevaron a recorrer a través de vías fluviales y marítimas toda Europa, desde las Islas Británicas a Bizancio, pasando por Sicilia y la Rusia Occidental entre otros lugares, llegando incluso al continente americano alrededor del año 1000. Si bien son recordados como feroces saqueadores (que sin duda lo fueron) también contribuyeron a crear extensas y fuertes redes comerciales, influyeron notablemente en la organización política de distintos estados y, sobre todo, fueron determinantes en la exploración geográfica de las tierras conocidas y no conocidas hasta la época por el occidente europeo, donde, como veremos, intentaron llevar a cabo una curiosa técnica para poblar los nuevos territorios.

El talento y la experiencia de los marineros vikingos los guió en estas exploraciones especialmente hacia el noroeste, donde fueron pasando desde pequeñas islas al norte de Gran Bretaña hasta Islandia (alrededor de los años 860-870) y desde allí, a Groenlandia (981-985) para poco después incluso llegar a América (1000) en lo que sería el descubrimiento de este continente unos cinco siglos antes que el de Cristóbal Colón y el asentamiento vikingo más lejano.

Erik el Rojo

Erik el Rojo

Pero nos llama especialmente la atención la colonización de Groenlandia. Esta enorme isla fue colonizada por Eirik el Rojo, personaje que había sido desterrado de su Noruega natal y exiliado en Islandia, de la que también se vería obligado a partir por cometer varios asesinatos, por lo que no le quedó otra opción que lanzarse al mar y concretamente en la ruta hacia el Oeste, buscando un clavo ardiendo en forma de tierra al que aferrarse. Aproximadamente desde un siglo atrás se comentaba el precedente de un tal Gunnbjörn Krakasson que habría llegado a tierras más occidentales que Islandia, así que Eirik se lanzó a explorar en torno al año 982.

Tras avistar tierras después de un largo y peligroso viaje nuestro pendenciero vikingo bordeó la inhóspita costa hasta llegar a una zona de fiordos donde se estableció para seguir explorando. Cuando hubo cumplido su condena de destierro, Eirik el Rojo emprendió un viaje de vuelta a Islandia con la intención de captar más colonos con los que continuar poblando aquellas nuevas tierras. Pero la tarea no sería fácil: si Islandia ya era dura (Is – land, “Tierra del Hielo”) la nueva colonia no era mucho mejor, por lo que recurrió a una de las primeras estrategias de marketing de la Historia y empleó una publicidad un tanto engañosa, llamando a la nueva tierra Groenlandia (Groen – land, “Tierra Verde”) como reclamo para los nuevos colonos. La técnica se repetiría poco después cuando se arrivó al continente americano, por parte de Leif, descendiente del propio Eirik, al que otorgaron el nombre de Vinlandia (Vin – land, “Tierra del Vino”), y de la que decían que gran cantidad de vid silvestre crecía y había pastos y madera en abundancia. Si bien era un clima menos riguroso que el groenlandés se trataría de una exageración para publicitar la colonia. Lo que fuera por atraer más gente.

En colaboración con QAH| Ad Absurdum

Vía| Erik the Red’s Saga

Imagen| Erik el Rojo

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