Economía y Empresa 


Caso de Grecia: claves para evitar la quiebra técnica

El caso de Grecia lleva ya algunos meses sonando con contundencia en los  medios. El riesgo más que probable de entrar en una quiebra técnica la  economía nacional griega si no hay intervención por parte de los  organismos internacionales y europeos es la línea conductora que vienen  trayendo todos los titulares en este sentido.  Incluso el debate se extiende  más allá, no son pocos los medios que solicitan los servicios de economistas  especialistas en el tema – unos más, otros menos – para determinar hasta que  punto son culpables de la situación que están viviendo.

 

El pasado 29 de junio los periódicos nos informaban de que el segundo gran punto del plan para bordear la crítica situación que se avecinaba , un programa integral de ajustes y recortes aprobado por el parlamento heleno, había visto la luz (por cierto que se aprobó gracias al voto favorable de un parlamentario de la oposición, invita a plantearse hasta qué punto los condicionamientos políticos enflaquecen la capacidad de buscar un consenso por el bien todo un país).

Este paquete de medidas adoptadas por el legislativo de nuestros vecinos del mediterráneo no solo es necesario para salvar las finanzas públicas de la catástrofe, sino que es condición sine qua non para que la UE y el FMI aprueben una segunda transferencia de capital. Las medidas adoptadas pueden resumirse en cuatro grandes bloques y pueden tomarse como referencia para aprender qué puntos deben tocarse en la estrategia de recuperación de una economía nacional que bordea la quiera técnica (en función de los rasgos más representativos de cada economía interna se deberá apretar más en unos o en otros, pero estos cuatro son los más comunes).

 

1. Consolidación Fiscal

Se pretende recortar los gastos del Estado en unos 14.300 millones de euros y recaudar otros 14.100 millones hasta 2015, con el fin de situar el déficit por debajo del 3% del PIB en ese año.

 

2. Impuestos

El Estado impondrá un “impuesto solidario” entre el 1 y el 4 % a las rentas más altas. Para ministros, parlamentarios y otros cargos públicos con ingresos importantes el impuesto es del 5 %.

Aumentan los impuestos sobre bienes de lujo como yates, piscinas y coches de alta cilindrada; se abre la posibilidad de legalizar inmuebles construidos fuera de la ley tras el pago de penalizaciones y se eliminan un gran número de exenciones fiscales.

El IVA para bares y restaurantes pasa del 13 al 23 % y se refuerza la lucha contra la evasión fiscal y el trabajo informal.

 

3. Gasto público

– El Estado pretende suprimir 150.000 empleos públicos, el 25 % del total.

– Se suprimen diversas prestaciones sociales para ahorrar 4.000 millones hasta 2015. Se recortarán también 500 millones de euros este año en concepto de subvenciones y otros 855 millones hasta 2015 con la fusión de escuelas, hospitales o cuarteles de la policía.

– Se reduce el gasto sanitario hasta 2015 en 2.100 millones de euros mediante la racionalización de las prescripciones y con fármacos más baratos.

– Por primera vez en tres décadas se reduce el gasto militar, el más alto porcentualmente de los países europeos de la OTAN con cerca del 4 % del PIB.

– Se reducen las inversiones públicas en 850 millones para este año.

 

4. Privatizaciones

– En 2011 el Gobierno pretende recaudar unos 5.000 millones de euros con la venta del monopolio de apuestas y loterías OPAP, el Postbank, la empresa de gestión de aguas de Salónica.

– Entre 2012 y 2015, el Estado quiere ingresar otros 45.000 millones de euros con la privatización de la empresa de gestión del agua de Atenas, refinerías, empresas eléctricas, el ATEbank, especializado en el sector agrícola, así como la gestión de puertos, aeropuertos, autopistas, derechos de explotación de minas y bienes muebles e inmuebles estatales.

 

Visto el panorama está más que claro que los próximos cuatro años que tienen los griegos por delante van a ser muy duros, con esfuerzo por parte de todos los ciudadanos y con una Administración pública que no se aprieta más el pantalón porque no le quedan más hebillas. Solo nos queda aprender la lección y rezar por no ser los próximos.

 

Vía/elmundo.es

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