Jurídico 


Google: el abuso de posición dominante

En la última semana se nos ha hecho eco de la noticia relativa a la incoación de un procedimiento por la Comisión Europea frente la mundialmente conocida Google como consecuencia de la acusación formulada contra la multinacional de la comisión por un posible abuso de posición de dominio, infringiendo así las normas anticompetencia o antitrust. Pero, ¿en que se basa esta acusación?, ¿cuáles son los aspectos que desconocemos de la competencia en los mercados? Estas son algunas de las cuestiones que nos planteamos y a las que trataremos de dar respuesta en las siguientes líneas.

El expediente en cuestión se inicia con motivo de la alegación por parte de la institución europea de una posible situación de abuso de su posición de dominio en el mercado de los buscadores web en dispositivos electrónicos Android, sistema operativo que, como sabemos, es propiedad del propio Google.

Google

Google, el abuso de posición dominante

Debemos preguntarnos en primer lugar qué es y en qué consiste este abuso de posición de dominio. La posición de dominio podemos definirla como aquella situación de poder económico en que se encuentra una empresa y que le permite impedir que haya una competencia efectiva en el mercado, en este caso el mercado de los buscadores web, confiriéndole la posibilidad de actuar con independencia de sus competidores, clientes y consumidores. Esta es la definición de posición de dominio que aporta la propia Comisión Europea en su comunicación sobre prioridades, estando la misma basada en los asuntos United Brands y Hoffman-La Roche (Sentencias  del TJCE 27/76 y 85/76, respectivamente).

En el caso de Google, dicha posición dominante en el mercado es irrebatible y aplastante respecto al resto de sus competidores en el mismo. Según los datos oficiales, en torno al 80% de los dispositivos Smartphones en Europa y en el mundo funcionan con tecnología Android, el sistema operativo que desarrolla la propia Google, siendo además poseedora de una cuota de mercado superior al 90% en el mercado europeo.

El disfrute de una posición de dominio en el mercado por una empresa no es en sí mismo un acto prohibido por la normativa de competencia, ya que las empresas están en su derecho de competir en base a sus méritos y a su buen hacer, si bien, aquellas que ocupan estas posiciones de privilegio deben cuidar con un mayor nivel de diligencia cada una de sus actuaciones en los mercado, ya que todas ellas serán minuciosamente estudiadas.

La actuación específica que lleva a cabo Google en este caso, y por la que se le acusa de abuso de posición dominante, es la de obligar a la instalación de su buscador Google Search como mecanismo de búsqueda por defecto en los dispositivos que usen tecnología Android (móviles y tablets) que se venden en Europa, lo cual provoca el bloqueo al resto de los competidores que tratan de acceder al mercado de los buscadores web, perjudicando por lo tanto el desarrollo de la competencia y la innovación en estos mercados.

Entrando ya en la materia legal, esta actuación se encuadra dentro de las conductas de abuso prohibidas por el artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, en el que se dice que:

Será incompatible con el mercado interior y quedará prohibida, en la medida en que pueda afectar al comercio entre los Estados miembros, la explotación abusiva, por parte de una o más empresas, de una posición dominante en el mercado interior o en una parte sustancial del mismo.

                Tales prácticas abusivas podrán consistir, particularmente, en:

  1. imponer directa o indirectamente precios de compra, de venta u otras condiciones de transacción no equitativas”.

En este caso, la Comisión entiende que se han alterado las normales condiciones de transferencia en el mercado, prevaliéndose la empresa investigada de su poder para imponer unas condiciones determinadas a los vendedores de dispositivos, consiguiendo así fortalecer o consolidar aún más su posición con respecto al resto de los competidores. En este sentido, dentro de las tipologías de abusos de posición dominante, nos encontraríamos ante un abuso de exclusión, ya que estaría fomentando la exclusividad de sus servicios en los dispositivos, eliminando las posibilidades del resto de operadores no por sus propios méritos, sino por su nombre y poder, lo cual va en detrimento de competidores y, sobre todo, consumidores.

Si bien es cierto que la actuación del gigante americano es claramente reprobable e ilícita, además de atentar claramente contra los intereses de aquellos que intentan hacerse un hueco en un mercado tan concentrado, habría que preguntarse cuál es la posición de los consumidores a este respecto, ya que quizás, el valor añadido que aporta Google y sus diferentes servicios es superior a los reproches que se le puedan hacer en base a esta actuación, que pueden derivar en una sanción (de hasta el 10% de su facturación total de 62.263 millones de euros) que le haga perder cierta fuerza a la hora de seguir ofertando estos servicios tan necesarios, eficaces y agradecidos por los usuarios. Es un debate que está sobre la mesa y del que todavía queda mucho por hablar.

Vía| European Commission
Imagen| es.freeimages.com

RELACIONADOS