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Gobernar mediante 140 caracteres

Trump tuiteando en la Torre Trump en Nueva York.El fenómeno Trump post elecciones ha dejado un importante desconcierto acerca de si va a llevar adelante las cuestionadas medidas de gobierno que enarboló durante los meses de campaña.

La incertidumbre que dejó su victoria, con los días generó preguntas acerca de si el muro lo iba a construir con el dinero del pueblo mexicano, si iba a deportar a más de tres millones de personas ilegales, y si iba a nombrar un fiscal para que investigue a Hillary Clinton, entre otras medidas.

Los primeros indicios de sensatez y mesura no se hicieron esperar. La misma noche que Trump ganó pudimos observar una incipiente transformación. Un Trump que se acercaba más bien cauto al micrófono, y no tan verborrágico. Con los días fue diciendo de forma más suavizada lo que pensaba hacer y, en muchas medidas, hasta optó por contradecirse.

Ya no piensa deportar a todos los inmigrantes ilegales, sino solo a los que tienen antecedentes penales, el muro lo va a construir aunque no dice con qué fondos, dijo que no va a perseguir a Hillary Clinton porque es respetable…, por citar algunos ejemplos.

Cuando se reunió con el Presidente Obama fue en un tono sumamente cordial y de escucha. Gestos de una persona que no solemos identificar con Donald Trump.

No obstante, si bien los primeros tiempos de transición pueden darnos algún signo de esperanza en que ahora siendo Presidente electo su lenguaje y formas de actuar van a ser más medidas, algunos hechos recientes ponen pequeñas señales de alarma.

El primer hecho es la utilización de su cuenta en Twitter como una forma de conferencia de prensa global en 140 caracteres. Si bien la síntesis humana muchas veces sorprende, cuando se trata de asuntos de Estado o de relaciones entre actores estatales o transnacionales, una simplificación de ese tipo es peligrosa. El elevado nivel de síntesis al que nos somete Twitter, muchas veces puede generar confusión o lo que es peor malentendidos.

Cuando el actor que lo emplea es mesurado y estructurado en sus formas, es más sencillo circunscribir ese mensaje a quien lo dice y cómo lo dice. Ahora cuando ello no está claro y el interlocutor es ambiguo en su discurso y sobre todo se lo vincula generalmente a un tono confrontativo, es más factible que el error sea la consecuencia de un mensaje confuso.

Los mensajes que suele enviar Trump están pensados para llamar la atención. Con esa intención muchas veces se cae en la tentación de generar enemigos, y a su vez, se busca la confrontación por la confrontación misma. Eso es lo más peligroso del mensaje “Trumpiano”. Y lo que agrava ello, es que muchas veces la cobertura de los medios en su afán por explicar que lo que Trump dice es erróneo, le siguen brindando mayor difusión a sus alocuciones. Sumado a que en muchos casos las afirmaciones de Donald no tienen fundamentación ni contenido porque solo buscan generar prensa, se está ante un nudo gordiano.

Los dos tuits contra las políticas que lleva adelante China son una nueva alerta que se enciende en un período de transición. Habrá que analizar si ese tipo de mensajes en Twitter se mantienen una vez que asuma en enero, ya que sin duda no contará con el mismo velo de statu quo de la otra parte, ya que constituirán declaraciones del Presidente de una potencia mundial como Estados Unidos.

Una diplomacia virtual es propia de un mundo globalizado, pero no debe ser excluyente de las otras instancias que, por ser tradicionales, brindan muchas veces mejores ámbitos para desarrollar ideas y políticas.

 

* Imagen|maspormas
* En QAH| Los Medios crearon a Trump

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