Cultura y Sociedad, Historia, Patrimonio 


¿Existieron mujeres gladiadoras en Roma?

Aquilia y Amazonia luchando en combate gladiatorio

Aquilia y Amazonia luchando en combate gladiatorio

Bien es conocido el ardor con el que  hombres y bestias se batían en la arena del Coliseo. Esclavos y hombres libres, ricos y pobres pero ¿Y las mujeres? ¿Qué sabemos de la existencia de gladiadoras en el mundo romano?

Diversas pruebas responden a estas preguntas de manera contundente afirmando la existencia de mujeres que alcanzaron la arena del anfiteatro romano para luchar en furiosos combates. En los Annales de Tácito, el historiador romano nos narra como en el año 63 d.C, durante el reinado de Nerón “se celebraron juegos gladiatorios tan magníficos como los del pasado, sin embargo muchas mujeres y senadores se rebajaron a luchar en la arena”.

Sin ir más lejos Petronio, en su obra Satyricon, refleja el increíble acontecimiento de que una mujer iba a ser auriga en una carrera de carros. Por otro lado Juvenal, escritor coetáneo del emperador Domiciano, recapacita en su obra Satvrae, sobre el hecho de que las mujeres asalten el Coliseo romano: “¿Qué pudor puede mostrar una mujer con yelmo que rechaza su sexo y está enamorada de la fuerza bruta? “. Lo que se dice mujeres de armas tomar.

No solo numerosas fuentes escritas aploman la idea de la existencia de gladiadoras. La arqueología también nos ofrece testimonios como el relieve hallado en Halicarnaso, actualmente  en el Museo Británico  en el que se pueden ver a dos gladiadoras, de nombre Aquilia y Amazonia, luchando en un combate gladiatorio.

Un estudio reciente publicado por la Universidad de Granada en su revista Florentia iliberritana avala la existencia de  gladiadoras. Los responsables de esta publicación, Mauricio Pastor y Alfonso Mañas Bastida, analizan diversos textos e inscripciones antiguos pero fijan especial interés en una figura de bronce localizada en el Museum für Kunst und Gewerbe de Hamburgo, considerada anteriormente como una atleta con estrigilo –utensilio para limpiar el cuerpo de aceite- y a la que los autores tras analizar su posición, indumentaria y viendo en el objeto empuñado una daga, ven indudable el hecho de que la figura representa  una gladiadora.

descarga

Gladiadora sujetando una daga

Bravas guerreras habrán luchado y sangrado hasta morder el polvo pero, a diferencia de lo que normalmente se piensa, pocos eran los gladiadores y gladiadoras que perdían la vida en los  espectáculos. La imagen prefijada de un emperador inclinando un dedo para indicar si el luchador debía vivir o morir, ni siquiera se puede atestiguar de manera fehaciente,  de hecho únicamente tenemos la expresión Pollice Verso (pulgar invertido) citada en alguna fuente clásica pero con un significado poco esclarecedor. Curiosamente ninguna representación en vasijas, mosaicos, figuras… representan este hecho del que apenas nadie cuestiona su veracidad. 

 

Via|booquo Imagen|booquoscoop Más información| Florentia iliberritana . Número 23, 2012. Mauricio Pastor y Alfonso Mañas Bastida

RELACIONADOS