Historia 


Gerald Ford, entre el escarnio y la incompetencia

El 9 de agosto, Richard Nixon dimitió. El entonces presidente había muerto políticamente, con su imperiosa intención de ser omnipresente. No pudo controlarlo todo. Sus más allegados decidieron dar un paso atrás, precipitando su dimisión, después de una espiral imparable de presiones, Nixon sucumbió. La presidencia la ocuparía un tipo llamado Gerald Ford. Sería el primer presidente que accedería al cargo sin haber sido votado por la gente, ya que perdió las siguientes elecciones.

Gerald Ford jura el cargo como 38º presidente de los Estados Unidos

Se le atribuye a Lyndon Johnson una famosa desacreditación, sobre el sucesor de Nixon: “no puede caminar y mascar chicle al mismo tiempo”. Corrían malos tiempos para Ford, desde el principio de su efímero mandato. Además, Nixon, al destituir a Agnew, lo había puesto de vicepresidente, ya que tenía claro que no lo quitarían a él para poner a Ford. Richard pensaba, igual que de otras muchas personas, que Gerald tenía una inteligencia limitada. Josep Fontana asegura que no era simple, sino tonto. Aunque lo suaviza diciendo que los humoristas se abusaron ofuscadamente de su figura. La mala suerte de caer en público, fue un filón muy recurrente para burlarse del nuevo presidente. También tuvo que limitar la cantidad de alcohol (especialmente Martini), antes de hablar en público, ya que las intervenciones eran bastante lamentables… por no hablar de la falta de memoria.

La intención de renovar la plantilla que asistió a Nixon fue escalonada. Kissinger se mantuvo. No obstante, en sus primeras acciones, disolvió el poder del general Haig, mandándolo a Europa como jefe supremo de la OTAN. Así como Nixon iba enfangándose, Haig se crecía en la sombra. Mejor tenerlo al otro lado del Atlántico. Seguidamente ascendió a Nelson Rockefeller a vicepresidente (hasta hace unos meses con Trump, Rockefeller había sido el millonario-empresario con más poder político en Estados Unidos), en diciembre de 1974. Otro aspecto notable, fue la llegada a la Casa Blanca de todo un grupo de jóvenes (Paul Wolfowitz, Colin Powell, Condoleezza Rice) agrupados alrededor de Donald Rumsfeld que se convertirían en la base de la futura política de George W. Bush. La transformación moderada de las caras visibles del gobierno que había pensado Ford, se fue al garete con la llegada de Rumsfeld. Al baile de sillas que hubo en el otoño de 1975 se la denominó “masacre del día de Halloween”.

Ford tuvo que lidiar con el inicio de la crisis de 1973 y la mayoría demócrata del Congreso no se lo puso fácil. Dicha mayoría provocó un agresivo enfrentamiento interno. Se sacaron a la luz irregularidades de la CIA. Richard Helms (director de la CIA entre 1966 y 1973) fue la diana de los peores ataques. Sin embargo, ya sabemos la procedencia de los peores ataques en política: de las propias filas. Los torpedos hacia el presidente llegaban por parte de republicanos, especialmente del ala dura. Pocas cosas se inventan en política hoy en día, los propios son más peligrosos que los adversarios.

El grupo de jóvenes que entró con Rumsfeld empezó a torpedear a Ford, para acabar así con la distensión iniciada por Nixon. El temor de un ataque nuclear de la URSS en suelo norteamericano estaba menospreciado por el presidente. Ante tales insistencias, George Bush (padre) director de la CIA en aquellos días, creó un gabinete oculto para satisfacer las demandas de Rumsfeld y los suyos (conocido como Equipo B –Team B-). El ala dura que entró en la Casa Blanca, tenía un miedo descomunal al “gigante rojo”. En marzo de 1976, Kissinger y Ford veían demasiados adversarios al acecho. Entendieron que la distensión sentaba mal, aunque no compartían las opiniones de sus colaboradores. Ronald Reagan daba voz a los disgustados del Partido Republicano. El descontento ante la imprevisión del séquito de Ford, frente la supuesta amenaza soviética, era inmenso.

El enfrentamiento entre turcos y griegos por Chipre, la revolución de los claveles en Portugal (originándose revueltas en sus colonias), la victoria final del Vietnam comunista, las intestinas revueltas de Angola o la Transición en España, se entremezclaron con una inflación desmesurada y creciente, por el incontrolable alza del precio del petróleo. El final de “época dorada” que bautizó Hobsbawn (1950-1973) llegó claramente durante la presidencia de Ford.  En los años que Ford gobernó, empezaba una época de cambios.

Comenzando por la izquierda, George Bush (padre), Gerald Ford y Regan en 1980. Muy sonrientes, a pesar de las diferencias del pasado.

A pesar del intento de retomar a la tensión más cruda entre Estados Unidos y la URSS, Ford llegó a acuerdos con el gigante soviético. En agosto de 1975 se reafirmaron el mantenimiento de las fronteras surgidas de la II Guerra Mundial en Europa, es decir las áreas de influencia. Igualmente se establecieron vínculos comerciales con los soviéticos. De la misma forma, se acordó la prevalencia de las libertades fundamentales y los derechos humanos. Los disidentes de la zona comunista tuvieron un respiro con dicha propuesta.

Llegado el momento de preparar las elecciones de 1976, se apartó a Rockefeller de la carrera presidencial (su disgusto fue sobrecogedor). El eje de las primarias del Partido Republicano estaba entre el presidente Ford y Reagan, la batalla se dirimió hasta el último momento y ganó por un pequeño margen Gerald Ford. Incluso así, estuvo cuestionado por los suyos, llegando muy tocado a las elecciones del 2 de noviembre de 1976. Perdió por casi dos millones de votos. Curiosamente, el presidente electo (Jimmy Carter) tampoco reeditaría mandato, padeciendo una derrota monumental cuatro años más tarde. Las peripecias de Carter, la contaremos otro día.

Más información | FONTANA, J, Por el bien del imperio. Una historia del mundo desde 1945, Pasado&Presente, Barcelona, 2011; HOBSBAWM, E, Historia del siglo XX (1914-1991), Crítica, Madrid, 2000;  STONE, O et KUZNICK, P, La historia silenciada de Estados Unidos, La esfera de los libros, Madrid, 2015.

Imágenes | Trío presidencial, toma de posesión.

 

RELACIONADOS