Cultura y Sociedad 


George Bernard Shaw, el único ganador de un Nobel y un Oscar

Adolf Morath George Bernard Shaw, 1948

George Bernard Shaw

Compatriota y casi coetáneo de Oscar Wilde, George Bernard Shaw nació el 26 de julio de 1856 en la dublinesa calle Synge. Dos años después que el autor de El retrato de Dorian Gray, al que sobrevivió en nada menos que cincuenta. En su juventud recibió una formación irregular por su oposición a cualquier educación organizada. Después de trabajar como agente inmobiliario en la capital irlandesa, se trasladó a Londres en 1876, donde se estableció como uno de los principales críticos musicales y literarios en los años ochenta y noventa del siglo XIX. Vivió una vida prolífica en la que, además de en la crítica, destacó en el periodismo, el ensayo, la narrativa, el activismo político y, sobre todo, en el teatro.

Comenzó su carrera como dramaturgo con el fin de ilustrar su crítica a la escena inglesa. Sus primeras obras, publicadas en 1898, fueron llamadas apropiadamente Plays Pleasant and Unpleasant (Obras agradables y desagradables). Entre ellas, Casa de viudas y La profesión de la señora Warren, en las que el autor ataca de forma salvaje la hipocresía social, mientras que en obras como El hombre y las armas y El hombre del destino la crítica es menos feroz. El radical racionalismo de Shaw, su total desprecio por las convenciones, su enorme capacidad dialéctica y su agudísimo ingenio a menudo consiguen que sus creaciones conviertan el escenario en un foro de ideas, en buena medida gracias a la larga introducción que las acompaña en forma de ensayo.

En 1912 fue representada por primera vez Pigmalión, un ingenioso estudio de la fonética, así como una interpretación de la moral burguesa y la distinción de clases, que a la postre sería quizá la creación más célebre del autor y la que le llevaría a ser la única persona en ganar un Nobel y un Oscar. La Academia Sueca le reconoció en 1925 con su galardón en Literatura, “por su trabajo que está marcado tanto por idealismo como por humanidad y su sátira estimulante que a menudo se halla infundida con una singular belleza poética”. El rechazo de Shaw a los honores públicos le llevó a declinarlo en un primer momento, pero lo aceptó a instancias de su esposa, Charlotte Payne-Townshend, que lo consideraba un tributo a Irlanda. Trece años más tarde, en 1938, recibiría junto a Ian Dalrymple, Cecil Lewis y W. P. Lipscomb el Oscar al mejor guión adaptado por Pigmalión, la película basada en su obra de teatro para la que, además, contribuyó en la recreación del guión.

Ingenioso, polémico y comprometido socialmente, sus relaciones le llevaron a formar parte casi desde sus inicios de la Sociedad Fabiana (organización fundada el 4 de enero de 1884 en Londres por Sidney y Beatrice Webb, imprescindible para entender el Partido Laborista inglés desde su creación en 1906), al lado de intelectuales como H. G. Wells o Emmeline Pankhurst. En 1895, junto con el matrimonio Webb y Graham Wallas, fundó la prestigiosa London School of Economics and Political Science.

Cuando murió a los noventa y cuatro años de una insuficiencia renal crónica, agravada por una caída desde una escalera mientras podaba un árbol, su compromiso y convicciones ya se habían convertido en legado literario, político y académico.

 

Más información | nobelprize.org, oscars.org

Imagen | thing-of-the-past.tumblr.com

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