Patrimonio 


El Fuerte de Gwalior en India (I)

En época antigua, el uso de materiales de construcción duraderos como la piedra se reservaba a los templos, por ser los únicos edificios destinados a los dioses. En las construcciones civiles, la piedra sólo se empleaba en la base de las fortificaciones y en las puertas de las ciudades. Un ejemplo de ello es el Fuerte de Gwalior, una fortificación con murallas de 11 metros de altura que ocupa un área de 3 km. cuadrados sobre un peñón de arenisca y basalto de 2,4 km. de largo y una anchura media de unos 275 m., en la cordillera de Vindhya, en el centro geográfico de India, y que llegó a tener una guarnición de hasta 15.000 hombres.

El fuerte de Gwalior, parece ser que fue fundado en el siglo III, si bien la mayor parte del complejo se construye a partir del siglo VIII y su configuración actual se debe principalmente al Maharaja Man Singh Tomar durante su reinado entre 1486 y 1517, que es cuando alcanza todo su apogeo. La fortaleza contiene algunos templos y palacios, construidos por orden de este mandatario.

Plano del Fuerte de Gwalior

La historia de esta fortaleza se remonta al siglo VIII, cuando forma parte de los dominios de la dinastía Pratihara; más tarde es la dinastía Kachchhapaghatas la que controla la fortaleza en el siglo X, probablemente como feudatarios de la dinastía Chandella de Khajuraho. Desde el siglo XI, las dinastías musulmanas atacaron el fuerte varias veces. En 1022, Mahmud de Ghazni sitió la fortaleza durante cuatro días, y según Tabaqat-i-Akbari, levantó el asedio después de recibir a cambio un tributo de 35 elefantes.

La dinastía Parmar de Gujarat la tuvo en su poder entre 1128 y 1196, año en que Gwalior cayó en manos, tras un largo asedio, del general Qutb al-Din Aibak, que más tarde al unirse al Sultanato de Delhi quedó bajo su mandato. En 1398, la fortaleza se situó bajo el control de la dinastía Rajput Tomar. El más distinguido de los gobernantes fue Man Singh Tomar, quien levantó varios monumentos dentro de la fortaleza. El Sultán de Delhi, Sikander Lodi, intentó capturar la fortaleza en 1505, pero no tuvo éxito. En otro ataque, por su hijo Ibrahim Lodi en 1516, resultó muerto Man Singh Tomar, y los sucesores al final, entregaron la fortaleza al Sultanato de Delhi después de un año de asedio. Una década después, el emperador mogol Babur capturó la fortaleza, aunque la perdió a manos de Sher Shah Suri en 1542, pero el nieto de Babur, el emperador Akbar, la recapturó en 1558. Akbar la convirtió en una fuerte prisión para presos políticos. Por ejemplo, Kamran, primo de Akbar, fue prisionero y ejecutado en el fuerte. Muchos años más tarde, el hermano del emperador mogol Aurangzeb, Murad, y sus sobrinos Suleman y Sepher Shikoh también fueron ejecutados en el fuerte, la matanza tuvo lugar en el Palacio de Man Mandir.

Cuevas jainistas con los Tirthankaras, siglo XV

En 1732, con el clan de los Scindia, perteneciente al pueblo Maratha, el fuerte de Gwalior consigue su independencia, si bien en 1780 son obligados a entregar este baluarte a los británicos, que más tarde se lo restituyeron y fue conservado por ellos  hasta 1948, un año después de la independencia de India.

La escarpada pendiente que conduce al fuerte atraviesa una tortuosa garganta en la que hay cuevas que en su tiempo sirvieron de morada a ascetas jainistas, y donde, esculpidas en las paredes, se conservan esculturas del siglo XV de los Tirthankaras, los profetas que revelaron la doctrina salvadora del jainismo, ya que algunos miembros de la dinastía rajput Tomar, eran devotos y permitían esta doctrina ascética.

En esta pronunciada pendiente de la garganta se encuentra la entrada principal de la fortaleza, una gran puerta llamada Urawahi, que da acceso al interior de la misma, en donde los palacios y los templos se suceden uno tras otro. El nombre del fuerte proviene de un santo ermitaño llamado Gwalipa, que curó de la lepra, a su fundador, el príncipe Suraj Sen, que venía sediento y le condujo a un estanque para que saciase la sed, y al mismo tiempo le curó la enfermedad. En agradecimiento el príncipe quiso ofrecer al santo algo, y éste le pidió que hiciese una empalizada para protegerle a él y otros santos de los animales que por allí merodeaban.

Teli ka Mandir, siglo VIII

Puerta del Teli ka Mandir, siglo VIII

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Teli ka Mandir (el templo de los vendedores de aceite) es un santuario brahmánico del siglo VIII, fue construido por la dinastía de los Pratiharas y restaurado entre 1881 y 1883. Es la parte más antigua de la fortaleza de Gwalior y tiene una mezcla de los estilos arquitectónicos del sur y norte de India. Tiene una gran estructura rectangular, con un recinto interior de techo muy elevado y un pórtico dedicado en el siglo XI a Ṥakti, la divina Energía Femenina. Es un santuario hindú donde no hay pabellones de columnas (mandapa) y tiene un techo budista, de bóveda de cañón, de 25 m. de altura, en un mandir hindú de estilo nagara. Los nichos en las paredes exteriores albergaron en su día estatuas ligadas a la divinidad principal del templo. La puerta de entrada tiene un arco con imágenes esculpidas de dioses fluviales, delicadas figuras femeninas esbeltas y sinuosas, decoración de foliación y un Garuda-torana. Diseños de diamantes y lotos se observan en la banda horizontal en la parte superior del arco que indica una influencia del período budista. Las bandas verticales a ambos lados de la puerta están decoradas de manera sencilla con figuras que ahora están gravemente dañadas. Encima de la puerta hay un grupo pequeño de discos que representan el remate (damalaka) de un ikhara. El templo fue originalmente dedicado a Viṣṇu, pero fue convertido más adelante a la advocación de Ṥiva.

 

Vía| Siliotti, A., Norte de la India, Editorial Libsa, Madrid, 2005

Imagen| Cuevas Jainistas, Teli ka Mandir, Puerta del Teli ka Mandir,

En QAH| El Jainismo, El arte medieval en India, El ritual en el templo Hindú.

 

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