Historia 


¿Fue la bebida “Fanta” un invento de los nazis?

Es mundialmente conocida la colaboración de varias empresas de renombre internacional con el régimen nazi antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Uno de los casos más conocidos es la colaboración que mantuvo la famosa marca de ropa Hugo Boss, que diseñó los uniformes de las SA y las SS, obteniendo grandes beneficios por ello. También la marca de coches Volkswagen tiene su origen en el apoyo que recibió de los nazis para fabricar vehículos a bajo coste para el gran público (de ahí su nombre “El coche del pueblo” en español), e incluso algún historiador afirma que el diseño del famoso “Escarabajo” proviene del puño y letra del mismísimo Adolf Hitler. Pero un caso menos conocido es la relación que tuvo la archiconocida marca de bebidas “Coca Cola” y la Alemania nazi.

Publicidad de Coca Cola en los Juegos Olímpicos de Berlín

Publicidad de Coca Cola en los Juegos Olímpicos de Berlín

Si tenemos que elegir un símbolo que representa el capitalismo norteamericano y su expansión en todo el mundo, personificando las bondades patrióticas del Tío Sam, probablemente nos decidamos a escoger la marca Coca Cola, mundialmente conocida y consumida en todo el planeta, salvo en algunos lugares donde prevalece la lucha contra el enemigo capitalista, como Corea del Norte o Cuba. Por este motivo resulta muy llamativa la relación que mantuvo esta compañía con la Alemania nazi, la cual nos disponemos a analizar en este artículo.

La famosa bebida norteamericana comenzó a comercializarse en el país germano en 1929, siendo el primer responsable de esta franquicia el norteamericano Ray Powers. Desde sus comienzos el producto tuvo una buena acogida entre el público alemán, gracias a las exitosas campañas de publicidad realizadas, como la ejecutada en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936.

Pero no todo fue éxito para la filial alemana, continuamente tuvo que esquivar multitud de conflictos con las autoridades nazis, que no venían con buenos ojos que una empresa estadounidense tuviera éxito en Alemania. Por esta razón el heredero de Powers, el alemán Max Keith, redirigió el rumbo de la filial, dándole un marcado cariz germano. La estrategia que siguió Keith fue la de complacer al régimen nacionalsocialista, a pesar de no estar afiliado al partido.

Publicidad de Coca Cola en un acto del partido nazi

Publicidad de Coca Cola en un acto del partido nazi

Como ejemplo de esta sintonía, se puede citar el apoyo que dio la compañía a las Juventudes Hitlerianas y a varias organizaciones dependientes de los nazis, siempre a través de la publicidad, tal y como ocurre en nuestra época, en la que la realización de campañas publicitarias de calidad es una de las señas de identidad de la empresa. Por otro lado, Keith oculto el origen norteamericano del refresco, haciéndolo pasar por una bebida alemana. También es interesante la publicidad que sacó Coca Cola en el diario antisemita “Der Strürmer”, aunque esto no liberó a la compañía de acusaciones de apoyar a los judíos, idea que siempre intento mitigar Keith.

Cuando en septiembre de 1939 estalla la Segunda Guerra Mundial, la importación de productos a Alemania se vio obstaculizada por el bloqueo naval que pusieron en marcha los aliados, Francia y Gran Bretaña. La producción de Coca Cola también se vio afectada, aunque se podían todavía consumir con relativa irregularidad. La situación cambió radicalmente con la involucración de los Estados Unidos en el conflicto en diciembre de 1941. El suministro del jarabe necesario para la elaboración de la Coca Cola quedó totalmente paralizado en este momento. Pero Keith no se quedó de brazos cruzados e inmediatamente se puso a trabajar para que las fábricas alemanas no se vieran afectadas por este bloqueo.

Publicidad de Fanta durante la Segunda Guerra Mundial

Publicidad de Fanta durante la Segunda Guerra Mundial

Keith y su equipo empiezaron a experimentar con diversas fórmulas para crear una nueva bebida que sustituyera a la Coca Cola, finalmente dieron con la tecla al mezclar suero de leche de vaca, cafeína, azúcar de remolacha, restos del mosto de manzanas utilizadas en la fabricación de sidra y cualquier fruta fácil de conseguir. Ahora solo faltaba darle un nombre con gancho y fácil de recordar. Para ello se convocó un concurso entre los empleados de la compañía, siendo finalmente elegido una derivación de la palabra alemana “Fantasie” de donde procede el término “Fanta”. El consumo de la nueva bebida en Alemania fue bastante bueno, aunque nunca alcanzó las cifras de ventas de la Coca Cola de antes de la guerra. La población alemana fundamentalmente compraba Fanta por el azúcar que contenía, ya que este producto estaba fuertemente racionado.

Con el final de la guerra la situación de Keith se vio muy comprometida por la colaboración que mantuvo con los nazis. A pesar de las pruebas existentes, como la utilización de mano de obra esclava al final del conflicto, los norteamericanos exculparon a Keith de cualquier responsabilidad en la barbarie llevada a cabo por los nazis. Ayudó sobremanera a tomar esta decisión la entrega de los beneficios obtenidos con la Fanta a la empresa matriz de Coca Cola, ya que como dijo Don Francisco de Quevedo “poderoso caballeros es Don Dinero”.

 

Vía| Historia de la Cocina y la Gastronomía; Taringa

Más Información| Nacho Otero, Bienvenido, Mr. Adolf, reacción internacional ante el nazismo, Muy Historia, Nº58,  págs. 26-31

Imágenes| Juegos Olímpicos; Publicidad; Cartel Fanta

Vídeo| Hitler Fanta Commercial

En QAH| Coca Cola: El Sabor Universal

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