Especial Greco, Patrimonio 


¿Fue El Greco el primer expresionista?

Desde este mes de abril y hasta octubre, el Museo del Prado se une a la conmemoración de los cuatrocientos años de la muerte de El Greco. Y lo hace, como no podía ser de otra forma, con dos notables exposiciones sucesivas. La primera de ellas, titulada La biblioteca del Greco, muestra las raíces teórico-literarias de su pintura y ya puede visitarse en la capital madrileña. La segunda, por su parte, se inaugurará el 24 de Junio y llevará por nombre El Greco y la pintura moderna.

Aunque ambas exhibiciones son de un interés extraordinario, está siendo esta última, dedicada al influencia que tuvo la obra del pintor en la plástica posterior, la que está causando mayor expectación. En ella, veinticinco pinturas del artista cretense se enfrentarán a más de setenta obras modernas. Figuras como Manet y Cézanne iniciarán la retrospectiva de su legado en el arte, seguidos por Picasso, Kokoschka, Beckmann, Bacon y Giacometti, entre otros.

Apocalipsis de San Juan. El Greco. 1608-1614. Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Apocalipsis de San Juan. El Greco. 1608-1614. Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Aunque el procedimiento expositivo pueda parecernos inédito, el tema no es nuevo. Durante las últimas décadas se ha prestado mucha atención a la trascendencia artística de El Greco y se han estrenado otras exposiciones concebidas bajo la misma idea -como la que en 2001 exhibió el Kunsthistorisches Museum de Viena y que mostraba al pintor como una de las fuentes del Expresionismo centroeuropeo-. Pero, ¿por qué decimos que este artista fue tan influyente en la estética posterior? ¿Cuáles son los rasgos que hacen su pintura tan extraordinariamente moderna?

Piedad. Vincent Van Gogh. 1889. Museo Van Gogh, Amsterdam.

Piedad. Vincent Van Gogh. 1889 

Quizá, el primero de los artistas modernos en apreciar su estilo vanguardista fue Van Gogh (1853-1890). En el arte, como en el resto de disciplinas, nada surge de la nada, ni siquiera en el caso hipersensible del pintor holandés. Distorsionar la realidad y el canon de las figuras en busca de una mayor transmisión de emociones -recurso característico de la obra de Van Gogh-, es algo que ya hacía El Greco trescientos años antes del nacimiento de este.

“Hizo su obra a partir de formas alargadas, retorcidas, de escorzos imposibles y colores irreales. La diferencia es que en sus manos esos efectos adquieren una profunda capacidad expresiva, no son señas de virtuosismo”.

Aunque en esta cita, Keith Christiansen -conservador del Departamento de Pintura Europea del Metropolitan de Nueva York-, está refiriéndose a El Greco, bien podría servirnos para definir la estética pictórica del holandés.

Lo mismo sucede con Munch (1863-1944), quien en un principio no supo cómo dotar a sus cuadros de mayor intensidad emocional. Fue durante un viaje a París cuando el artista escandinavo se topó con la realidad alterada de Van Gogh -heredada en gran parte de El Greco-, y la introdujo en sus creaciones. En su célebre obra El Grito, Munch incorporó el modo en que El Greco “combaba” la imagen para transmitir exaltaciones más profundas. De esta forma, conseguía plasmar la angustia que le provocaba su visión profética del mundo, así como su desesperación existencial.

El tema del grito se convirtió en el motivo central de la obra de Francis Bacon (1909-1992), uno de los invitados más contemporáneos de la exposición del Prado. El trabajo del pintor irlandés, quien tuvo una vida marcada por el dolor y el sufrimiento, guarda dos semejanzas fundamentales con la obra de El Greco: su estilo pictórico y su paleta de color. En las escenas del cretense, el motivo del grito tiende a tratarse de un modo más sutil, pero es un elemento que cuenta con gran protagonismo en su obra. Así, en El Apocalipsis de San Juan, la figura del santo alza sus brazos clamando justicia en un gesto de grito desesperado. Esta misma pintura, con su esquema y estilo anguloso, ya había servido de estímulo al propio Picasso (1881-1973) años atrás, cuando se encontraba gestando una de las obras capitales de la Historia de la Pintura: Las señoritas de Avignon. Para entender cuanto influyó El Apocalipsis de San Juan en esta creación de Picasso, basta con remitirse a las palabras de John Richardson, quien afirma que el análisis de la afamada pintura iniciadora del cubismo “ofrece más respuestas una vez nos damos cuenta de que le debe, al menos, tanto a El Greco como a Cézanne.

Tríptico. Francis Bacon. 1974

Tríptico. Francis Bacon. 1974

Vía| STORM, ERIC. El descubrimiento de El Greco: nacionalismo y arte moderno. Centro de Estudios Europa Hispánica, 2011. Madrid.

Más información| Vanguardia

Imagen| Greco, Piedad, Bacon

En QAH| Especial 400 Aniversario El GrecoEl Greco: el griego de Toledo

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