Cultura y Sociedad 


Frisbee: los orígenes del disco volador

Hay nombres que, a pesar de la importancia que han tenido en el desarrollo de nuestra sociedad, nunca pasan a la historia. Y uno de esos nombres es el de William Russell Frisbie. ¿Quién fue este señor? Un empresario que en 1871 decide mudarse a Connecticut para comenzar su negocio: la Baking Company Frisbie (Empresa de Horneados Frisbie), negocio que su viuda mantiene hasta 1958, llegando a producir 80.000 pasteles diarios en 1956.

¿Y por qué fue importante este empresario? Pues porque en su negocio producía muchos pasteles que horneaba en un molde de metal donde estaba inscrito el nombre de la compañía. Muchos estudiantes de los colegios cercanos a la pastelería, una vez que se terminaban el dulce, se lanzaban los unos a los otros los moldes vacíos. A este juego lo llamaron “frisbeeing”. He aquí el nacimiento del mundialmente conocido juego del frisbee.

Molde de metal donde se servían los pasteles

Molde de metal donde se servían los pasteles

Sin embargo, no fue hasta 1948 cuando dos caballeros, Walter Frederik Morrison y Warren Franscioni, inventaron una versión de plástico de aquel molde metálico. A este nuevo disco lo bautizaron con el nombre de Pluto Platter (Plato de Plutón) pero tenía un gran inconveniente: estaba hecho con baquelita y se rompía fácilmente. Morrison cesó su interés en seguir desarrollando la idea hasta que en 1955 nace una fábrica de juguetes llamada Wham’O. Los responsables de la juguetería, unos jóvenes universitarios, estaban buscando nuevos productos para su compañía y convencieron al señor Morrison de que les vendieran el diseño. Así, en enero de 1957 la juguetería empezó a comercializar sus propios discos voladores y los bautizaron con el nombre de “Frisbee”.

En 1964, el gerente de la compañía Wham’O, Ed Hendrick se percató de que el frisbee diseñado por ellos podía ser también utilizado como un artículo de deporte y fabricaron un modelo profesional agregando algo muy funcional que se conoce como los “anillos de Hendrick”, unas ranuras que se ven en la parte superior del disco y que permiten un mejor agarre del disco y les otorga una mayor estabilidad durante el vuelo.

Poco después del ingenioso avance, fundó la Asociación Internacional de Frisbee y empezaron a organizarse equipos que practicaran este nuevo deporte. De esta forma, esta nueva práctica se expandió desde California al resto del país. A finales de los años 70 se comenzó a jugar en los países europeos y llegó a España a través del País Vasco, fundándose en 1979 la Federación Española del Disco Volador, sentando así las bases de un juego que incluso a llegado a ser reclamado como deporte olímpico.

 

Vía| guayota

Más información| Kirodisc, Espadic

Imagen| Frisbee

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