Cultura y Sociedad, Historia 


Frida Kahlo: Pintora de su realidad (II)

 

En 1935, el matrimonio hace aguas, Frida descubre que Diego mantenía una relación sentimental con Cristina, su hermana. Frida abandona la casa común y se muda a un apartamento. Al mismo tiempo, Frida conoce al escultor Isamu Noguchi y mantiene una relación amorosa con él.

Vuelve con Rivera un poco después, pero este no deja de ser infiel, de modo que Frida empieza a tener sus propias aventuras amorosas, no sólo con hombres, sino también con mujeres. En Enero de 1937 Leon Trotsky y su esposa, Natalia Sedova llegaron a México. Frida los fue a recibir y se convirtieron en residentes de la “Casa Azul” en Coyoacán, en donde vivieron hasta Abril de 1939. Al poco tiempo de su llegada, Kahlo y Trotsky mantuvieron un breve romance secreto.

En 1938, Frida expone por primera vez en solitario, en Nueva York. Recibió críticas muy favorables y encargos de nuevos trabajos para clientes importantes. Estaba muy excitada con su nueva fama porque le daría independencia económica y mas libertad. Empieza a flirtear con sus admiradores, y se embarca en una apasionada relación amorosa con el fotógrafo Nickolas Muray.

Tras realizar una exposición en Paris, vuelve a México. Su relación con Rivera se había deteriorado, en noviembre de 1939 se divorciaron y Frida volvió a la Casa Azul con sus padres. La artista empieza a tener problemas con la bebida, con la que intenta olvidarse de sus problemas.

En diciembre de 1939, Diego le pide que se case de nuevo con él. Ella aceptó inmediatamente pero sólo bajo ciertas condiciones, como mantenerse independiente económicamente y no tener relaciones sexuales. Se casaron de nuevo el 8 de Diciembre de 1940.

La vida de Kahlo se vuelve entonces más rutinaria y sus problemas de salud van empeorando considerablemente. En la primavera de 1953, una amiga de Kahlo, organizó la primera exposición en solitario del trabajo de Frida en México. La tarde de la inauguración, los doctores insistieron en que se quedara en cama. Pero Frida estaba decidida a no perderse el evento y mandó que llevaran su cama a la exposición, a la cual ella llegó en una ambulancia.

En 1950, su movilidad era ya muy reducida, Frida pasaba la mayoría del tiempo en casa. Su relación con Diego se había vuelto “platónica” y sus relaciones íntimas eran casi exclusivamente con mujeres. Su dependencia de los analgésicos y el alcohol estaba afectando seriamente a su arte. Sus cuadros ya no tenían la precisión técnica y detalle que los caracterizaba en el pasado.

En Agosto de 1953 tuvieron que amputarle la pierna derecha por debajo de la rodilla. Le construyeron una pierna artificial que le permitía caminar, pero la operación la sumió en un estado de depresión profunda. Su ánimo cambiaba desde la euforia hasta los más negros pensamientos de suicidio.

Gravemente enferma con una neumonía, Frida Kahlo falleció durante la noche del 12 al 13 de Julio de 1954, siete días después de su 47 cumpleaños. La causa del fallecimiento fue una embolia pulmonar. Frida fue incinerada de acuerdo con el deseo expresado antes de morir.

Sus cenizas se hallan hoy en la casa que Frida compartió con Rivera. Un año después de su muerte, Rivera cedió la casa al gobierno mexicano para convertirla en un museo. El 12 de Julio de 1958, la “Casa Azul” se abrió oficialmente como el Museo Frida Kahlo“.

Las últimas palabras que escribió en su diario fueron: “Espero alegre la salida y espero no volver jamás“.

Vía| Biografias

Más información| Terra

En QAH| Frida Kahlo: Pintora de su realidad (I)

Imagen| Nardaaraceli, teclas de tinta,

RELACIONADOS