Blog, Entrevistas 


Francisco Marín Paz: “la poesía es una de las formas más absolutas de expresión de belleza”

Francisco Marín Paz es licenciado en derecho y abogado en ejercicio, dedicación que compagina con la actividad literaria. Algunos de sus poemas han visto la luz en diversas revistas. En 2008 publicó su primer libro de poesía, Las otras soledades, y en 2014 acaba de publicar su segundo libroPatrimonio Neto, que combina prosa, poesía y ensayo.

Pregunta. En primer lugar, muchísimas gracias por acceder a concedernos esta entrevista. La primera pregunta es obligada: ¿Qué le atrae de la poesía? ¿Por qué la poesía y no la novela, los artículos periodísticos o escribir en una revista jurídica?

Francisco Marín. Más bien gracias a vosotros por reservar un pequeño espacio para la Literatura y para Patrimonio neto. La primera pregunta no es fácil: creo que me atrae la Poesía por una cuestión de sensibilidad, en primer lugar, y porque es una de las formas más absolutas de expresión de belleza, en segundo lugar. Desde siempre leo más novelas que libros de poemas, y sin embargo solamente he escrito Poesía y prosa poética, aunque, quién sabe, quizás algún día me aventure a escribir una novela. También me gusta leer artículos periodísticos, y escribir en revistas jurídicas puede ser interesante, pero la profesión de abogado es eminentemente práctica, según la vivo yo.      

P. ¿Cómo se adentró en ese mundo?

F.M. Recuerdo que empecé a leer porque un buen día, cuando tenía 14 años, me dije de repente que quería leer a los clásicos. Desde ese momento la lectura ha sido un hábito y a veces hasta un vicio, aunque creo que no haber estado lejos de los libros en mi infancia pudo tener su parte en esta repentina decisión. A partir de ahí, empecé a escribir hasta que lo dejé durante portada_patrimonionetovarios años. Tener amigos filólogos y poetas me ayudó en su momento a volver a escribir, y a partir de ahí conocí más gente vinculada a este mundo. 

P. ¿Cuál es su poeta referente?

F.M. Esa pregunta no tiene fácil respuesta, entre otras cosas porque debe diferenciarse al gran poeta del poeta que escribe “en tu lenguaje”. O sea que tengo referentes como lector de Poesía y como poeta. Quiero decir que autores como Quevedo, Lope de Vega o Góngora son nombres ineludibles, pero a la hora de escribir, uno lo hace en el lenguaje de su tiempo, y entonces los referentes son otros. Así que citaría también a Baudelaire, un poeta que en su día me marcó, y a Juan Bernier o Apollinaire. El mejor poeta lírico del momento, al menos de los que he leído y en mi opinión, es Juan Carlos Friebe.   

P. ¿Cree que es buena época para la poesía? ¿Y para los poetas?

F.M. Seguramente siempre es buena época para la Poesía, y creo que vivimos una época especialmente propicia para que se escriba buena Poesía. Cosa distinta es que no vivamos el mejor momento para la difusión y la lectura de Poesía, lo que desafortunadamente parece evidente.

P. Siendo abogado, ¿dónde quedan los poetas bohemios con la botella de vino, tabaco de liar, vagando por bares buscando la musa que inspire el dolor del que nace la poesía?

F.M. Ja ja ja. Ya hay menos, aunque quedan. Hace poco un amigo experto en Literatura me dijo que los poetas alcohólicos estaban en vías de extinción, y que desaparecerían en 50 años. Yo no creo que la cosa llegue a tanto, pero el tipo clásico sí retrocede. Particularmente, no bebo…

P. ¿El derecho inspira a escribir poesía?

F.M. Al contrario, seca la imaginación y estructura la mente en otra dirección y bajo distintos patrones. Pero siempre es posible volver, al menos parcialmente. 

P. ¿Cómo pasa uno de redactar un recurso a hacer un verso?

F.M. Ufff… esperando un buen rato. Personalmente, no escribo prácticamente nunca entre semana, salvo en vacaciones. 

P. Supongo que, aparte de su vocación para el derecho, también vería cierta utilidad cuando decidió estudiar esa carrera. Pero ¿y la poesía? ¿Para qué la poesía?

F.M. Pues para ser más tú. La Poesía es una especie de recorrido emocional, una Literatura de la sensibilidad. Hay que dar valor a las cosas no materialmente útiles. De hecho, “para qué” y “Poesía” son una especie de contradicción terminológica ¿no?

P. Vivimos en la época de la comunicación, necesitamos conectar, de ahí las redes sociales, el móvil, internet, los ordenadores… ¿Es la poesía una forma de conectar con los demás y expresar el yo más profundo que tiene dentro? ¿Una manera diferente de expresar con palabras bonitas cosas que no podría decir en una conversación de café?

F.M. Tal vez todo eso y algo más. Puede llegar a ser incluso una forma de intentar detener el tiempo, o de dejar un mensaje a los que vengan cuando nosotros no estemos. Más bello que la red social y el móvil ¿no?

P. Estamos en verano y las lecturas del verano no son las mismas que las de invierno… Tampoco la poesía. ¿Alguna recomendación para los días de calor estival?

F.M. Pues cualquier antología de los poetas que he citado arriba. O de García Lorca, o de Walt Whitman, o de Rubén Darío, o de Javier Egea… hay muchos.

P. ¿No cree que el final de “Patrimonio Neto” es una oda al conformismo, o prefiere creer que es la edad la que hace a uno conformista?

F.M. No, no lo creo. Es una oda a la normalidad y a la sinceridad, lo que no está lejos de tratar de ser feliz. La edad no tiene por qué hacer a uno conformista, pero sí debe ayudar a diferenciar lo que importa de lo que no.

P. Y por último. Me gustaría saber el poema que cree que ejemplifica la labor que llevamos a cabo en qué aprendemos hoy. No tiene por qué ser suyo… ¡improvise, lo estamos deseando!

F.M. Ufff…en estos momentos no caigo. Lo que parece indudable es que la labor que hacéis es una propuesta muy válida e interesante.  

Imagen| Pointdelunettes

Más información| Casadellibro

RELACIONADOS