Patrimonio 


Francisco Laporta Valor, el pintor desconocido

La obra del alicantino Francisco Laporta Valor, nacido en Alcoy en 1850 y vinculado a su localidad natal a través de sus pinturas y de su actividad política hasta su muerte en 1914, es prácticamente desconocida para el gran público español. El artista forma parte de un numeroso grupo de pintores decimonónicos cuyo trabajo no ha traspasado la frontera alicantina y que son reivindicados por el Museo de Bellas Artes Gravina (MUBAG) de Alicante.

Rosa mística (Francisco Laporta Valor)

La formación de Laporta está vinculada a la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, donde estudia con el pintor José Casado del Alisal, y a París, ciudad ineludible para cualquier pintor romántico. Viajó a la capital francesa en 1880 y allí comenzó a experimentar con la técnica fotográfica, además de perfeccionar su dibujo y absorber el estilo modernista y simbolista que impregnó sus obras a partir de entonces.

Posteriormente volvió a Alcoy, donde residió el resto de su vida. Profundamente creyente, todo su trabajo giró en torno a la iconografía cristiana y la historia bíblica, incidiendo en la imagen mariana y hagiográfica. A pesar de que el auge de la pintura religiosa cae ligeramente en el siglo XIX, Laporta no se apartó nunca de esa temática, aunque también realizó retratos y paisajes.

En 1892 participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes y obtuvo la tercera medalla con las obras San Pablo predicando en el aéropago Jesús en casa de MartaRechazó el galardón. No fue el único premio al que Laporta dio la espalda; antes de su viaje a París le fue concedida una beca para estudiar en Roma y también se negó a aceptarla.

El alquimista (Francisco Laporta Valor)

A lo largo de su vida, el alcoyano fue concejal del ayuntamiento de su localidad natal y ejerció como catedrático de dibujo de la Escuela de Artes y Oficios de Alcoy y de la Escuela de Bellas Artes de Barcelona. También trabajó en varias iglesias alicantinas, como Santa María de Alcoy y el templo Apoteosis de Nuestra Señora -cuyo mural desapareció durante la Guerra Civil-, el asilo de las Hermanitas de los Pobres y la iglesia de San Mauro y San Francisco.

Sin embargo, hoy es más conocido por sus pinturas. En el MUBAG se conservan expuestos dos lienzos, Rosa mística El alquimistaperfectos ejemplos ambos de la trayectoria de Laporta. El primero de ellos es una imagen muy personal de la Virgen en la que mezcla elementos simbolistas y góticos con la representación más tradicional de María. Toda la atención del espectador se centra en su rostro, ligeramente ceñudo y dulce al mismo tiempo, así como en sus manos entrelazadas, que parecen fundirse una con otra. Por su parte, la segunda obra refleja, con un magnífico dominio de la luz y el color, la imagen de un alquimista en su laboratorio. Laporta juega con los claroscuros y sigue el camino de Caravaggio hacia un intenso contraste entre tonos rojos y negros.

A su muerte, el de Alcoy deja su mayor influencia en el pintor Camilo Llacer Montó. Además, su huella perdura en la emblemática fiesta de Moros y Cristianos de su localidad, en la que Laporta participó diseñando tres de los trajes que se pueden ver en el desfile.

Vía| MUBAG

Más información|Pintores alicantinos , Alicantinos

Imagen| Rosa mística , El alquimista

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