Patrimonio 


Fotógrafas españolas (I): Carmela García

Carmela García (Lanzarote, 1964) comienza su carrera artística con una exposición en 1999 sobre su serie Chicas, deseos y ficción. La mayor parte de su trabajo es fotografía ya que es la técnica con la que mejor se siente. No obstante, también tiene proyectos en otros soportes como el dibujo y el vídeo. Gran parte de la temática de su trabajo es la identidad de mujer que refleja la obra de la fotógrafa es la autodefinición de éstas mediante la ausencia prácticamente total de hombres. Casi toda su producción artística se basa en la identidad y en la búsqueda de una genealogía. La identidad femenina y la feminidad lesbiana en la historia del arte español no tienen aún mucho recorrido historiográfico. Si bien es verdad que algunas artistas han tratado esta cuestión como pudiera ser la agrupación artística LSD o el conjunto Cabello/Carceller durante los años noventa. Aunque Cabello/Carceller se mantiene en una línea opuesta a Carmela García en la representación y definición de la mujer.

Una de las primeras instalaciones que realizó Carmela García fue Planeta Ella (2001) que actualmente está en exposición permanente en el Museo CAAM y que también estuvo en el Espacio Uno del MNCARS (2001). En esta propuesta plantea un mundo idílico como si fuera un edén bíblico donde no existen hombres y solo hay mujeres. Carmela García está interesada en el ecofeminismo y quiere plasmar en su fotografía el ambiente y el paisaje como puede apreciarse por sus referentes. La obra de esta artista podría situarse entre medias del paisaje y el retrato, dentro de un universo donde se construye la identidad de la mujer bajo múltiples posibilidades desde planos picados o contrapicados que hacen al personaje inaccesible suspendidos en la eternidad.

Los paisajes de Carmela García de Planeta Ella y de Paraíso evocan a un edén bíblico donde las mujeres representadas se sienten libres de ser juzgadas ante la ausencia de hombres. Este sitio, como explica Agnès de Gouvion Saint-Cyr en su texto sobre Planeta Ella (2001), puede ser un lugar bíblico similar al Edén pero donde solo existe Eva y está se encuentra libre del pecado original. Además hay que mencionar que a la mujer históricamente siempre ha sido recluida en un espacio cerrado, normalmente en el espacio doméstico, y en las fotografías de Carmela García se encuentran al aire libre con un horizonte por delante.

Carmela García, Paraíso, 2000

Carmela García, Paraíso, 2000

Carmela García también se ha interesado por la locura, concretamente, en el personaje shakesperiano Ofelia, del drama Hamlet. En este caso, se trata de un encargo para una exposición que iba a ir a la Bienal de Venecia, en otro pabellón diferente al del español, el de Antiguos Granaderos de Guidecca. La muestra iba sobre los personajes Ulises y Ofelia en el arte contemporáneo español. La propuesta fotográfica de Carmela García libera a Ofelia del cruel destino que Shakespeare ha determinado para ella. Carmela García trabaja sobre la idea clásica de Ofelia, revirtiendo el personaje literario. Se puede decir que en su obra fotográfica, Ofelia renace y supera la idea de mujer loca que está destinada a la muerte. Este resurgir se produce a través de las aguas. En el cuadro clásico y en el texto de Shakespeare Ofelia se deja morir en una charca pequeña, mientras que en las fotografías de Carmela García ésta se encuentra frente al mar. Se trata de un trabajo que desde el punto de vista visual es muy audaz, porque la fotógrafa saca al personaje del enfoque misógino de la época shakespeariana, y de la icónica imagen de esta que ha transcendido a través de la obra de John Everet Millais, Ofelia (1852).

John Everet Millais, Ofelia, 1852

John Everet Millais, Ofelia, 1852

En el tríptico de Carmela García sobre este tema se puede apreciar las siguientes contestaciones a la idea tradicional de la representación de la muerte de Ofelia. La primera de ellas es el cambio de escenario, la Ofelia shakespeariana se encuentra en un pequeño riachuelo y en una situación asfixiante. Mientras que al de Carmela García tiene un horizonte por delante, se encuentra ante un mar y, por tanto, también ante una infinitud de posibilidades de un porvenir y de un futuro por delante.

Las otras dos fotografías la muestran bajo el agua y están en la misma línea ya que ella está nadando, ni se la observa muerta. En otra de éstas Ofelia nada en el mar y no se deja llevar por la corriente como si ocurre en el cuadro prerrafaelita, además de que parece controlar y ser dueña de su destino muy al contrario que en otras propuestas sobre este personaje shakesperiano. En estudios sobre la obra de Shakespeare, Hamlet, al protagonista se le ha atribuido padecer melancolía, mientras que Ofelia se le han diagnosticado diversas patologías, como mal de amores, histeria o incluso esquizofrenia.

Para Carmela García, el estudio de la historiadora del arte Estrella de Diego, El andrógino sexuado. Eternos ideales. Nuevas estrategias de género (1992) fue crucial para la generación feminista de los años noventa además de un aporte fundamental para su trabajo. Las mujeres son las protagonistas exclusivas de las fotografías de Carmela García ya que para ella es una forma de crear un imaginario que difiere del hegemónico. Las lesbianas que representa esta fotógrafa difieren del estereotipo de mujer lesbiana de los ochenta con los labios rojos pintados. En este caso toma modelos que, de una forma o de otra presentan, una estética andrógina ya sea por su actitud o por su vestimenta.


En su serie Chicas, deseos y ficción (1998-9), una de los primeros que expone dentro de su trayectoria artística, se puede ver un deseo de identidades cambiantes que van y vienen que aún estar por construir y que por tanto está libre de prejuicio cultural del género binario y más cercano a la androginia. Las fotografías de esta serie albergan un interés por las relaciones amorosas o amistosas entre estas, que generan un rico universo de imágenes sobre mujeres diversas. También hay que tener en cuenta la teoría de la profesora Estrella de Diego, donde se puede apreciar sobre el andrógino las poses que son propias de lo que se asociado culturalmente a lo masculino, mientras que los rasgos de las protagonistas son propiamente femeninos.

Posteriormente, también maneja la idea de hombres y mujeres en I want to be, (2006-2008) donde invita a sus modelos a querer ser determinado personaje histórico. Como puede ser I want to be Sylvia Beach donde se puede apreciar que es un hombre el que trata de ser o de actuar como la escritora y posa para Carmela García de esta forma. U otro sujeto que también quiere ser como la artista George O’Keeffe. Como señalaba Estrella de Diego a veces lo masculino o lo femenino está contenido en una postura o en algo que se asociado a esta dualidad de sexos de una manera cultural y esto se puede apreciar en las fotografías de I want to be de Carmela García, donde vemos que no hay diferencias entre un género u otro, donde dos hombres toman el papel de dos artistas del siglo xx.

Vía| ZAYAS, O. (2005), Carmela García: El hueco en el espacio. Cat. exp. Gran Canaria, CAAM. ZAYAS, O. (2002), Carmela García: Chicas, deseos y ficción, cat. exp. Salamanca, Consorcio Salamanca. DE GOUVION SAINT-CYR, A., (2001), “Carmela García o el sueño del paraíso perdido”, Espacio Uno, Madrid, MNCARS, pp. 182- 201. Página web Carmela García

Imagen| Paraíso, Ofelia, Ofelias, Chicas, I want to be

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