Economía y Empresa 


¿Fondos propios o ajenos? La estructura financiera optima

¿Qué es el WACC?

El WACC es el coste financiero promedio de una compañía (Weighted Average Cost of Capital) y de acuerdo con lo indicado en los párrafos anteriores tenderá a ser mayor sea la solvencia de la empresa y su proyecto.

Se trata de una media ponderada del coste de cada una de las dos patas de la estructura de capital de una compañía: la Deuda y el Capital Social.

Coste de la Deuda: La primera pata de la estructura financiera de una compañía es la deuda con terceros, como Bancos, Fondos de Inversión, cooperativas de crédito, y en general entidades de crédito que han financiado mediante créditos y préstamos a la empresa. Su coste es el tipo de interés medio de dicha financiación.

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Coste del capital propio: La segunda pata la forma el capital social y fondos propios asimilados, que proviene de los accionistas de la compañía, y su coste viene determinado por la necesidad de dichos accionistas de obtener un rendimiento de su inversión. Si la empresa deja de remunerar a los accionistas, estos tenderán a vender sus acciones y buscar otros destinos de inversión para su patrimonio.

Para un pequeño inversor que no tiene acceso al mismo nivel de información de la compañía que un gran Banco o inversor institucional, el WACC se convierte en un buen índice del riesgo que va a asumir con su inversión.

¿Cuál es el WACC óptimo?

La estructura de capital más óptima se encuentra en aquel punto en el que el mix de deuda ajena y coste del capital propio generan el menor coste promedio o WAAC posible.

En la práctica, el coste inicial requerido por los accionistas tiende a ser superior al coste de la deuda ajena. Es decir, habiendo aportado los accionistas un capital suficiente que garantice a terceros la viabilidad y solvencia de la compañía, para la empresa resultará más barato obtener nueva financiación de un banco o entidad de crédito, o bien emitiendo bonos en el mercado de deuda, que requerir una nueva aportación a los socios (ampliación de capital).

Esto es así porque para los bancos y acreedores financieros resultará una buena inversión prestar dinero a una empresa solvente.

Así, en esta situación cada nuevo préstamo, bono o crédito obtenido por la empresa hará bajar el coste promedio o WACC.

Por ejemplo, en una empresa en la que el 100% del activo está financiado con fondos propios y se está remunerando a los accionistas con un tipo del 8%, una nueva inversión en activos que incrementará el balance en un 10% se financia con un préstamo bancario con un tipo de interés del 3%. Antes de obtener el préstamo, el WACC era del 8% y tras obtener el préstamo el WACC pasa a ser del 7,5 % (resultado de la media ponderada (0,9×8%)+(0,1×3%)).

Sin embargo, a medida que vaya creciendo la deuda con bancos y otros financiadores externos, la solvencia financiera de la compañía se irá reduciendo y por tanto el tipo de interés exigido por bancos y otros prestamistas se irá incrementando.

Hasta llegar un momento en el que el tipo de interés de los acreedores externos incrementará el WACC en vez de reducirlo.

El punto en el que el WACC es el mínimo posible en la combinación de capital y deuda es el que podemos denominar como WACC optimo o coste óptimo de la estructura financiera.

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* Vía|  J. Rosenbaun, J. Pearl,(2013) <<Investment Banking>>, John Wiley & Sons Inc , Hoboken, NJ (USA)
* Más información|Investopedia  investopedia   
* Imagen| Pixabay

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