Cultura y Sociedad, Historia 


Florence Nightingale: “La dama de la lámpara”

“Lo importante no es lo que nos hace el destino, sino lo que nosotros hacemos de él”  Florence N.

Florence Nightingale

Florence Nightingale

 

Florence Nightingale, creadora de la enfermería moderna, es un ejemplo de entrega y coraje digno de conocer.

En una época de hombres, a mediados del S.XIX, Florence se formó como enfermera y, a pesar de la oposición de sus padres, cumplió su sueño, dedicarse con devoción a esta profesión.

Su buen hacer fue crucial en la Guerra de Crimea (1853 – 1856), que enfrentaba al Imperio Ruso contra la alianza formada por Reino Unido, Francia y Turquía, donde se dedicó a aplicar sus métodos con los enfermos y a velar por que las condiciones de salubridad fueran óptimas.

Antes de la guerra, una joven Florence Nightingale, se dió cuenta de que la salud de las personas depende de muchos factores, entre ellos las condiciones de la vivienda, la iluminación o la aireación. Aunque en la actualidad esto parezca evidente, en la época no se tenía tan en cuenta el entorno de los pacientes, algo que, sin duda, contribuía al incremento incesante de las muertes.

Representación de los heridos en Crimea

Cuando Florence fue requerida en el hospital militar de la alianza (1854), el índice de mortalidad entre los soldados heridos ascendía a un 42.7%. Ante esta devastadora cifra, Nightingale y su equipo, formado por 40 enfermeras, quienes seguían sus pasos y aprendían junto a ella, no tardaron en ponerse a trabajar duro para poner remedio a las nefastas condiciones del hospital y los enfermos. En tan solo 6 meses, el índice de mortalidad descendió a un 2.2%. Por esto, Florence Nightingale se ganó el respeto de los cirujanos militares, que se habían opuesto desde el principio a la presencia de mujeres en el hospital militar.

Allí fue donde tomó el apodo de “la dama de la lámpara” ya que, por las noches, cuando todo el equipo de enfermeras y médicos se había retirado, ella hacía rondas en solitario para observar el estado de los pacientes y velar por ellos. Estas rondas las realizaba con una lámpara que llevaba una pequeña mampara para que la vela no se extinguiese.

La dama de la lámpara

Actualmente, en Londres, podemos visitar el Museo de Florence Nightingale en Saint Thomas Hospital, donde aún funciona la primera escuela de enfermeras fundada por la célebre madre de la enfermería moderna. Su lámpara también está conservada en el museo, donde recibe la visita de todos aquellos curiosos que alguna vez escucharon o estudiaron la historia de “La dama de la lámpara”.

 

Sin exageración alguna es un «ángel guardián» en estos hospitales, y mientras su grácil figura se desliza silenciosamente por los corredores, la cara del desdichado se suaviza con gratitud a la vista de ella. Cuando todos los oficiales médicos se han retirado ya y el silencio y la oscuridad descienden sobre tantos postrados dolientes, puede observársela sola, con una pequeña lámpara en su mano, efectuando sus solitarias rondas.     THE TIMES

 

Más Información| Enfermeras teóricas, The Victorian Web

Imagen| Florence Nightingale, Heridos de Crimea, La dama de la lámpara

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