Jurídico 


Flexibilización y fomento del alquiler de viviendas

El pasado 4 de junio se publicó en el BOE la Ley 4/2013 de medidas de flexibilización y fomento del mercado de alquiler de viviendas. Con esta Ley se pretende impulsar el mercado de alquiler en un país caracterizado por una alta tasa de propiedad y un escaso 17 % que habita en viviendas arrendadas.

En este artículo explicaremos las novedades de la esta Ley promulgada con la intención de dinamizar dicho mercado, encontrar el equilibrio entre arrendador y arrendatario, y promover el alquiler de viviendas vacías aumentando así la competitividad y la oferta.

Tal y como explica el propio Preámbulo de la Ley, dichas mejoras intentarán conseguirse mediante la modificación de algunos preceptos de la Ley 29/1994 de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos y, en concreto: fortaleciendo la libertad de pactos y dando prioridad a la voluntad de las partes; en materia de duración del arrendamiento, reduciendo de cinco a tres años la prórroga obligatoria y de tres a uno la tácita; incorporando la posibilidad de que el arrendador pueda recuperar su vivienda, siempre y cuando haya transcurrido el primer año del contrato, sin necesidad de previa mención en el mismo; introduciendo la posibilidad de que el arrendatario pueda desistir del contrato en cualquier momento siempre que hayan transcurrido seis meses desde el inicio y se comunique al arrendador con treinta días de antelación.alquiler2

Por otro lado, y para así conseguir una mayor protección de los derechos de las partes, se somete el régimen de arrendamientos al general del tráfico jurídico inmobiliario, lo que implica la inoponibilidad frente a terceros adquirentes de los arrendamientos no inscritos, así como la inoponibilidad frente los terceros adquirentes que reúnan las características del artículo 34 de la Ley Hipotecaria (adquisición de buena fe, a título oneroso y de persona que aparezca en el Registro con facultades para transmitir). La reforma excluye específicamente el alojamiento privado para el turismo quedando así regulado bien por la normativa sectorial específica o por la de los arrendamientos de temporada.

Esta reforma también afecta a la Ley de Enjuiciamiento Civil vinculando en los desahucios el lanzamiento a la falta de oposición del demandado (no atender el requerimiento de pago o no se presentarse en juicio para oponerse o allanarse). El secretario judicial podrá dar por finalizado el juicio y dictar el lanzamiento sin necesidad de esperarse a saber si la vista se ha celebrado o no. Además se crea un Registro de sentencias firmes de impagos de rentas de alquiler, consiguiendo de esta forma que los propietarios que quieran arrendar puedan informarse sobre si los posibles arrendatarios tienen precedentes de incumplimiento de sus obligaciones de pago.

Además, se mantienen las ayudas de subsidiación de préstamos convenidos que se vinieran percibiendo pero quedan suprimidas y sin efectos el resto de ayudas de subsidiación al préstamo reconocidas dentro del marco de los Planes Estatales de Vivienda.

Por último, y en cuanto el régimen transitorio, la Ley es irretroactiva, es decir, los contratos que se hayan celebrado con anterioridad a la entrada en vigor de la Ley se regirán por la LAU de 24 de noviembre de 1994, sin perjuicio de la posibilidad de que las partes acuerden que su contrato se rija por la nueva Ley. Así mismo, en cuanto a los procesos que estuvieran en trámite a la entrada en vigor de la ley no se les aplicarán las modificaciones introducidas en la LEC.

Vía| BOE

Imagen| LegalToday

 

 

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