Economía y Empresa, Finanzas 


Fiscalidad de los planes de pensiones

Fiscalidad de los planes de pensiones

¿Cómo funciona la fiscalidad de los planes de pensiones?

En plena campaña de la renta, es ahora cuando muchos de los que tenéis un plan de pensiones vais a poder comprobar si, en algún caso,  lo contratado era un producto con beneficios fiscales.

 En el momento de su contratación lo que tenías que tener muy claro es que era un producto de ahorro a muy largo plazo y que tiene como finalidad el que consigas una renta que complemente la pensión pública que obtengas cuando alcances la edad de jubilación.

Como sistema complementario que es a la pensión pública, el Estado está interesado en que todos los ciudadanos posean un plan de pensiones y, para ello, ofrece incentivos fiscales para que se contraten.

En este sentido, la normativa fiscal viene a reconocer la importancia de esta fórmula de ahorro-previsión regulando un sistema fiscal beneficioso para los planes de pensiones, que se basa en estos 3 puntos:

• El reconocimiento de un incentivo fiscal para las aportaciones realizadas a los planes de pensiones: es decir, a las cantidades que anualmente destines a un plan de pensiones, les podrás dar un tratamiento fiscal diferente cuando vayas a realizar la declaración de la renta.

• El diferimiento en la tributación hasta la fecha de inicio de cobro: derivado del punto anterior, evitarás pagar impuestos por ese dinero que has destinado al plan de pensiones que pagarás cuando recuperes el dinero una vez jubilado, pago que dependerá de la forma en que decidas en ese momento recuperar tu dinero (de un solo pago, en forma de renta o mixta).

• La vinculación de la tributación, a partir de la fecha de jubilación, a las cuantías efectivamente cobradas: es decir, aunque tengas el derecho a recuperar todo el dinero que has ahorrado en el plan de pensiones, realmente solo pagarás por aquella cantidad de dinero que vayas recuperando y no por la totalidad del mismo.

Es decir, que el dinero que año a año vas destinando al plan de pensiones no se incluirá en la declaración de la renta del año en el que lo destinas a este producto, con lo cual reduces tus ingresos y pagas menos impuestos.

En este sentido la ley dice que, como máximo, puedes beneficiarte de esto con:

  • Aportación máxima de 10.000 euros al año o el 30% de los rendimientos del trabajo o actividades económicas
  • 12.500 euros en el caso de que tengas más de 50 años o el 50% de los rendimientos del trabajo o actividades económicas

¿Cómo se refleja el beneficio fiscal en la declaración de la renta?

Claramente como un menor impuesto que tienes que pagar ya que las cantidades que hayas metido en el plan de pensiones reducen el importe de la base liquidable del impuesto, o sea, la suma de todos los ingresos que has tenido en el año, y por la cual debes de tributar. Pero además, al reducir la base imponible, hace que por el resto de dinero pagues un tipo de gravamen efectivo menor.

Es decir, si cobras mucho en el año y debes pagar a un tipo impositivo alto, si realizas una gran aportación al plan de pensiones, hará que por un lado no tributes por ese dinero, pero por otro, al reducir la base sobre la que se aplica el tipo de impuestos, hace que el tipo por el que se tribute baje para el resto de dinero, con lo cual le beneficio fiscal es doble:

  • Aplazas el pago de un impuesto para cuando recuperes el plan.
  • Reduces lo que debes de pagar en ese año por tus ingresos.

Hasta aquí te ha quedado claro que los argumentos de venta que te dio el empleado del banco para “colocarte” el plan de pensiones eran correctos. Fiscalmente no se pagan impuestos en la declaración de la renta del año en el que aportaste dinero al plan de pensiones, pero si se pagarán impuestos el año que lo saques, cuando te jubiles y empieces a cobrarlo como una renta o decidas sacarlo de un solo pago.

En ese momento sí que debes de incluir ese dinero, independientemente de cómo lo saques, en la declaración de la renta y sí que pagarás impuestos por él. Con lo cual no existe fiscalmente un ahorro, sino que se presenta un diferimiento en el tiempo en el pago de ese impuesto.

Lo que si es verdad es que permite planificarte a muy largo plazo y hacer tus números para que cuando llegue la hora de empezar a cobrar ese plan de pensiones lo hagas de tal forma que no tengas que pagar muchos impuestos por ello o, incluso, no tener que pagar nada por ellos.

Si tienes claro desde un principio que no evitas pagar impuestos sino que los pagarás más adelante, y que el fin de este producto es que complementes tu pensión, está claro que es un buen producto y que sí te da ciertas ventajas fiscales frente a otros productos de ahorro del mercado.

 

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