Jurídico 


Financiación municipal: Tributos locales

Al margen de los tributos de origen estatal y autonómico, los contribuyentes han de hacer frente de manera periódica a la liquidación y pago de tributos establecidos por los municipios donde viven, son propietarios de bienes, realizan actividades económicas, etc. Para encontrar el origen de esta potestad de las entidades locales hemos de remitirnos al artículo 106 de la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local. En este precepto se nos señala que “las entidades locales tendrán autonomía para establecer y exigir tributos de acuerdo con lo previsto en la legislación del Estado reguladora de las Haciendas locales y en las Leyes que dicten las Comunidades Autónomas en los supuestos expresamente previstos en aquélla.” Igualmente, se establece que “la potestad reglamentaria de las entidades locales en materia tributaria se ejercerá a través de Ordenanzas fiscales reguladoras de sus tributos y de Ordenanzas generales de gestión, recaudación e inspección.” 

Si bien cada entidad podría establecer, dentro del margen legal, cualesquiera tributos que considerara convenientes, lo cierto es que la mayoría de municipios optan por gravar hechos imponibles similares. Entre los más habituales encontramos IBI, IAE, ICIO, IVTM o IIVTNU.

–          Impuesto sobre Bienes Inmuebles: se trata de un impuesto de exacción obligatoria que grava la propiedad, usufructo, superficie y concesiones administrativas que recaen sobre los bienes inmuebles situados en el municipio en cuestión. Para ello se aplican los tipos que establece cada entidad al valor catastral de los bienes. Su regulación queda recogida en los artículos 60 a 77 del Texto Refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, en adelante, TRLRHL.

–          Impuesto sobre Actividades Económicas: tiene también carácter obligatorio, recae sobre las personas físicas o jurídicas que llevan a cabo actividades económicas, y su cuantía depende de la actividad de la que se trate. Se regula en los artículos 78 a 91 del TRLRHL.

–          Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras: regulado en los artículos 100 a 103 del TRLRHL, el ICIO grava “la realización, dentro del término municipal, de cualquier construcción, instalación u obra para la que se exija obtención de la correspondiente licencia de obras o urbanística”. Su cuota se obtiene aplicando al valor de la obra el tipo de gravamen previsto en cada municipio.

–          Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica: este tributo recae sobre la titularidad de los vehículos de tracción mecánica aptos para circular por las vías públicas. Su regulación aparece en los artículos 92 a 99 del TRLRHL y su importe se establece en forma de tarifa.

–          Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana: el hecho imponible en este caso es el incremento de valor que se manifieste en dichos terrenos a raíz de la transmisión de la propiedad o de la constitución transmisión de un derecho real de goce, limitativo del dominio, sobre los mismos. Los ayuntamientos obtendrán el porcentaje que ellos mismos establezcan sobre el citado incremento. De nuevo el TRLRHL recoge, en sus artículos 104 a 110, las previsiones legales de este tributo.

Al margen de los aquí descritos podemos encontrar gran variedad de tributos locales que van desde la Tasa de Basuras o la de Gastos Suntuarios hasta algunos tan originales como la Tasa por prestación del servicio de recogida de perros.

En QAH| Tributos. Concepto y tipos

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