Cultura y Sociedad, Historia 


Fígaro, vida y obra de Mariano José de Larra

 

Mariano José de Larra fue un genial escritor y periodista  donde van de la mano su intensa vida personal y su maestría profesional. Nació el 24 de marzo de 1809 en Madrid, es decir, en plena Guerra de la Independencia. Quizá como preludio de lo rápido de su vida, fue bautizado ese mismo día. Hijo de un médico afrancesado, tuvo que salir al exilio, primero a Burdeos y luego a París. Allí aprendió el idioma francés y entró en contacto con una sociedad muy distinta de la España pobre e inculta que durante toda su vida intentó cambiar.

larra1-155x200A su regreso a España, Larra entra en contacto con el Madrid de los mentideros y las tertulias. Se gana la vida como puede en estos primeros años lejos de la protección paterna, pero pronto descubre que podrá vivir de su talento a la hora de escribir. Tendrá su propia revista, El duende satírico del día, que fue cerrada por el gobierno, y escribirá en La revista española de Carnecero, donde emplea en 1833 por primera vez el heterónimo Fígaro. Más tarde escribió para El observador y proyectó un periódico propio que nunca llegó a ver la luz.

Del lado de su exitosa vida profesional, está su intensa vida personal. Se casa y tiene dos hijos, pero se enamora de una  mujer casada, Dolores Armijo. Con ella mantendrá una relación intermitente y tormentosa durante años. Debido, en parte, al desengaño amoroso tras el abandono de su amante, Larra se suicida a los 27 años de edad el 13 de febrero del  año 1837.

Estos días se cumplen 176 años de su traumática muerte, pero Larra sigue siendo hoy un referente, un mito. Escribió poemas, obras dramáticas y la novela histórica “El doncel de don Enrique el doliente”, pero se le recuerda sobre todo por sus artículos periodísticos costumbristas. En cada escrito de Larra se percibe una exquisita ironía, una magistral forma de contar las cosas que le inquietaban, o más bien que detestaba de España, un sensacional modo de denunciar las malas costumbres de la sociedad de su tiempo.

La actualidad y vigencia de los escritos de Larra (ahí está su excelente “Vuelva usted mañana”) es otra característica que hace atractiva su obra periodística. Sólo a partir de la generación del 98 se le reconoció a Larra el papel que merecía entre los grandes hombres que dio España en el siglo XIX. Fue un genio atormentado porque, como dejó escrito, “mi vida está reducida a querer decir lo que otros no quieren oír”.

 

Vía|Rinconcastellano

Más información| Larra. Biografía de un hombre desesperado. Jesús de Miranda de Larra. Aguilar. Madrid. 2009.

Imagen|Ccgediciones.com

 

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