Historia 


Feng Yuxiang, el general chino que bautizó a sus tropas a manguerazos

La historia de China es apasionante y desconocida a partes iguales. En muchas ocasiones nos muestra episodios que son la antesala de otros ocurridos en Occidente y nos sorprende al estudiarla con hechos más allá de los monolíticos tópicos que tenemos sobre Asia. Su geografía, su gastronomía, sus lenguas y sus religiones son muy plurales y recogen algunos puntos de lo más curiosos. Es el caso de la historia de Feng Yuxiang, un caudillo militar y político durante uno de los periodos más convulsos de la historia de China, el de la República China, comprendido entre la caída del Imperio Qing en 1912 tras la Revolución Xinhai y la instauración de la República Popular China por Mao Zedong en 1949 tras la Guerra Civil China.

Feg Yuxiang en la portada de la revista Time.

Feng Yuxiang fue conocido como el «general cristiano» por su conversión a esta religión y su afán de convertir a sus tropas y también como el «general traidor» por sus numerosos cambios de chaqueta. Al estallar la Revolución de Xinhai que derrocó a la dinastía Qing era oficial del bando imperial, pero desertó para unirse a los revolucionarios nacionalistas alzados contra la monarquía. Creó y  dirigió el Guominjun, el Ejército Popular Nacional y se unió al Kuomintang (Partido Nacionalista Chino) de Chiang Kai-shek. Más adelante se opuso a la consolidación del poder de este y pasó sus últimos años respaldando a la fracción más a la izquierda del Kuomintang y colaborando con el bando comunista.

Se convirtió al cristianismo en 1914, siendo bautizado en la Iglesia Metodista Episcopal, tras años de interés y curiosidad, no siempre favorable, a esta fe y a los misioneros que operaban en China. Ciertas actitudes, como el interés por la educación, su industria, su rechazo del opio o el abandono de algunas tradiciones como el vendado de pies, impresionaron a Feng. Se distinguía de otros caudillos por gobernar sus dominios con una mezcla socialismo cristiano y disciplina militar. Prohibió la prostitución, el juego y la venta de opio y morfina. Se dice que en una ocasión, en su afán por convertir a sus tropas al cristianismo, llevó a cabo un bautismo masivo en el que utilizó una manguera para bautizar a todos sus hombres. «Burro grande ande o no ande» o «ande yo bautizado ríase la gente» podrían ser fórmulas para referirnos a su metodología. En cualquier caso, el curioso acontecimiento nos da muestra de la influencia de las potencias occidentales y el uso del pseudocristianismo ante las tropas opositoras chinas, al estilo de los Taiping, una secta cristiana que generó a mitad del XIX un Estado oposicional al imperio y que provocó una gran rebelión que costó millones de vidas.

Feng Yuxiang junto a Chiang Kai-shek

Vía| Sheridan, James E. (1966). Chinese Warlord: The Career of Feng Yu-hsiang. Stanford University Press.

Imagen| Portada de la revista Time, Junto a Chiang Kai-shek

En QAH| De la China imperial a la China comunistaChina: tortugas para gobernar una naciónUn país, ¿dos sistemas?La ocupación japonesa de China.

RELACIONADOS