Patrimonio 


Félix Revello de Toro

Artista malagueño, nacido el 10 de junio de 1926. Ya con ocho años realizó un dibujo tomando como modelo el Cristo de Mena.

Su obra se puede dividir en diversas etapas:

La etapa inicial, comprendida entre 1936 y 1956, año en el que toma nupcias con Chini y se establece en Barcelona como catedrático de la Llotja. En estos años va adquiriendo dotes de pintura y dibujo. Se formó en la Escuela de Bellas Artes y Oficios de Málaga y después, en la Escuela de Artes de San Fernando de Madrid, además de su formación en la Academia de España en Roma.

Madre, 1950.

Madre, 1950.

Entre sus primeras obras destacan  La cascada y La pérgola, dos acuarelas de 1937. Resalta por ser un gran retratista, apareciendo retratos desde el inicio de su obra. También representa objetos cotidianos, es decir, bodegones y algún paisaje.

Los primeros retratos  son de sus seres más cercanos, como el retrato de su Madre (1950). En su obra se localizan recursos aprendidos de sus maestros y de su estudio, como la valoración de las masas, lo corpóreo y la luz que incide en éstos, con sus respectivas sombras.

En la madurez, se relaciona con Vázquez Díaz, Gutiérrez Solana o Álvarez de Sotomayor. Del mismo modo, tendría influencia de maestros italianos del Cuatroccento como Piero della Francesca o Masaccio.

Destaca el momento en el que se casa con Chini, en 1956 y el año posterior en el que nace su hija Carmen (1957). En los años 50 realizó exposiciones en Madrid y otras capitales, tomando gran fama como retratista. Su estilo se caracteriza por lo clásico, el academicismo, con posibles influencias, como Velázquez y el Romanticismo.

Comienza una serie de retratos de su mujer, al óleo y a lápiz resaltando sus rasgos exóticos de la belleza de esta malagueña. Esto se puede apreciar en el retrato de Chini (llamada M. Ángeles). Con el nacimiento de su hija Carmen, vemos la evolución y crecimiento de la niña a través de sus retratos realizados en los dos primeros años de vida, hallándose en diversas series de pequeños dibujos a la cera. Vemos aquí obras como Corralito (1957) y Chini con nuestra hija Carmen en la Playa de San Salvador (1958).

Carmen en su corralito, 1957.

Carmen en su corralito, 1957.

Ya en los años 60 y 70, es un consagrado retratista español, que destaca como pintor de mujeres, de la sensualidad de éstas en interiores, a través de retratos a su esposa. Cabe destacar su vinculación con Sorolla, por sus magníficos claroscuros, de luces y sombras, con el juego de blancos en las vestimentas.

En 1973 abandona la docencia de las Bellas Artes en la Llotja de Barcelona (donde impartía clases de dibujo), para dedicarse exclusivamente a la pintura. Es entonces cuando tiene una buena situación económica para dedicarse a pintar retratos personales e íntimos de su mujer. De este momento destacarían obras como Una cita fugaz (1969), Viki (1970) y La perversa ingenua (1971).

Es apreciable en las obras anteriormente citadas, la representación de la moda y estética femenina de la época, entre lo ye-ye y el pop, por ejemplo, con el pañuelo, el sombrero o el cinturón del Retrato de Chini (1970). Otra obra a recalcar por su alusión a la Maja desnuda, mostrando un desnudo completo se titula  Donde el silencio duerme.

Donde el silencio duerme y Maja desnuda.

Donde el silencio duerme y Maja desnuda.

La nostalgia de la rapidez con la que crecía su hija, inspiró la obra Un mundo perdido (1978), en la que representa muñecas viejas, estropeadas con las que había jugado Carmen y que se encuentran en un fondo neutro, un poco inquietante. También, de estos años es Mensaje de un tiempo (1980).

Sigue cultivando el retrato, creando obras como Retrato de Chini (1970) o Mi hija Carmen (1975), ya adolescente. Se encuentran otros retratos familiares realizados a lápiz como Mi hermana María Victoria (1933) y Miguel (1964).

Es en los 80 cuando se inicia una nueva etapa de creación que llegaría hasta nuestros días, añadiendo a toda su producción anterior (retratos, bodegones, naturalezas muertas, paisajes, dibujos), los carteles realizados, además de retomar la pintura religiosa de su primera etapa artística, volcándose a la demanda de las cofradías malagueñas. Hay que resaltar el Cartel de la Feria de Málaga (1988) y el lienzo del Comité Olímpico Internacional que designó a Barcelona sede de los juegos de 1992 (1986-1988).

Boceto para el Cuadro COI, 1987.

Boceto para el Cuadro COI, 1987.

Sigue manteniendo el retrato femenino, la mujer es su mayor fuente de inspiración, destacando María Rosa como modelo. En esta última etapa realiza obras de gran formato, que le llevan tiempo, a pesar de la presión por parte de sus seguidores y del mercado del arte.  Dentro del retrato, vemos colores y pinceladas modernas y hallamos referencias al mundo greco-latino y bíblico, por ejemplo en Tarragona romana (2003) y en Mito y ella (2002).

Se aprecian, del mismo modo, referencias a la arquitectura renacentista y popular, en obras como Una espera y su nombre (2002-2003), Cercana al horizonte (2000). Introduce sentimientos en Vuelvo a ti (2006). Muchas de estas obras se hallan el Museo Revello de Toro que se encuentra en Málaga, en la Casa-taller de Pedro de Mena.

Félix Revello de Toro, es por tanto un retratista malagueño, que ha destacado por la representación de figuras femeninas, sensuales, con un gran dominio de la pintura y el dibujo, y cuya obra se ha visto influenciada por grandes artistas de la historia del arte como Sorolla, Velázquez y Goya, entre otros.

Vía| De Mateo Avilés, E., Guía Breve Museo Revello de Toro. Málaga, Edit. Promálaga, 2010.   Artismusas

Imágenes| Mi madre  Carmen en su corralito  Donde el silencio duerme y Maja desnuda   Boceto para el cuadro del COI.

En QAH| Imaginería andaluza (II): Alonso Cano y Pedro de Mena.

 

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