Reflexiones 


Felices ¿serlo o parecerlo?

 

Qué duda cabe de que de hoy día Internet y las redes sociales se han convertido en una parte indispensable de nuestra vida cotidiana, en algo tan ordinario y a la vez necesario  que ya no nos podemos imaginar nuestro día a día de otra forma que no sea conectados a la red.

Adicción a Internet

Adicción a Internet

De hecho, en tan solo unos cuantos años hemos cambiado de  manera considerable  y generalizada nuestros modos de vida, nuestras formas de comportarnos y especialmente los  mecanismos por los que nos comunicamos y relacionamos. Antes la gente buscaba interactuar o divertirse a través de un contacto interpersonal mucho más sentido o incluso más sincero. Ahora, son las redes sociales las que  han creado un mundo paralelo en el que las relaciones cara a cara resultan cada vez más escasas y más difíciles de mantener.

En consecuencia, cada día son más las personas que se vuelven adictas a Internet  y, aún más, a las redes sociales. No pueden evitar publicar cada cosa que viven o hacen, revisar el correo una y otra vez, o estar enteradas  las veinticuatro horas de la vida de los demás. Vidas tan idílicas y envidiables siempre, que nos llevan a la conclusión de que las redes sociales parecen pensadas solo para gente aparentemente feliz. Y digo aparentemente porque hay poco de real en  esa supuesta felicidad de la que presumen. Luego hemos pasado de ser los protagonistas de nuestra propia vida  a convertirnos en simples actores de  una vida que parece “perfecta”, buscando que los demás la envidien.

Felices ¿serlo o parecerlo?

Felices ¿serlo o parecerlo?

En realidad, las redes sociales o mejor dicho, el uso que hemos hecho de ellas, nos hace creer que las personas son más felices de lo que verdaderamente son. En Facebook, Twitter o Instagram, por decir algunas de las más populares, solo se ven los momentos divertidos, nadie quiere publicar situaciones tristes. Todo lo negativo tendemos a  esconderlo. Y por supuesto, en dichas redes, donde todo se comparte con los amigos y familiares, tan solo queremos mostrar lo positiva y maravillosa que es nuestra vida.

Una circunstancia que nos invita a la reflexión si además tenemos en cuenta que los estudios recientemente realizados por la Universidad de Stanford y la Universidad de California en Estados Unidos han demostrado que el hecho de ser adictos a Internet y el visitar constantemente la redes sociales nos generan unos efectos no demasiado beneficiosos. Así pues, los usuarios que empiezan a compararse con sus amigos virtuales y a creer que los otros tienen vidas “más felices”, que se divierten más y que los únicos que lo pasan mal son ellos, acaban sufriendo alteraciones en sus estados de ánimo, llevándoles a pensar que la vida no es justa y finalmente causándoles depresión.

Algo sobre lo que, precisamente,  versa el corto What’s on your mind?  “¿Qué estás pensando?”, dirigido por Shaun Higton y presentado en el pasado festival de Cannes. Un vídeo impactante  que  nos muestra perfectamente cómo funciona nuestra sociedad de las falsas apariencias, la cual  nos presiona y alienta a perseguir quimeras en busca de una felicidad cada vez más inalcanzable en este mundo. Y así nos va.

Preferimos seguir enfrascados dentro de una pantalla de la que ni podemos ni sabemos salir. Nos sentimos más solos que nunca y más necesitados de la aceptación del otro, sin embargo,  intentamos negarlo. Disfrazamos el miedo y el hastío con cientos de fotos, selfies, estados y frases hechas, y  después nos regocijamos frente a los likes y nos sentimos satisfechos. Nos empeñamos en vivir en un mundo donde quizás baste con recibir la dosis de narcisismo necesaria para soportar el día de hoy pero no el de mañana. En definitiva, hemos preferido sacrificar ser felices de verdad  por simplemente parecerlo.

Vía| ABCCómo dejar de estar quemado, Faro de Vigo, Revistasaludcoomeva

Más información | Terapias efectivas contra la depresión, El diario, Vanguardia,

Vídeo| Youtube

Imágenes | Kostleige, reconectarse

 

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