Economía y Empresa 


Fases del proceso de selección para la industria financiera (I)

El primer paso que los potenciales candidatos deben dar es la búsqueda ofertas de trabajo. Hay que dirigirse a las empresas, comienza la búsqueda y para ello lo más importante es darse a conocer: mostrar las capacidades, cualidades, gustos y preferencias.

Hay que prepararse para venderse a uno mismo de la mejor manera posible, para que las empresas aprecien que esa persona tiene que ser la que finalmente contraten y no otra. Gran parte del modelo financiero es muy tradicional y el proceso de selección no lo es menos, tanto para puestos de analista o posición de asociado y con independencia de a qué área del sector se está aplicando. Lo que van a valorar los departamentos de recursos humanos a la hora de seleccionar a los potenciales candidatos es su entusiasmo por la profesión en general y de la empresa a la que se aplica en particular, apoyado por hechos sólidos, su deseo de trabajar duro y aceptar nuevos retos, su confianza en su capacidad para aprender de sus errores inevitables de novato, su capacidad y deseo de hacer malabares con múltiples proyectos complejos de forma simultánea y su actitud y capacidad para poder llevar todo esto a cabo.

Teniendo todo esto en cuenta y sabiendo así lo que las empresas están buscando en sus candidatos, comienza la primera fase del proceso, que consiste en realizar aplicaciones a las ofertas que las entidades brindan para puestos de trabajo, tanto de trabajo estable como becas para prácticas. Estas últimas son una gran oportunidad para los candidatos más jóvenes que están cursando los últimos años de sus estudios, pues estas empresas ofrecen becas que suponen un trampolín hacia un futuro contrato de trabajo indefinido, siempre que se realicen las prácticas de manera satisfactoria y los puestos directivos aprecien cualidades adecuadas en el becario. Además de ello, supone una oportunidad inmejorable para adquirir experiencia profesional, así como una formación intensiva que probablemente no se podría conseguir de otra manera.

Los candidatos tienen que realizar un estudio, una prospección de mercado, adquiriendo información sobre las diferentes entidades. La industria financiera está compuesta por una gran cantidad de bancos y entidades de todos los tipos, nacionales e internacionales, de banca privada, de inversión, comercial, seguros, etc. Será tarea de los candidatos estudiar la posición de cada uno de ellos y decidir qué formato de negocio se adapta mejor a sus gustos y capacidades.

Una vez realizadas estas averiguaciones, los candidatos tienen que valorar sus necesidades y su disposición, pues las plazas ofertadas por los bancos son de varios tipos, ya sean prácticas, summer internships, o trabajo a jornada parcial o completa. Delimitadas sus posibilidades, el candidato aplicará a los puestos ofertados que se ajusten a sus deseos.

Aunque esto parece una tarea sencilla, en realidad resulta complicado identificar qué tipos de puestos de trabajo se van a ajustar al perfil de cada candidato, bien porque al principio resulta complicado delimitar un perfil debido a la falta de experiencia laboral, bien porque no se dispone de la información suficiente de las diferentes entidades. Ante estos contratiempos, los candidatos optarán por aplicar a todas los puestos de trabajo que se ofrezcan.

Tras estas informaciones, cabe destacar que lo extraño se trata de que un candidato se decida específicamente por un puesto concreto en una entidad determinada. La realidad es que todas estas entidades presentan características muy similares y normalmente no existen grandes preferencias de unas sobre otras, más allá del área de actividad, de los móviles económicos o de que algunas tengan un cierto prestigio superior.

Por tanto, en las épocas de reclutamiento, resulta corriente que los candidatos que están buscando un puesto de trabajo de forma ferviente opten por aplicar a varios puestos de entidades diferentes, con la esperanza de que algunas de ellas, incluso varias, les ofrezcan el puesto.

Las empresas son las que se benefician del trabajo de los nuevos candidatos que contraten y, en cierto modo, desearán que los mejor cualificados terminen trabajando para ellas y no para la competencia. Por ello, la tarea de las aplicaciones resulta sencilla para los futuros candidatos, ya que las empresas se acercan a ellos de muchas formas.

El proceso más selectivo y más detallado es el que realizan los bancos de inversión. Todas las entidades financieras tienen sus procesos diseñados, pero la rama de la banca de inversión es la que realiza unos procesos más arduos. El motivo es sencillo de entender, ya que se trata probablemente de una de las ramas más llamativas de la industria financiera, en el que el ritmo y la actividad son frenéticos y resultan motivadores para los futuros candidatos. Por ello, existe mucha competitividad y las empresas desean seleccionar a los mejores, de ahí el gran entramado de sus procesos de selección. De esta manera, en las líneas siguientes se expondrán los principales tintes de estos procesos.

Es cierto que existen otras formas de proceder a la hora de aplicar a un puesto de trabajo en  esta industria, pero las “fuentes de alimento” más importantes  para la mayoría de los bancos de inversión son los programas “undergraduate” y MBA (Master of Business Administration) realizados en las principales universidades de todo el mundo. El perfil que estas empresas buscan es el de los jóvenes recién licenciados, con grandes motivaciones y capacidad de aprendizaje, por lo que las universidades resultan unas instituciones muy rentables para sus objetivos.

En los años de bonanza económica, Goldman Sachs, Merrill Lynch, Morgan Stanley y los demás bancos registraron los resultados de cientos de candidatos de estos programas. Básicamente, el transcurso de recruiting en los campus universitarios sigue un proceso relativamente estructurado. Además, no hay grandes diferencias entre los realizados por las diferentes firmas, muchas de las cuales realizan sus procesos en el mismo campus de forma seguida, en una rápida sucesión. Si bien las empresas ocasionalmente pueden hacer excepciones, la mayoría recibe el grueso de su masa de candidatos universitarios a través de estos procesos.

RELACIONADOS