Salud y Deporte 


Falsos mitos del ejercicio físico

Muchas veces nos planteamos si todo lo que vemos o hacemos respecto al ejercicio, lo estamos ejecutando de la mejor manera posible.

Es probable que muchos caigamos en el error de seguir indicaciones sin tener conocimiento de lo que practicamos, ya que nos fiamos de nuestros instructores o en su defecto de las fuentes de internet. Esto no quiere decir que ahora no nos fiemos de nadie, sino que tratándose de nuestros cuerpos, contrastemos esa descargainformación con algunos profesionales.

Su peligro radica en que los efectos nocivos que producen a corto y largo plazo, desembocan en prácticas o conductas peligrosas para nuestra salud.

A continuación veamos algunos de esos mitos:

“Sudar adelgaza”

El sudor es un mecanismo automático de protección contra la temperatura exterior. Efectivamente, cuando se suda se pierde peso. Pero se recupera inmediatamente, al reponer los líquidos (imprescindibles para la salud y el rendimiento) que se han perdido con la sudoración. Forzar la sudoración, afecta al correcto estado de hidratación y hace peligrar tu salud, pero no se pierde ni un gramo de grasa.

“Hay que hacer ejercicio al menos 45 minutos para quemar grasa”

Uno de los mitos que hoy en día tienen más predicamento pero que, afortunadamente, se va superando poco a poco. Eso sí, la explicación es compleja. Cuando haces ejercicio siempre quemas grasa. Siempre. Pero también glucógeno, la primera gasolina que usan nuestros músculos. Sin embargo, es más una cuestión de porcentajes entre glucógeno/grasa…

El cuerpo ‘arranca’ quemando glucógeno (que proviene de los hidratos de carbono), por encima de la grasa, en una proporción de 90-10 aproximadamente. Sin embargo, con el paso de los minutos, las reservas de glucógeno se van agotando (de hecho son bastante limitadas) y el cuerpo comienza a extraer cada vez más energía de tu grasa almacenada. Pero, cómo es más difícil descomponer las moléculas de la grasa, comienza a aparecer la fatiga y hasta el catabolismo muscular (destrucción del músculo). Es por eso que no podemos aguantar un ejercicio de alta intensidad más que unos cuantos segundos…

Al final, cuanto más tiempo estemos entrenando, más aumentará la proporción de grasa utilizada (a partir de la hora puede rondar el 90%). Sin embargo, más cansados estaremos y entrenaremos a una menor intensidad. Se trata pues de hallar un equilibrio. Si hacemos ejercicio físico con frecuencia y a una intensidad media-alta, nuestro metabolismo se activará y seremos capaces de quemar calorías y oxidar grasa hasta 24 horas después. Por eso hoy en día la tendencia está en realizar entrenamiento tipo HIIT (ejercicio a intervalos de alta intensidad), con sesiones de menos de una hora, pero más exigentes.

“Hacer deporte por la mañana te hace perder más calorías”.
Quemamos exactamente el mismo número de calorías a las 5 de la mañana y a las 5 de la tarde; es más, el rendimiento físico suele verse reducido por la mañana porque la temperatura corporal está en su momento más bajo y los niveles de vitalidad también. No obstante hacer ejercicios por la mañana después de un desayuno ligero (como una pieza de fruta y agua) nos da mucha energía para el resto del día y además nos hace quemar más grasa, puesto que el estómago está vacío y nuestro cuerpo utiliza nuestras reservas para conseguir la energía que necesita.

“¿Las agujetas desaparecen bebiendo agua con azúcar?”
Es otro falso mito. Según explicaba Udermann a MUY Interesante, “las agujetas que aparecen después de hacer deporte se deben a un daño muscular a nivel microscópico, y no a la formación del ácido láctico, como mucha gente cree; por lo tanto, tampoco es cierto que desaparezcan bebiendo agua con azúcar”. Según ha comprobado el investigador, solo hay dos cosas que parecen prevenir mínimamente las agujetas: los estiramientos suaves y practicar actividad física ligera tras un ejercicio intenso, por ejemplo dando un paseo.

“El atletismo es el ejercicio más completo”

Es la natación, la cual trabaja más de dos tercios de todos los músculos del cuerpo y fortalece el sistema cardio-pulmonar.

“Evitar agua durante el ejercicio porque produce flato”

Se produce por la falta de oxígeno y fatiga de los músculos respiratorios. No se debe dejar de beber agua mientras entrenamos porque nuestro cuerpo lo necesita para estar hidratado, reponer minerales y funcionar correctamente. Eso sí, como en la mayoría de los casos el exceso no es saludable.

“Las agujetas son buenas y desaparecen con agua con azúcar”

¿Cómo? Si tu músculo no está acostumbrado a un esfuerzo, lo normal es que se queje ¿Tú no lo harías?. Si tienes agujetas dolorosas, es que algo has hecho mal el día anterior en tu entrenamiento. Las agujetas son roturas fibrilares a nivel microscópico que aparecen cuando hemos hecho un ejercicio físico mayor del que estamos acostumbrados. El otro mito, el del ácido láctico, también hay que desterrarlo. Olvídate del agua con azúcar y opta por estiramientos ligeros y un paseo suave para reducirlas.

“Estirar siempre es bueno”.
Hay que hacerlo en el momento adecuado, y de la forma correcta. Lo que sí se puede afirmar en resumen es: que no se debe estirar en frío, no se debe forzar, ni llegar al dolor, mantener la respiración relajada, mejor sin rebote, y evitar los músculos muy doloridos.

“Cuanto más ejercicio, mejor”
El ejercicio y la actividad física en general es positiva para nuestra salud siempre que se realice dentro de los parámetros saludables, con la frecuencia, intensidad y duración razonables, con los periodos de descanso y recuperación necesarios, pues las consecuencias de ir más allá del límite pueden ser muy perjudiciales.

“Es suficiente con un día por semana de ejercicio intensivo”

Es un hecho científicamente comprobado que los efectos de una sesión de ejercicio desaparecen al cabo de pocos días. Además, las sesiones intensivas pero muy espaciadas entre sí son estresantes para el organismo y, a menudo, ocasionan traumatismos que conducen a contracturas y tendinitis. El ritmo ideal: de 20 a 30 minutos de actividad física al día. Para obtener una mejora notable de la forma física, serían necesarios 
60 minutos, al menos 3 ó 4 veces por semana, durante varias semanas seguidas.

 

Como todo en esta vida, no hay cosas buenas o malas, hay cosas bien EJECUTADAS o mal EJECUTADAS.

 

Vía|“Muy interesante”

Vídeo| “Youtube”

Imagen|“Google”

En QAH| “La medicina del siglo XXI”, “Beber agua produce flato”

RELACIONADOS