Economía y Empresa, Finanzas 


Factura simplificada: la evolución del tique

A principios del año pasado entró en vigor el nuevo reglamento de facturación, aprobado en el Real Decreto 1619/012. El aspecto más importante de la nueva normativa es el mayor protagonismo que se le otorga a la factura simplificada, que pasa a sustituir al tique como documento justificativo de un gasto a efectos fiscales.

La factura simplifica es, básicamente, un documento que sirve como comprobante de pago, aunque para ello debe contener los siguientes datos obligatorios:

  • Datos básicos del expedidor de la factura: nombre y apellidos, NIF/CIF y razón o domicilio fiscal.
  • Identificación de los bienes entregados o servicios prestados.
  • Importe total a pagar,
  • Tipo impositivo de IVA, siendo válida la expresión «IVA incluido».
  • Fecha de expedición de la factura y número de serie identificativo.

La nueva normativa supone un importante impulso y potenciación de la factura simplificada puesto no solo es totalmente legal a efectos tributarios (desgravación, requerimientos de la Agencia Tributaria), sino que también es válida para efectuar una reclamación a terceros.

Conviene aclarar que si se quiere utilizar la factura simplificada para la deducción del IVA es necesario que contenga también el desglose del IVA y los datos identificativos del receptor, que no son datos obligatorios para este documento.

La principal diferencia entre la factura simplificada y la convencional o completa es que esta última siempre contiene una serie de datos complementarios como los datos identificativos del receptor y el IVA desglosado. De cualquier modo, aunque no sea obligatorio, la factura simplificad también puede incluir más datos complementarios.

tiques

©iStock.com/Elenathewise

Existen algunas limitaciones en la emisión de la factura simplificada que hacen referencia básicamente al importe máximo a facturar. De manera sintética, los requisitos son los siguientes:

  • Como norma general, la factura simplificada únicamente puede emitirse si el importe no excede de 400 €.
  • Además, el importe máximo se amplía a 3.000 € en ciertas operaciones o actividades económicas, como por ejemplo:
    • Ventas al por menor.
    • Ventas o servicios a domicilio.
    • Transportes de personas y sus equipajes.
    • Transporte sanitario
    • Servicios de hostelería y restauración.
    • Salas de baile y discotecas.
    • Servicios de peluquería y tratamientos estéticos.
    • Instalaciones deportivas.
    • Aparcamiento y estacionamiento de vehículos.
    • Revelado de fotografías.
    • Alquiler de películas.
    • Servicios de tintorería y lavandería
    • Autopista de peaje.

Uno de los colectivos profesionales más beneficiados por la nueva factura simplificada es el de los autónomos, a los que se les libera de una mayor complejidad y carga administrativa, facilitando que pueda ejercer su derecho de desgravarse el IVA de las pequeñas operaciones relacionados con su actividad laboral.

La nueva normativa ha convertido la factura simplificada en un documento justificativo con un mayor nivel de formalidad que el clásico tique, ya que puede utilizarse frente a terceros y con validez legal en la mayoría de operaciones o requerimientos de carácter tributario. Esto provoca que el concepto de tique esté cayendo en desuso hacia su evolución o sustitución por este tipo de factura.

Vía| Captio: Del ticket a la factura simplificada para deducir el IVA

Más información| Nuevo Reglamento de Facturación

Imagen| istockphoto,com

En QAH| ¿Es el momento de ser emprendedor? X – Factura simplificada

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