Coaching y Desarrollo Personal 


Expresar lo que sentimos

 

No estamos acostumbrados a expresar lo que sentimos, o más bien, no estamos acostumbrados a reconocer nuestros sentimientos.

Sentimientos

Aprendamos a distinguir nuestros sentimientos para saber gestionarlos

Cuando estamos en la cola del banco, que parece que se ha parado y no avanza, solemos pensar:” el de la ventanilla es un inútil, no sabe ni hacer la O con un canuto”, o “es que el señor no se entera de nada, el cajero se lo ha repetido 1000 veces y el hombre no se ha enterado aún”. Quizás sea más interesante saber cuáles son nuestros sentimientos: quizás estemos disgustados porque vamos a llegar tarde a una cita, o porque el escaso tiempo que tenemos se nos va en una cola. Si somos conscientes de cuáles son nuestras necesidades y no las confundimos, podremos satisfacerlas. Quizás podemos aprovechar ese tiempo que “perdemos” en la cola; podemos aprovechar para relajarnos un poco del ajetreo diario, desconectar del estrés de la jornada o podemos hacer una llamada a ese amigo al que nunca conseguimos llamar. O quizás, si sabemos que las colas nos ponen nerviosos, podemos llevarnos un libro o el MP4 la próxima vez.

El sentimiento no es el enfado por hacer la cola. El enfado es solo un resultado de una serie de circunstancias. El sentimiento es otro y tenemos que descubrirlo.

Muchas veces los sentimientos nos los pueden provocar desde fuera, pero realmente, no lo provocan, sólo lo estimulan porque se están dando unas condiciones propicias para ello. Si somos conscientes de cuáles son esos sentimientos, sabremos gestionarlos de forma adecuada y podremos satisfacerlos.

Generalmente no se nos enseña a identificar nuestras necesidades: “hijo, come para que mamá esté contenta”, “hijo, estudia mucho y me harás muy feliz”. Nuestras necesidades no dependen de los sentimientos de los demás. Son nuestras necesidades, nuestros sentimientos, tenemos que hacer un esfuerzo por saber identificarlos y ponerles nombre. necesidad

Los sentimientos no son buenos ni malos, no podemos juzgarlos, sólo representan una necesidad que debemos conocer. La ignorancia no es una buena aliada, en ningún campo. Y tratar de esconder o no reconocer nuestros sentimientos juega en contra nuestro.

Quizás no sepamos identificarlos, no pasa nada, hay muchas herramientas para ello, nos pueden echar una mano desde fuera, podemos dedicar un tiempo para ser más conscientes de ellos.

Recuerdo hace unos días que mi hijo mayor ya estaba en la cama y me llamó: ” Mamá… quiero agua”, a los 5 minutos volvió a decirme “mamá… se cayó el cojín”, a los 3 minutos, mientras yo me empezaba a enfadar, otra vez me dice” Mamá, agua”… y de pronto: ” mamá… es que no sé que quiero…” me acerqué a su habitación y le dije, ¿querrás unos besos y unos abrazos?” Y me dijo: creo que sí. Se los dí. Y se durmió. No supo identificar su necesidad de un abrazo, buscaba mi contacto a través del agua y los cojines pero no lo identificaba como tal. A veces, también hay que dejarse ayudar.

 

Imagen| Éxito, motivación y superación personal,  Luis Flores

Mas información| Generando Talento

Vídeo| Youtube: Get Service

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