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Expatriados I

Los expatriados son aquellos que teniendo sus relaciones personales, familiares y profesionales básicas en un país, se desplazan para realizar su actividad profesional en otro país en el que deben desarrollar de manera estable su vida personal, familiar y social, para regresar después de un período de tiempo relativamente largo, a su país de origen.
Cada vez son más las empresas españolas que internacionalizan sus actividades, no sólo exportando sus productos sino estableciendo redes de distribución propias en el extranjero o abriendo sucursales o filiales.  Una de las primeras consecuencias de este proceso de apertura al exterior de dichas empresas es el desplazamiento de trabajadores españoles al extranjero, surgiendo entonces la necesidad de conocer con detalle cuáles son las implicaciones legales para que este desplazamiento no implique problemas posteriores para la propia empresa o los trabajadores desplazados.

Saber todas estas implicaciones también permitirá un mayor conocimiento de las posibilidades existentes al respecto, por lo que la empresa española podrá diseñar una política propia al respecto, que incentive el desplazamiento de sus trabajadores al extranjero.

Es importante destacar que la legislación española prevé que será de aplicación, en todo caso, la normativa laboral española a los trabajadores contratados en España, por empresas españolas, para prestar sus servicios en el extranjero.

El desplazamiento de dicho trabajador al extranjero puede ser fruto de la decisión unilateral del empresario o puede ser fruto de un pacto, siendo esto lo más habitual. Si se examina el contenido del Estatuto de los Trabajadores se podrá comprobar que, a pesar de las continuas reformas que lo han afectado, dista su articulado de estar preparado para dar una respuesta convincente a la movilidad geográfica transnacional. El único artículo que regula la movilidad geográfica, y no precisamente la que va más allá de nuestras fronteras, es el art. 40. Tampoco los convenios colectivos suelen prever este supuesto de hecho, que hoy en día suele afectar a trabajadores con un alto grado de especialización o a directivos, y menos a trabajadores sin formación como ocurría en el pasado.expatriados

Por tales razones y otras (como es la oportunidad  de promocionar profesionalmente al trabajador), lo más habitual es que empresa y trabajador pacten el desplazamiento temporal. Dicho pacto suele recoger datos como el salario mientras dura el desplazamiento, la compensación de gastos (por ejemplo, los del traslado de la familia), la contratación de eventuales seguros privados, las condiciones de repatriación, el Derecho aplicable al desplazamiento, etc.

El trabajador desplazado al extranjero tributa en el país de destino por lo que se denomina “obligación real” y en su país de origen por “obligación personal”: es el fenómeno conocido como doble imposición internacional o dicho de otro modo, que el trabajador deberá pagar impuestos dos veces, una vez en el país de destino – por los salarios percibidos allí – y por segunda vez en el país de origen por la totalidad de sus rentas e ingresos obtenidos.

Para solventar, al menos parcialmente esta situación, los distintos Estados han suscrito Convenios Internacionales para evitar la doble imposición. Estos Convenios pretenden evitar la doble imposición y, en el supuesto que nos ocupa, permitir la deducción en España de los impuestos pagados en el Extranjero.

Desde el punto de vista de la SS, se suele diferenciar entre los desplazamientos a países de la Unión Europea y los desplazamientos a países extracomunitarios. Téngase en cuenta que en el Derecho de la SS rige el principio de territorialidad, lo que significa que como regla general se debe estar en alta y cotizar en el país donde se prestan los servicios. La excepción nos la brinda el Derecho Internacional. En el caso de un desplazamiento a un país de la Unión Europea, la empresa se puede acoger a los Reglamentos Comunitarios en materia de SS. Dicha normativa europea permite que si se solicita, el trabajador pueda seguir de alta y cotizando en España cuando es desplazado temporalmente a los países dela Unión, Suiza o los que forman el denominado Espacio Económico Europeo (Islandia, Liechtenstein y Noruega). Por el contrario, si el desplazamiento se lleva a cabo a un país extracomunitario habrá que analizar si España ha suscrito algún convenio internacional en la materia.

Vía |wikirrhh;agmabogados

Más información|asociacion-eurojuris

En QAH |Los expatriados no tienen que pagar IRPF hasta un límite de 60.100

Imagen|oresybrian

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