Economía y Empresa 


Expansión monetaria y Revolución Francesa

La Revolución Francesa marcó el fin del Antiguo Régimen, y supuso el avance desde la monarquía absolutista y el feudalismo hacia el gobierno liberal de la burguesía y el pueblo. Sin embargo, la Primera República duró solo diez años, desde su proclamación por la Asamblea Nacional en 1789 hasta el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte en 1799.

Revolución Francesa

La libertad guiando al pueblo

Los historiadores han mantenido múltiples justificaciones políticas y sociales para explicar la fugacidad de la Primera República Francesa. Lo cierto es que la verdadera razón fue más bien la profunda crisis económica en la que se encontraba Francia cuando Napoleón decidió asaltar el poder.

¿Cómo puede ser que un país próspero y rico durante el S. XVIII, y que quizá fuese la gran potencia mundial de la época, cayese en la más absoluta pobreza en solo unos años? Pues bien, al inicio de la Primera República el Estado mantenía una deuda pública que se cuantificó por la Asamblea Nacional en 170 millones de libras, y que no podía atenderse con los ingresos corrientes. Pese a la oposición de unos pocos dirigentes, entre ellos el Ministro de Finanzas, que veían en la expansión crediticia una solución peligrosa, la Asamblea acabó aprobando en 1790 la emisión de 400 millones de libras, destinados a paliar la deuda estatal y a inyectar el resto en la economía nacional para reactivarla.

Puesto que en aquella época apenas se aceptaba el dinero fiduciario, la emisión de esta moneda tenía como subyacente bienes reales. Concretamente el patrimonio embargado por la República a la Iglesia, unos bienes valorados entre 2.000 y 3.000 millones de libras. Y como toda expansión monetaria en su inicio, produjo efectos que podrían calificarse de exitosos, pues la economía pronto se reactivó y se incrementó sobremanera la demanda, sobre todo de los grupos que se vieron más favorecidos por parte de la nueva moneda.

Pero en solo seis meses el Estado se había gastado toda la nueva emisión, y decidió volver a emitir moneda, para mantener el ritmo de la economía. Unos meses después se realizó una tercera emisión, después una cuarta, y así continuaron durante unos años. Si al principio la nueva moneda representaba solo en torno a un 13 % del mayor valor del subyacente que la garantizaba  (400 sobre 3.000) en solo unos años el valor de la nueva moneda ya copa el 100 % del valor del subyacente.

napoleonY es que cuándo se “dopa” la economía con una expansión monetaria, se crea un crecimiento ficticio que tiende a derivar en sobrevaloraciones de los bienes, como la burbuja inmobiliaria que vivimos hace solo unos años. Y la única manera de que no explote es volver a introducir dinero en el sistema. Pero no obstante el mercado tiende a crear distintos efectos económicos que siempre acaban “pinchando” la burbuja y llevando a la economía a un período de recesión.

El caso es que en Francia la inflación se disparó enormemente, subiendo de manera desmedida el precio de las materias primas y los bienes reales, hasta el punto de que los precios del pan, la leche o la fruta eran inasumibles para la mayor parte del pueblo, creando hambre y miseria por doquier.

Finalmente, esta nefasta situación económica fue lo que llevó a Napoleón a dar un golpe de Estado, declarar una nueva constitución que lo convertía en Primer Cónsul y acabar con el régimen de la República, con el objetivo de salvar de la miseria económica al pueblo. Cuándo Napoleón ascendió al poder declaró “Pagaré al contado, o no pagaré”, haciendo ver que era consciente de que la crítica situación era resultado de las expansiones crediticias de la República.

Vía | Retorno al Patrón OroEstímulos.Blog Big Data

Más Información | Austrian Business Cycle Theory  Revolución Francesa

Imágenes | Wikipedia  Wikipedia

 

 

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