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¿Existe la igualdad salarial en Europa?

La formación de la UE en 1993 con la entrada en vigor del “Tratado de la UE”, tiene su fortaleza en la “libre circulación de trabajadores”. Al mismo tiempo que se convierte en su propia debilidad, tras la ampliación en 2004 a los países del este europeos.

Los trabajadores desplazados a un país más potente, de otro de menor economía, ambos miembros de la UE, sufren  abusos por ser utilizados comomano de obra barata”. Se da entonces la situación de contratar a bajo precio  a los desplazados en busca de trabajo en otros países distintos al suyo y miembro de la UE

Las Directivas son actos legislativos que establecen objetivos a cumplir por todos los Estados miembros siendo competencia de cada uno de ellos elaborar sus propias leyes para alcanzar dichos objetivos. La Directiva europea sobre trabajadores intenta ordenar el mercado actual, al ser la UE un Mercado Único, con sus ventajas – para lo que se creó, y sus inconvenientes – daños colaterales de las consecuencias de su aplicación en la práctica. Se encuentra la Directiva 96/71/CE, en proceso de revisión actualmente y afecta entre otras cuestiones a la cuantía del salario,  que debe ser compatible con el Derecho Social Comunitario. Según el TJUE dicha compatibilidad supone el respeto a los requisitos establecidos en la Directiva 96/71/CE, sobre el desplazamiento de trabajadores efectuado en el marco de una prestación de servicio.

La Directiva garantiza un conjunto de derechos básicos, como es el salario mínimo, a los trabajadores desplazados, conforme a la regulación del Estado miembro de acogida en el que realizan la prestación. Esto no significa que se cumplan, necesariamente, una remuneración igual ni las mismas condiciones que las establecidas para los trabajadores no desplazados, produciendo importantes diferencias en relación a las disfrutadas por los trabajadores locales. Las distintas condiciones laborales y salariales han provocado el recurso al desplazamiento de trabajadores con el ánimo de competir, distorsionando la igualdad entre las condiciones de las empresas y provocando situaciones sociales y económicas de desigualdad entre los trabajadores. Añadir la precariedad laboral,  y las altas tasas de desempleo, generadas por la crisis global padecida.

La situación tiene origen con la integración de nuevos socios en la UE, más pobres que los que ya la formaban. Consecuencia de este choque fueron los graves movimientos de rechazo xenófobos y antieuropeos.

Debido a que la figura más destacada que se dio en este lance,  fue la del fontanero llegado de Polonia, tomó ese nombre y así es como se le conoce al hecho: “Síndrome del fontanero polaco”.

La libre circulación de trabajadores en la UE, a partir de ese punto de inflexión,  multiplicó el número de trabajadores extranjeros desplazados legalmente ( sin incluir a los no declarados legalmente por las empresas contratantes) A pesar de no alcanzar una cifra muy elevada a nivel de estadística, socialmente perjudicó a los trabajadores del propio país. En algunos Estados miembros no influyó tanto por tener menor tasa de desempleo.

El “Dumping Social” apareció. Se trata de prácticas ilegales, donde se ofrecen productos o servicios a menor costo debilitando la competencia del mercado y ocasionando socialmente un perjuicio y malestar general. Los sindicatos se vieron amenazados, así como gran parte de la sociedad.

Los 28 Estados miembros acuerdan mantener el principio de libertad de circulación. Pero  tras la experiencia creen conveniente establecer unos límites y así declaran:

1)Ilegal recibir salario menor a un trabajador desplazado que a uno local. Aún siendo eventual el trabajo a realizar.

2)Mantener la cotización del país de origen 1 año, ampliado 6 meses. Tras el plazo, volver al país de origen de la empresa contratada, o bien cotizar en el país de desplazamiento.

La Reforma establece un largo período de 4 años por lo que no afectará a los trabajadores desplazados actualmente en estados miembros distintos a los suyos de origen.

Añadir la llamada “brecha salarial” donde las mujeres cobran menos salario por el mismo desempeño de funciones, que los hombres. Estableciendo dicha “brecha” una diferencia entre el salario bruto medio  a la hora, entre ambos géneros y que alcanza a los 28 Estados miembros. El “Día Europeo por la Igualdad Salarial” se celebra esta semana, para concienciar de la situación vivida por la mujeres trabajadoras europeas respecto a menor remuneración al mismo nivel que los compañeros hombres. Aunque los Eº miembros la han reducido, persiste un alto porcentaje, algo a tener en cuenta para solventar lo antes posible, lográndose la igualdad salarial también en esta parcela social.

 

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