Coaching y Desarrollo Personal 


Evita un verano insulso

El verano. Sube la temperatura y el ritmo incesante del día a día comienza a detenerse lentamente. Pasamos más tiempo paseando por la calle y el consumo de helados se dispara… al igual que otros consumos no tan sabrosos, como el de aire acondicionado. Algo cambia en nuestra cabeza y aparece una luz al final del túnel: vacaciones. Cada día que pasa, nos acerca más a ese momento que nos permitirá romper la rutina.

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Pero, ¿quién no ha experimentado unas vacaciones insulsas alguna vez? De esas en las que echas la vista a atrás y una semana parece apenas un par de días. De esas en las que nos vemos arrastrados, de muy buena gana eso sí, por distintos acontecimientos veraniegos como comidas familiares, salidas con amigos y largos días de playa o piscina. De repente nuestras vacaciones están terminando y aunque lo hemos pasado bien, hemos dejado muchas cosas en el tintero. Súbitamente durante los últimos días, o incluso a algunas personas les ocurre durante las últimas horas, decenas de ideas nos vienen a la cabeza: todas las cosas que queríamos hacer y para las que no encontramos tiempo.

Entonces, durante los primeros días de trabajo, al ver las noticias o leer el periódico nos identificamos con algo: las típicas historias sobre la depresión post-vacacional.

¿Qué podemos hacer para prevenir este sentimiento de desdicha? Ya seas de los que prefieren unas vacaciones activas y opten por explorar un nuevo país, o de los que eligen unas vacaciones más relajantes y buscan un destino de playa y restaurante, puedes aprovechar estas ideas para llenar de significado tus vacaciones y no dejar de hacer esas cosas que consideras importantes.

1.- Toma conciencia de que el tiempo es limitado. Asumir que las vacaciones son un periodo de tiempo relativamente corto nos ayudará a comprometernos con aquello que hagamos y a dejar de considerar otras opciones. Un estudio realizado por el psicólogo de la Universidad de Harvard, Dan Gilbert, demostró que aquellas personas que elegían una alternativa y no consideraban la posibilidad cambiar su elección eran significativamente más felices que aquellas que tras elegir, seguían valorando la posibilidad de cambiar su elección. Es lo que denominó “felicidad sintética”, ya que la alternativa escogida se revalorizaba de forma automática tras hacer una elección definitiva.

2.- Reduce el número de elecciones a realizar. Durante el año es normal postergar algunas actividades. Como ese libro tan interesante que lleva meses en nuestra mesita de noche o descargado en nuestro Reader, o como aquella película que no pudimos ver cuando estaba en el cine… sin embargo, tener demasiadas opciones puede llevarnos a la parálisis, la incertidumbre y al malestar. Como demostró en su investigación Barry Schwart, profesor del Swathmore College, la insatisfacción ha aumentado en los últimos años como consecuencia del incremento de las alternativas disponibles. La abundancia de información a veces genera tanta incertidumbre que nunca llegamos a sentimos seguros de haber tomado la decisión correcta. Puedes ver su charla “La paradoja de la elección” en TEDxTalks o leer un artículo sobre ella en QuéAprendemosHoy.

161HEn cualquier caso, es bueno que nos respondamos la siguiente pregunta: ¿qué es lo que más me apetece hacer de todas las cosas que tengo pendientes? Una vez tengamos una idea más o menos clara, podremos establecer prioridades en función del tiempo del que dispongamos. Es obvio que no es lo mismo tener una semana de vacaciones, que un mes.

3.- Invierte tiempo en personas importantes para ti. No se trata de compartir un espacio físico con alguien, sino de invertir tiempo de calidad en otras personas. De conectar con ellas. Con relativa frecuencia nuestras relaciones personales son rápidas y superficiales. En nuestro día a día disponemos de un tiempo demasiado limitado para tener “conversaciones importantes” o lo invertimos en actividades que nos permiten desconectar de la rutina. De acuerdo con el modelo de Hill sobre afiliación, uno de los motivos principales por el que las personas se relacionan es la búsqueda de apoyo emocional. Además, son numerosos los estudios en los que se demuestra que las personas que consideran tener una sólida red de apoyo social experimentan una autoestima más elevada y son menos vulnerables a las críticas o acontecimientos negativos. Si aprovechas las vacaciones para retomar el contacto con alguien importante y pasar tiempo con los tuyos, te sorprenderán los beneficios que obtendrás a largo plazo.

En resumen, si quieres exprimir al máximo tus vacaciones hagas lo que hagas:

Toma conciencia del tiempo que tienes disponible, escoge aquellas cosas que quieres hacer por encima de las demás y dedica tiempo a personas importantes. No te conformes solo con un verano divertido. Llénalo de experiencias que te hagan crecer personalmente y crea recuerdos que te ayuden a sonreír durante los momentos complicados del año. Aunque parezca una receta sencilla, no lo es. Requiere compromiso y disciplina, dos ingredientes que no se consiguen en ningún supermercado y especialmente difíciles de cultivar en los meses de julio y agosto.

¿Ya sabes cómo vas a pasar este verano?

Vía| Dan Gilbert, Barry Schwartz, Necesidad de Afiliación, modelo de Hill.

Imagen| gratisgraphy.com

En QAH|La paradoja de la elección

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