Especial II Guerra Mundial, Historia 


Europa, empieza la postguerra

8 de mayo de 1945. La bandera soviética ondea en lo alto del Reichstag. La guerra ha terminado, al menos en Europa. El ejercito nazi ha sucumbido. Los rusos han arrasado Berlín. 6 años de guerra contemplan el Viejo Continente. Se abre un nuevo período pero hoy toca radiografiar el germen de un nuevo período. Los resultados de la guerra serán nuestra primera preocupación, también mencionaremos la política y economía de postguerra, en última instancia, el devenir de una Europa diezmada centrarán parte de nuestra atención.

Tony Judt nos recuerda que en mayo de 1945 las únicas personas que no presentaban síntomas de cansancio eran los soldados de ocupación aliados. Europa agonizaba. No había nadie más en condiciones saludables, ni morales. Por allá donde pasó la guerra hubo una siembra de pobreza, miseria, desaliento y terror.

No empezaremos un discurso triunfalista sobre quien ganó la guerra. Comenzamos conociendo ¿qué país sufrió más perdidas humanas durante la II Guerra Mundial? La Unión Soviética, sin ninguna duda. 27 millones de almas rusas perecieron durante el conflicto (las ¾ partes eran hombres, de entre 15 y 45 años). 1.700 ciudades rusas quedaron arrasadas, igual que 70.000 aldeas. Cabe mencionar que la mayoría de las pérdidas de todos los combatientes fueron civiles. Respecto a la I Guerra Mundial (que murieron más soldados que civiles) hubo más bajas no militares en la mayoría de los países.

 Dresde, 1945

Dresde, 1945

El segundo territorio asolado por la guerra fue la ansiada Polonia, que arrasaron, al principio, durante y después del conflicto, unos y otros. Más de 5 millones de civiles polacos no sobrevivieron al final de la contienda (casi la mitad judíos). No debe sorprendernos que Alemania tuviera más muertos en la esfera militar que en la civil (3 millones frente a unos 2). Los residentes en Alemania empezaron a palpar el calor de la guerra a partir de 1944. Antes no afectaba el conflicto a sus vidas. Las muertes civiles de Bélgica y Países Bajos suponen el 90% de sus fallecidos totales. Un drama para los pequeños estados.

El sur también existe. En Yugoslavia, a los 300.000 soldados fallecidos se sumaron casi 2 millones de vidas civiles (más del 10% de la población). Por otra parte, casi medio millón de griegos perecieron en la II Guerra Mundial, ¿soldados? No, civiles. Soldados griegos unos 70.000. Una guerra empezada por militares la pagaron ciudadanos de a pie. Para terminar el recuerdo de víctimas, mencionaremos que en los años 1945-1947 una fuerte hambruna asoló Europa. Las malas cosechas produjeron millones de muertos. El invierno de 1946 fue de los más fríos que ser recuerda, según algunas fuentes.

Una devastación material nunca vista entonces se sumó a la pérdida de vidas. Ciudades importantes, como Caen, Hamburgo, Dresde, Varsovia o Leningrado tenían más ruinas que un yacimiento arqueológico. El Ejército Rojo borró del mapa Kiev y Minsk, la Wehrmacht Rotterdam o la industrial Coventry. A pesar de la dureza de los bombardeos sobre población civil, debemos celebrar que el centro histórico de Londres, Roma, Oxford y Praga entre otras ciudades distinguidas se respetó. No obstante, el 75% de los edificios de Berlín quedaron inutilizables en mayo de 1945. La capital alemana, juntamente con Leningrado (durante el conflicto) han sido una clara representación del infierno en la tierra. Las ciudades fueron campos de batalla de primer orden durante todo el conflicto.

Europa empieza una guerra para dominar el mundo en 1939, 6 años después termina el mundo sometiéndola. A nivel general, Europa queda dividida en Occidental y Oriental (telón de acero). La primera gira su mirada hacia Estados Unidos, la segunda queda en la órbita soviética. Más concretamente, Alemania queda totalmente subyugada a potencias extranjeras hasta 1991. Europa, dividida, desarmada, a partir de 1945 irá por dos caminos diferentes. Tal separación, en algunos lugares y aspectos, hoy en día aún sigue.

Añadimos el factor económico. El imperio del dólar aterriza definitivamente en la parte Occidental. Estados Unidos tenía el 75% de las reservas de oro al terminar la guerra, por lo tanto, Washington dicta las normas, los otros obedecen. El librecambismo norteamericano derrota al proteccionismo europeo. Los estímulos transatlánticos que llegan a Europa después de terminar el conflicto producen lo que Eric Hobsbawm llama “Edad de oro”, dicho período (1950-1975 aproximadamente) repercute en toda la economía europea occidental. Nunca ninguna área del mundo ha logrado una mayor tasa de desarrollo económico en la historia de la humanidad como la Europa de posguerra (Japón estuvo cerca, pero no es un conjunto de países, es uno solo, y un caso muy especial). Igualmente, la Europa oriental también crece mucho en dichas fechas.

Generales aliados en Berlín. La guerra ha terminado

Mariscales soviéticos y británicos en Berlín.  Julio de 1945

¿Ganan las democracias y pierde el totalitarismo? En la URSS (uno de los principales actores en el desenlace de la guerra) tienen hasta 1991 un gobierno totalitario. Tampoco dejaremos a un lado Grecia, Portugal y España que siguieron con dictaduras militares hasta 1974-1975. Los países no involucrados duermen mientras el camino del progreso y la modernización empieza en los años 50 en el resto del continente.

La democracia cristiana y la socialdemocracia se erigen como fuerzas políticas dominantes en el juego político europeo occidental. En Italia y Francia el Partido Comunista tiene altibajos pero nunca llega al poder. La democracia se asienta en Europa, con un Estado intervencionista y fuerte que crea un Estado de Bienestar jamás visto, y jamás superado.

Por primera vez en su historia, Europa no tiene que preocuparse excesivamente por el gasto militar. Estados Unidos actúa de escudo, de hermano mayor. Todo el progreso tecnológico, económico, industrial y, en definitiva, social que acaece en la llamada “Edad de Oro” viene por la designación del presupuesto en armamento a asuntos mucho más importantes, el nacimiento de la actual Europa, nuestra Europa.

Vía | FONTANA, J, Por el bien del imperio. Una historia del mundo desde 1945, Pasado&Presente, Barcelona, 2011; HOBSBAWM, E, Historia del siglo XX, Crítica, Buenos Aires, 1999; JUDT, T, Postguerra. Una historia de Europa desde 1945, Taurus, Madrid, 2006.

Imágenes| Dresde 1945; Mariscales soviéticos y británicos

En QAH| Especial 70 aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial

RELACIONADOS