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Europa, ¿al borde del abismo?

Hace un par de semanas, tuve la oportunidad de asistir a la presentación del libro L’Europe au bord du gouffre (Europa al borde del abismo) en el Instituto Francés de Madrid, a la que acudieron dos de sus autores, Henri Sterdyniak y Dominique Plihon, miembros del grupo Économistes atterrés, y dos economistas españoles, Juan Ignacio Bartolomé y Jorge Fabra Utray, que pertenecen al homólogo grupo creado en nuestro país: Economistas frente a la crisis.

Con este artículo me gustaría dejar abierto el debate que aquella tarde plantearon estos cuatro señores, economistas y profesionales del mundo académico y empresarial que consideran deficiente la manera en que la situación económica está siendo gestionada por los políticos de la Unión Europea, y que dedican gran parte de su tiempo y energía a proponer alternativas que consideran necesarias para dar una salida sostenible a la situación económica actual.

Punto de vista de los Économistes atterrés

Las líneas principales de su crítica se dibujan en torno a los siguientes asuntos.

– En primer lugar, al papel que juegan los mercados financieros en las políticas económicas que están siendo adoptadas. No son los mercados financieros, según este grupo de economistas, eficientes per se, y no se puede dejar, por tanto, a su merced, la financiación de los Estados europeos, que al haber renunciado a las políticas monetarias, deben acudir a ellos para la obtención de recursos, como única vía alternativa a la aplicación de medidas fiscales restrictivas.

– En segundo lugar, ponen también de manifiesto la desigualdad en los efectos que tienen las medidas adoptadas en el marco de la Unión Europea, y en particular en la Comunidad Económica Europea, al ser la situación de cada uno de los países que la integran, notablemente diferente. En concreto, al hablar del caso español (al que dedican un capítulo de su libro), estos Economistas aterrados plantean sus dudas, entre otros aspectos, acerca de la reducción del gasto público en nuestro país como solución a sus problemas, recordando la teoría ampliamente conocida acerca del efecto multiplicador del gasto. ¿Es realmente defendido por la Unión Europea el Modelo Social Europeo, cuando no se atiende a la situación concreta de cada Estado para la aplicación de las políticas económicas? ¿Son adecuadas las medidas de solvencia que hoy en día se aplican a los Estados, sin tener en cuenta que no pueden, ni deben, comportarse como las empresas privadas?…Estas son algunas de las preguntas que lanzan a la comunidad internacional y a las instituciones en las que pretenden influir los autores del libro y sus colegas de países vecinos de la Unión Europea.

Es un hecho que hay que replantear el funcionamiento de los mercados tal y como hoy lo conocemos; el ser humano no ha dejado de avanzar aprendiendo de los errores y aprovechando el conocimiento adquirido a través de la experiencia. Las dudas acerca del medio adoptado, a nivel europeo, para la solución de los problemas de España, han trascendido a los medios internacionales y nacionales, que sugieren un replanteamiento de las necesidades de nuestro país, y un menor intervencionismo supranacional (ver los artículos publicados por El Mundo, The Economist y The New York Times). De nuevo, el proyecto de integración europea es cuestionado. No debemos, sin embargo, despreciar los beneficios que éste tiene para el conjunto de la Unión Europea, y para España en particular. El equilibrio debería ser encontrado.

No pretendo, ni puedo, en el espacio de este artículo, hacer un análisis de las medidas adoptadas, y no adoptadas, ni de cuál sería la mejor opción entre todas las posibles. Únicamente pretendo dar a conocer una opinión más de las que existen, entre el colectivo de economistas académicos y profesionales, sobre las políticas económicas que están siendo adoptadas, y que puede llegar a ser tenido en cuenta a la hora de diseñar el mapa económico en España, en Europa, y en el resto del mundo.

 

Vía|L’Europe, au bord du gouffre (Editorial Pasos Perdidos)

Imagen|El punto de vista de los Economistas aterrados sobre la crisis

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