Patrimonio 


Eugeni Forcano, el fotógrafo que amaba la vida

”Salía a la calle, pero lo que me interesaba era la gente tal y como son, tal y como se expresan. La gente anónima es la que me ha interesado.”

Eugeni Forcano

En la noche del 22 al 23 de abril, cuando en España nos preparábamos para festejar el día grande de las letras, el emblemático fotógrafo catalán Eugeni Forcano fallecía en su hogar de Canet de Mar, su localidad natal, a los 92 años. Con su muerte se apagaba la estrella de uno de los grandes fotógrafos españoles del siglo XX, cuyos retratos en blanco y negro de las calles de Barcelona lo elevaron al olimpo de la fotografía nacional contemporánea.

Sus primeros pasos como fotógrafo los dio con la cámara de su madre bajo el brazo. No tenía formación, ni la necesitaba; él mismo declaraba que el sentimiento es el principal motor de sus instantáneas. ”Cuando disparo, me emociono”, dijo de sus fotografías irónicas e intimistas, que captan la vida cotidiana desde el punto de vista de un testigo invisible.

Comenzó a publicar sus fotografías a una edad tardía: tenía ya 34 años cuando ganó un concurso de la revista Destino y abandonó el negocio familiar, una empresa textil, para dedicarse por entero a su vocación. Permaneció en la publicación hasta 1974 y después dio el salto a otros medios, como Seix Barral, France Press y Dom. A pesar de que en 1949 se incorporó a la Asociación de Fotógrafos de Cataluña, Forcano no se casaba con nada ni con nadie: durante toda su vida rechazó adscribirse a ningún grupo, movimiento o tendencia.

Tuvo una estrecha relación con el escritor Josep Pla, a quien conoció a raíz de su labor en Destino. El literato escribió algunos textos para un reportaje de Forcano en los que aseguraba que sus obras ”tienen una fuerza de sugestión tan grande que no necesitan ningún comentario”.

En sus fotografías hay cabida para la inocencia infantil y la picardía de la juventud, para la tranquilidad de un rato de juegos y la tristeza de la muerte. Todas sus obras son robados, realizó muy pocos retratos y, a pesar de que llegó a experimentar con el color y el montaje fotográfico, sus fotografías más célebres son aquellas de la vida en Barcelona.

A pesar de su avanzada edad, Forcano estuvo activo hasta el final de su vida. Participó en la organización de la exposición que deja vigente en el Palau de Solterra, ”La vida atrapada al vuelo”, organizada por la Fundación Vila Casas. No es su única muestra destacada. En su trayectoria figura una gran antología organizada por el Instituto de Cultura de Barcelona que pudo verse en el Palacio de la Virreina en 2005. También destaca una retrospectiva itinerante, ”Atrapar la vida”, que se expuso en Madrid, Tarragona y Barcelona entre 2014 y 2016.

Sus fotografías le hicieron merecedor de numerosos premios, entre los que destaca el Premio Nacional de Fotografía, que le fue concedido en 2012. Actualmente, entre las instituciones que tienen obra suya figuran la Fundación Foto Colectania y el Archivo Fotográfico de Barcelona, al que donó 650 fotografías en 2009. Dos años después cedió otras 150 instantáneas a la Casa Museo Domènech y Montaner, en su localidad natal.

Su obra es comparable a la de otros destacados creadores españoles que marcaron un antes y un después en la práctica fotográfica de nuestro país durante el siglo pasado. Ramón Masats, Xavier Miserachs y Bartolomé Ros, los dos últimos ya desaparecidos, se cuentan entre ellos. Ahora se ha ido otro genio más.

Vía| Arteinformado
Más información| La voz de la imagen
Imagen| Niño en cementerio , Niñas jugando

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