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ETFs: Una industria en auge

En un mundo de bajo crecimiento y tipos de interés en mínimos históricos, cada punto básico de rentabilidad cuenta. En muchos casos, las comisiones cobradas por los fondos de inversión tradicionales no están justificadas por una mayor rentabilidad, por lo que el rendimiento del fondo y por tanto el dinero de los ahorradores se ven perjudicados. En este contexto, un activo que ofrece diversificación a un coste muy bajo resulta bastante atractivo. Es ahí donde entran en juego el ETF, un producto financiero que ha tenido una evolución crucial en los últimos años.

Un Exchange Traded Fund (ETF) o Fondo Cotizado es un producto de inversión que integra características tanto de las acciones que cotizan en bolsa como de los fondos de inversión. Los ETFs están indexados a un mercado o índice de referencia, es decir, que su objetivo es replicar el comportamiento de dicho índice. Esto se consigue mediante la compra de los valores que componen la cesta del índice en la misma proporción. Así mismo, un ETF se puede constituir con productos derivados (ETF sintético). Actualmente existen ETFs sobre prácticamente cualquier índice de renta variable o renta fija a nivel global, así como de materias primas o activos inmobiliarios.

¿Cuáles son las principales diferencias con respecto a un fondo de inversión?

A diferencia de un fondo de inversión, el cual se puede suscribir o reembolsar a un precio diario dado, el precio de un ETF oscila a lo largo del día, de acuerdo a los precios marcados por los distintos agentes de mercado, y que vendrán determinados por el valor del índice al que se replica. Por otra parte, las comisiones aplicadas a un ETF son más reducidas que las de un fondo de inversión debido a su mayor facilidad operativa (no hay un equipo de analistas detrás estudiando qué activos son más atractivos que otros, sino que simplemente se compran los componentes del índice). Por otro lado, si se quiere traspasar de un ETF a otro, esto conlleva la tributación de las plusvalías o minusvalías producidas, a diferencia de un fondo de inversión, que permite el diferimiento fiscal en caso de traspasos.

¿Y respecto a una acción?

Mientras que al comprar una acción el inversor está invirtiendo en una empresa específica, mediante la adquisición de un ETF se está invirtiendo en todas las empresas que componen el índice de referencia, por lo que el riesgo de la inversión es menor al tener una mayor diversificación de activos.

¿Cuánto ha crecido este mercado?

A continuación se muestra un gráfico en el que se representa la evolución del total de activos invertidos en ETFs existentes a nivel  global desde 2003 hasta 2015, expresados en billones de dólares:

Evolución del mercado de ETFs

¿Cuáles son los mayores proveedores de esta clase de activo?

La mayor distribuidora de ETFs, con diferencia, es iShares, plataforma de BlackRock. Las otras dos grandes empresas ofertantes de este producto son Vanguard y State Street Global Advisors. Entre las tres poseen el 70% de la cuota de mercado (datos de finales de diciembre de 2015).

¿Qué tipos de ETFs existen?

Existen distintas clases de ETFs, según la estrategia de inversión que siguen:

  • ETFs tradicionales: son los ETF por definición, que replican la evolución de un mercado o índice concreto. Por ejemplo, un ETF del Ibex-35.
  • ETFs smartbeta: este tipo de ETF se centra en determinadas características de los valores del índice que replica, como por ejemplo asignar mayor peso a aquellas acciones que ofrezcan una mayor rentabilidad por dividendo.
  • ETFs inversos: son aquellos que buscan tener un comportamiento contrario al índice al que hacen referencia. Es decir, si el Ibex-35 cae un 10%, un ETF inverso del Ibex subirá aproximadamente ese 10%.
  • ETFs apalancados: esta clase de ETF replica un determinado índice en una proporción determinada. Lo vemos más fácil con un ejemplo: Un ETF del Ibex apalancado 2 veces te dará la rentabilidad del índice multiplicada por dos, es decir, si el Ibex sube un 10%, el ETF ofrecería una rentabilidad del 20%. Lo mismo ocurriría si el Ibex cae un 10%, lo que arrojaría una caída del 20% en el  ETF.
  • ETFs mixtos: aquí incluiríamos los que combinan algunas de las clases anteriores, como puede ser un ETF inverso apalancado.

¿Qué fiscalidad tiene un ETF?

Al igual que ocurre con una acción, la ganancia o pérdida generada por la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta se incluirá en la base imponible del ahorro o en la base general, según el tiempo en el que se ha generado esa ganancia o pérdida.

* Vía| BME
* Más información| Tipos de ETFs
* Imagen| Hablandodebolsa
* Gráfico| Statista

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