Coaching y Desarrollo Personal 


Estudiando “Los 7 Hábitos” (V): La cuenta corriente emocional

Lograremos la efectividad intrapersonal con los tres hábitos expuestos hasta ahora en esta serie de artículos: 1) proactividad; 2) Comenzar con un fin en mente; 3) primero lo primero.

Pero el ser humano no vive aislado, sino que nos interrelacionamos cada día, en nuestros distintos roles de padres, hijos o profesionales, con nuestra familia, compañeros de trabajo y amigos. El gran error de hecho de mucha gente es buscar solamente la efectividad personal, y creer que con ello ya serán altamente efectivas. La efectividad personal requiere sumar, a la efectividad intrapersonal, la efectividad interpersonal.

love-349632_960_720Por ello, los siguientes tres hábitos a estudiar logran, una vez alcanzada la efectividad intrapersonal, conquistar la efectividad interpersonal: 4) Pensar en Ganar-Ganar; 5) Buscar primero entender y luego ser entendido; 6) Sinegizar.

Pero en este capítulo vamos a hacer un paréntesis para exponer un paradigma que regirá el equilibrio de nuestras relaciones con el resto de personas, y servirá como directriz para los tres siguientes hábitos:

“LA CUENTA CORRIENTE EMOCIONAL”

El Debe y el Haber

Al igual que una cuenta corriente bancaria, o una cuenta contable, la cuenta corriente emocional tiene una doble partida: el Debe, dónde se anotan los ingresos emocionales de confianza; y el Haber, dónde se anotan los reintegros emocionales de confianza. El saldo es la resta entre el Debe y el Haber.

balloon-940031_960_720Si el saldo en un momento determinado es positivo, la persona titular de dicha cuenta y con la que interactuamos estará probablemente satisfecha con nuestra relación, ambos lo estaremos, con lo cual nuestra efectividad aumentará. Incluso si realizamos un reintegro emocional, porque por ejemplo nos pilla en un mal día y hacemos algo que lo molesta o que le perjudica, puede que dicho reintegro no socave todo el saldo positivo acumulado, y sigamos disfrutando de un saldo deudor. Pero cuidado, porque un reintegro resta mayor confianza de la que suma un ingreso.

Construir una cuenta corriente con saldo positivo con todos y cada uno de nuestros familiares, amigos, socios o compañeros puede llevar años. Mientras que dejar la cuenta en descubierto puede llevar solo un momento. Intentamos sumar siempre en nuestras relaciones.

Seis depósitos principales

Los depósitos emocionales pueden ser de muy distinto tipo, y darse en diferentes situaciones, pero vamos a enumerar seis tipologías de depósitos que nos permitirán lograr un saldo excedentario en nuestras relaciones interpersonales:

  1. Comprender al individuo: Hay que entender verdaderamente el valor que la otra persona otorga a las cosas, éste es sin duda el más importante ingreso que se puede realizar en la cuenta emocional. Quizá para nosotros no sea importante acompañar a nuestra esposa a comprar un vestido para la boda de una amiga, quizá pensemos que se trata de una trivialidad. Pero si entendemos verdaderamente la posición que ella le da en su escala de prioridades, y vemos que esto ocupa un lugar muy destacado en dicha escala, al realizar un sacrificio y acompañarla estaremos realizando un importante ingreso en su cuenta corriente emocional.

Es difícil a veces entender realmente a los demás, muchas veces ellos no dan las señales adecuada de manera clara, a veces por falta de personalidad o por miedo. Pero si alcanzamos realmente a comprenderles, estaremos atando el nudo de una gran relación.

La regla de oro que nos debe guiar es  <<Trata a los otros como querrías que ellos te trataran a ti>>.

  1. Prestar atención a las pequeñas cosas: En una relación diaria con otra persona, lo más importante es la suma de los pequeños momentos que se viven con los otros individuos. Las pequeñas muestras de cariño, de amistad o verdadero afecto acaban siendo ingresos recurrentes que engordan nuestra cuenta corriente. Todo suma, no por parecer pequeños detalles deben parecernos intrascendentes. De la misma manera, las pequeñas faltas de respeto o desprecios suman reintegros de nuestra cuenta emocional.
  2. Mantener los compromisos: mientras mantener un compromiso es un ingreso muy importante, romperlo es un gran reintegro, perderemos nuestra credibilidad y confianza. Y es que solo podemos confiar en aquellas personas que mantienen siempre su palabra. A veces las circunstancias pueden obligarnos a no poder cumplir exactamente con lo prometido, pero habrá que justificarlo y compensar después este incumplimiento.
  3. Aclarar las expectativas: La ambigüedad y las expectativas conflictivas en torno a roles y metas son siempre origen de conflictos y desentendimientos, que socaban la cuenta corriente emocional. Es necesario aclarar de manera expresa los objetivos y los papeles que cada parte ocupa en una relación, ya sea entre padre e hijo, socios de una empresa o compañeros de trabajo. Cuándo se inicia una nueva relación o etapa profesional, deben quedar claras igualmente las expectativas de cada parte. El depósito emocional es el de aclarar las expectativas, y ahorrará muchos futuros reintegros emocionales.
  4. Demostrar integridad personal: La integridad genera confianza, y la falta de integridad resta credibilidad. Una persona íntegra es una persona veraz, que solo tiene una cara y que actúa siempre según sus pensamientos. <<La integridad consiste en adecuar la realidad a nuestras palabras>> nos dice Covey en su obra <<mantener las promesas y satisfacer las expectativas, unicidad, primordialmente con uno mismo pero también con la vida>>.
  5. Disculparse sinceramente cuando se realiza un reintegro: Todo reintegro emocional debe llevar aparejada una posterior disculpa: <<Me equivoqué>>, <<Lo siento de verdad>>, <<Lamento no haber respetado tu integridad>>. Es necesario que nuestras disculpas sean verdaderas y que las demostremos con la fuerza de nuestro corazón. Para ello debemos tener desarrollada una fuerte personalidad, lo cual pasa desde luego por tener interiorizados los tres primeros hábitos.

800px-Hauptbuch_Hochstetter_vor_1828Nuestras relaciones interpersonales, con amigos, familiares, compañeros de trabajo o socios, abarcan por suerte muchos años, en la mayor parte de los casos. Y siempre es importante intentar mantener en saldo positivo nuestra cuenta corriente emocional con cada uno de ellos. A veces los ingresos que hacemos serán recordados por años, y serán la clave de una verdadera efectividad interpersonal, que vamos a desarrollar con los siguientes tres hábitos.

 

 

Vía | Stephen R. Covey Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva (Paidos Ibérica, 2011)

Imágenes | Pixabay    Wikimedia

 

 

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